La Sombra Errante Parte 2

Posted in La sombra Errante (Completo) by Kruger on 7 septiembre 2016

La Sombra Errante

Parte 2

 

Aquellas noches se repitieron muchas veces más, más de las que Jason podía recordar: La sombra, la habitación roja, su padre encima de su hermana Kim, la lluvia intensa y la televisión encendida. Todo formaba parte de sus recuerdos, situaciones y escenas que forman parte de él, se arraigaron dentro suyo, como una enfermedad, un parasito o un virus; lo mataba por dentro. Aprendió a vivir con ello por tanto no hizo nada al respecto.

 

La sombra se convirtió en un inquilino más pues no hacía nada salvo estar ahí; observando todo. Las escenas de abuso de su padre para con su hermana las tomaba como un estúpido y sucio show enfermizo, como aquellos que veía por televisión después de la media noche. Las tormentas eran música que apaciguaba los sonidos de la habitación roja y la televisión se convirtió en su mejor amiga, siempre fiel, siempre presente y siempre entretenida.

 

Los años pasaron, nueve para ser exactos y era como si el tiempo se hubiese detenido en aquel departamento.

 

Todo seguía igual.

 

Solo pequeños detalles daban cuenta de que el tiempo si había pasado por ahí, pero a grandes rasgos ningún cambio abrupto hubo; hasta esa noche.

 

Jason volvió de la escuela ya entradas las siete de la noche. El joven de 14 años se desprendió de su mochila, la botó en la cama y encendió a  la televisión. No había nadie en la habitación roja, seguramente su padre salió y no tenía ni idea de donde estaba su hermana y tampoco le importaba, cada quien en la casa hacía lo que quería.

 

La obligación del padre se limitaba simplemente en la alimentación de sus hijos. El menú siempre era el mismo: comida recalentada y sopa instantánea.

Kim en cambio se volvió alguien muy impredecible, repetía de grado constantemente, se ponía ropa ajustada y salía con chicos mucho mayores que ella. Jason la veía escaparse de la escuela y subirse en la moto de uno de sus novios y no volvía en días, pero eso sí, si su padre la llamaba ella regresaba y se la pasaban toda la noche en la habitación roja.

 

Los abusos continuaban pero no eran tan seguidos como antes. Su padre ya no parecía tan feliz como aquellas primeras veces que salía con tremenda sonrisa en los labios y su hermana ya no derramaba lágrimas después de dichas “sesiones”, aunque a veces cuando Jason se adentraba a mirar adentro de la habitación, veía como Kim lo veía con tristeza y rencor, probablemente lo culpaba por su triste situación. Jason apartaba la vista y se iba a dormir como todas las noches.

 

Su padre llegó cerca de las nueve. Se lo veía agitado y ansioso, se tomaba los pocos pelos que tenía en la cabeza  y los jalaba. Llamaba por el celular pero no le contestaba su querida hija. Entraba y salía de la habitación roja como buscado consuelo dentro. Jason jamás lo había visto tan nervioso.

 

Kim llego a eso de las 11 de la noche. Estaba toda empapada y tiritaba de frío, no era para menos pues sus ropas mostraban mas carne que tela, parecía una golfa de esquina. Su padre iracundo la abofeteo un par de veces, le estiro el pelo y la boto al suelo. Jason estaba pasmado, si bien su padre no era una persona muy violenta, si tenia un carácter muy tosco y torpe, pero esta vez se lo veía  descontrolado. Tanto así que le quito sus skinny jeans cortos de un jalon y se puso encima de ella listo para consumar su acto sexual delante de Jason.

 

Kim lo detuvo suplicándole con lágrimas en los ojos, después le susurro algo al oido. Lo que dijo funcionó pues su padre se detuvo y la dejo incorporarse. Ambos se dirigieron a la habitación roja, en medio de manoseos y besos de lengua; Kim ni lo miro cuando paso a su lado.

 

Jason se sentía incomodo, se preguntaba si era el momento de acabar con esta situación, si lo correcto era llamar a la policía y salvar a su hermana de una vez por todas. Pero el miedo a su padre pudo más (como todas las veces que intentaba hace algo) y se resigno a mirar la televisión en compañía de la sombra que nuevamente estaba ahí.

 

3:30 de la mañana.

 

Jason se había quedado dormido con la tele encendida. Cuando un viento helado lo hizo levantarse. Somnoliento busco a tientas el control de la tele para apagarla cuando sintió un escalofrío terrible recorriéndole la espina dorsal. Aquella sensación lo hizo ponerse de pie de un salto, no era algo normal sentir algo así. Se dio vuelta para ver el origen de aquel espinazo y entonces quedo petrificado.

 

La sombra, aquella sombra que lo había acompañado desde la muerte de su madre, había salido de esa esquina en la que siempre estaba y se encontraba frente a él. Se hizo corpórea su silueta y traslucida su apariencia, no era aterradora pero si impactante su presencia. Jason lo observaba completamente asustado, el miedo lo paralizó no solo porque lo tenía de frente sino por su rostro; lo conocía, conocía el rostro tras la sombra. Trato de entenderlo, trato de saber porque el rostro le resultaba tan familiar. La sombra gesticulo una palabra y lo peor fue que Jason entendió lo quiso decir, fueron las mismas palabras que su hermana le dijo la primera vez que vio dentro de la habitación roja: Ayúdame.

 

La puerta de la habitación roja se abrió de un golpe tras de él.

 

Jason no pudo voltearse para ver quien se acercaba porque seguía paralizado por el miedo. La sombra lo seguía observando con aspecto triste, veía como la mano de esta se estiraba para alcanzar su rostro pero nunca lo alcanzó.

 

Sintió un dolor punzante en la espalda, y después otro y otro y otro, hasta que lo derribo haciéndolo caer de bruces al suelo, pero el tremendo dolor que sentía no paraba, su atacante se subió encima de él y lo siguió apuñalando una y otra vez.

 

– ¡Nunca me ayudaste! ¡Nunca me ayudaste! ¡Nunca me ayudaste! – Gritaba Kim, mientras lo ajusticiaba- Te lo pedí mil veces, te roge, te imploré pero nunca hiciste nada. ¡Te odio!  ¡Te odio!   ¡Te odio!

 

Ahora Jason entendía todo, y si, todo era su culpa.

 

La vista se le nublaba, la vida se le escapaba de la manos o mejor dicho ¿se trasformaba? Pronto lo sabría. Su último pensamiento antes de abandonar su cuerpo fue: <<Lo siento Kim, realmente lo siento>>

Continuará