Capitulo de la Fidelidad (Demo)

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013 1 comentario

La escena era inolvidable.

Sus talones apoyados sobre mis hombros, su vestido blanco que colgaba a ambos lados de su cama, sus jadeos eran apenas oíbles pero con un sonido tan dulce que podía sentir como mi miembro crecía dentro de ella. Mi princesa era perfecta, parecía que irradiaba un aroma a inocencia y perfección que simplemente la volvía irresistible. Tal vez era el color de su piel tan clara como las perlas, quizás el largo de su cabello al igual que su  color entre castaño y rojizo que de alguna manera se volvían brillantes a la luz del Sol, o sus ojos; Oh!! Dios mío que ojos tan preciosos tenia mi niña, un color azul cielo que era el complemento perfecto de su rostro.

El vaivén de nuestros movimientos hacia prácticamente rechinar su cama, con los mudos testigos que eran sus peluches y muñecas que observaban en silencio nuestra forma de expresar nuestro amor. Agarraba sus mulos con mis manos y los separaba levemente para apreciar la entrada del cabezón a la guarida del conejo que se veía tan rosado aquella mañana.

Mire el reloj, eran las 11:30 así que supuse que la ceremonia acabaría en media hora. Tal vez el tiempo pasa demasiado rápido al igual que los recuerdos, en ese momento de perfección retrocedí en mi memoria para rememorar el día que vi por primera vez.

Era verano, lunes para ser más exactos, lo recuerdo porque era el primer día de vacaciones y la mayoría de mis compañeros estarían de viaje, de alguna manera yo también lo estaría sino fuera porque estaba castigado, así es castigado por colocar una bomba de humo dentro la oficina del director, fue muy gracioso verlo correr de su oficina pero si no hubiera sido por el tonto de Patric que confeso todo, en este momento estaría alistando maletas, pero en fín buscaría la manera de distraerme por los siguientes 30 días.

Desde la ventana de mi cuarto podía observar casi a todo el vecindario, de horizonte a horizonte, observar todas las casas de diferentes tamaños pues éramos de la clase media, en cambio nuestros vecinos eran más adinerados. Pero siempre me la pasaba observando la casa de enfrente, una pequeña mini mansión  de 2 pisos con alberca y jardines desocupada hace 3 años y bueno como en mis clásicos días de ocio decidí que ese sería mi refugio secreto cuando preferiría estar solo. La mansión era más grande por dentro con escalera de mármol y todo, recuerdo que una vez mis amigos y yo decidimos hacer una pijamada ahí (claro que nuestros padres no lo sabían, pues teníamos la cubierta de que estaríamos en la casa de un amigo), nos refugiamos en el sótano porque ahí nadie vería la luz de nuestras linternas, fue una noche muy divertida, nos asustábamos con los cuentos de terror y algunas leyendas que inventamos de la casa y reímos a carcajadas con las payasadas que hacíamos. Cerca de las 2 de la madrugada nos pusimos sentimentales ya que era la edad de las hormonas (17 años) hablamos sobre chicas, la discusión se fue haciendo interesante, cada uno debatía sobre el aspecto de una chica frente a la otra, futuros amores, viejos amores, cosas así. Hasta que Jeremy tuvo una idea bastante buena. Propuso colocar los nombres de nuestros amores en un papel secretamente doblado y un objeto de valor sentimental personal, estos se colocaban  en una lata de dulces que Jeremy había improvisado. Así se hizo todos colocamos los papeles doblados y algún objeto que nos parecía de valor, hecho esto todos nos dormimos. Al día siguiente cuando los demás ya se había ido y yo que quede a limpiar un poco me sorprendió que la lata de dulces estaba vacía salvo mi objeto de valor y mi pedazo de papel que al parecer no había sido tocado. Me entristecí un poco, al parecer yo era el más maduro del grupo, de todas formas agarre la lata la selle y la oculte dentro de un ladrillo hueco que se había caído de la pared, me quedo bien el arreglo pues no se notaba el desprendimiento de aquel viejo ladrillo. Agarre mis cosas y me fui a casa.

Desde mi ventana observaba nuevamente mi guarida secreta esperando que alguien encontrara  mi secreto y supiera mi verdad. Es difícil ocultar mis sentimientos ante las personas y sobreactuar todos los días cuando tus propósitos son otros, simple y llanamente me gustan las niñas, siempre a sido así desde que tengo memoria y 13 años después las cosas no han cambiado y creo que cuando cumpla 18 despertare una mañana y legalmente seré un pedofilo sin que pueda hacer nada al respecto salvo ocultarme de lo que soy y aparentar ser normal. Estos pensamientos me invadían todas las mañanas y siempre me pregunte cual sería mi futuro o si realmente tendría un futuro si podré amar a alguien de verdad sin pensar en mi verdadera fijación.

De repente veía a lo lejos acercarse lo que parecía ser un camión de mudanzas, las dudas me invadieron un instante pero algo me decía que el destino de aquel camión era la mansión de enfrente. Me parecía muy extraño que  la mansión fuese vendida en ese estado y no se tomaran la molestia de darle al menos una pintada debieron estar un poco apurados los nuevos dueños y si mal no recuerdo no había gente de bienes raíces en semanas para mostrarla. Bueno de todas formas el dinero es dinero y me daba  curiosidad quienes serian los nuevos vecinos.

El camión se estaciono justo enfrente de la mansión y detrás de este un auto bastante lujoso de primera vista, un Mercedes Benz negro de cuatro puertas. Pude distinguir que había solo tres ocupantes en el auto, al parecer era una pareja, u hombre de a unos 30 años o más de semblante serio y piel relativamente clara descendió del auto rumbo a la mansión y la mujer bastante simpática de buen aspecto y figura, de cabello rubio rizado que resaltaba plenamente el rostro blanquecino. Sin embargo no pude distinguir muy bien al tercer ocupante, muertote curiosidad fui a traer rápidamente mis binoculotes para poder observar de cerca. La imagen me dejo impresionado, abrí mis ojos como platos y mi corazón comenzó a acelerar. Jamás había visto semejante belleza. El tercer ocupante resulto ser la hija de la pareja, una niña de aproximadamente 8 a 10 años de ojos azules cabellos pelirrojos y piel tan blanca como una perla, llevaba un vestido rosa crema con sin hombreras, tenia el pelo reojito que a diferencia de su madre era lizo y no rizado.

Debieron haber pasado solo unos minutos que parecieron horas de haber estado admirando a aquella pequeña, llevaba un paso liguero y saltarín como si bailara al caminar, no la perdí de vista hasta que entro en su nueva casa. Me había dado cuenta que estaba sin aliento, jamás me había  pasado algo parecido, tanto sentimientos en solo unos minutos era de locura estaba bastante ansioso, nervioso y sudoroso, pero de algo estaba seguro. Me había enamorado. ¿Continuara?

Comentarios
  • sylar2510:

    Loco, el comienzo de la historia esta muy buena, a ver si la continuas o si la publicas avisa a la pagina!
    saludos