El Diario de Gale 05/04

Posted in El Diario de Gale Cuarta Temporada by Kruger on 10 enero 2015

El Diario de Gale

Quinto Episodio

Sin límites parte 4

El resto de aquél día transcurrió de forma normal, como si nunca hubiese ocurrido aquella relación pederastica entre un adulto y dos niños. Ricky se encontraba haciendo sus deberes sentado en el escritorio de su habitación y Cristy leía uno de sus cuentos infantiles favoritos, mientras yo me encontraba en la habitación de sus padres tramando la función de esta noche.

Jamás me había sentido tan motivado, por el único hecho de que ambos hermanos estaban a mi entera y libre disposición, pero no podía hacer las cosas sin pensar ya que estaba dispuesto a satisfacer mi mayor fantasía pero también no quería que hubiese consecuencias negativas para con la vida de mis niños, así que resolví tratar el tema después del suceso y hablar con ellos antes de que quede en alguno de ellos un huella o un trauma que los afecte mentalmente.

Pasaron las horas y el crepúsculo de la tarde se perdía en el horizonte. No pasó nada interesante ni siquiera en la hora del almuerzo donde todos estábamos callados e inquietos, resolvimos jugar una partida de monopolio para distraer la mente donde Ricky resultó ganador pese a las protestas de su chinchosa hermana.

9 de la noche y mi corazón palpitaba a mil por hora debido a la ansiedad, el horario estelar daba comienzo y el telón del espectáculo estaba a punto de ser levantado. Me preguntaba cuál de los dos hermanos con cabellos de fuego debía ser el primero, ambos estaban en la habitación de sus padres jugando una partida de “damas” en la cual Ricky llevaba la delantera comiéndose las piezas de Cristy, ella los miraba furiosa, después de ganar la partida ella le dio dos cachetadas en la mejilla, Ricky en vez de molestarse empezó a reír como el típico hermano abusador.

Me acerqué a él y lo levanté del suelo donde estaba sentado y lo lleve a la gran cama de dos plazas de los padres, me miró confundido pero después sonrió porque ya conocía mis intenciones. Seguidamente tomé a Cristy por uno de sus brazos para levantarla y depositarla también en la cama frente a su hermano. Los hice recostar lado a lado como quien tiene dos prendas de vestir y no sabe cuál ponerse.

Ricky llevaba puesto un buzo claro junto a una polera blanca y Cristy traía un vestido enterizo floreado color amarillo y naranja dicho vestido le llegaba hasta las rodillas; las piernas de ambos colgaban de la cama, ambos me miraban expectantes.

Definitivamente eran dos niños preciosos sus rostros de ángel, su piel aterciopelada, sus ojos azules y sus cabellos pelirrojos, ambos eran un monumento a la divinidad y la perfección.

Empezaría yo primero.

Me arrodillé frente a Ricky le bajé el buzo de un tirón con calzoncillo y todo, dejando al descubierto su hermosa y pequeña verga de puberto, la agarré con dos dedos y la masturbé por unos segundos antes de depositar mi boca en el. Mi niño gemía y reía continuamente puso sus manos en mi nuca acariciando mi cabeza en señal de agradecimiento. Cuando la dejé bien parada mis labios se dirigieron casi por inercia hacia los suyos y nuestras lenguas se encontraron la una con la otra ensalivando nuestras bocas. El beso duró varios minutos y cuando terminamos sentía mi pene igual de erecto que el suyo. Le pedí que mantenga esa erección suya con sus propias manos.

Cristy que nos había estado viendo divertida de repente se tapó la vagina por encima del vestido con ambas manos, parecía avergonzada. Yo tenía la cabeza caliente así que no me detuve por las buenas sino que aparte sus manos y le baje su ropa interior de un tajo hasta la altura de las rodillas, ensalive un dedo y friccioné su rayita como un descocido. Ella reía estruendosamente tratando de esquivar mi dedo invasor, la falda del vestido estaba a la altura de su estómago pues no planeaba quitárselo todavía. El dedo invasor continuo estimulándola mientras mi otra mano le terminaba de quitar su prenda infantil, y sin previo aviso introduje mi cabeza entre sus piernas y lamí su coñito infantil con esmero, ella continuaba riendo más por vergüenza que por el cosquilleo de mi lengua sobre su clítoris, si bien no era la primera que le hacía sexo oral era la primera vez que lo hacíamos frente a su hermano. Sin embargo me arriesgué a hacer algo que nunca hice antes.

Deposite a Cristy sobre la cama, me bajé el pantalón para dejar mi verga al descubierto, me subí a la cama de un salto desplazando a Ricky casi al borde de la misma, me puse de costado y de cabeza hacía ella para que su cara este a la altura de mi hinchado pene. Ambos de costado y con la vista a los miembros reproductores del contrario comenzamos el típico 69, le pedí a ella que lo chupe mientras yo chupaba el suyo con nuevos ánimos. Para ella fue más difícil pero eso no importaba mientras ambos disfrutemos, después de muchos segundos de afán la agarré por la cintura y la puse encima mío sin dejar de lamerle la conchita y así ella pueda manipular de mejor manera mi verga con su dulce boca y lengua. No podía ver a Ricky pues yo me concentraba en saborear la hermosa conchita de su hermana pero era seguro que él ni se perdía detalle alguno de este show maquiavélico.

Agotado de tanta lamida me incorporé y me fui al baño a lanzar una meada, pero mi verga estaba tan parada que al final terminé rociando las paredes cercanas a la taza del baño; me sentía descontrolado, incapaz de manejar estos impulsos macabros, perdería la cordura y me convertía en un animal violador. Me mojé la cara pero de nada sirvió, continuaba viendo al animal reflejado en el espejo.

Volví al cuarto y ordene a Ricky poner su traserito al filo de la cama. Una vez que sus hermosas y redondas nalgas estuviesen listas para mí, acomodé la pija y llené el culo de mi niño a vergazos, puede sonar vulgar pero esta vez no me detendría ante nada y llenaría ese hueco suyo de puro placer.

Mis arremetidas eran bestiales y profundas, el sonido de sus nalgas con mi pelvis eran un eco tremendo que resonaba en toda la habitación, yo lo agarraba por la cintura no dejando escapar ni centímetro de mi gruesa polla. El niño se quejaba y gemía casi al mismo tiempo, su voz infantil hacía huella en mi cerebro como si me taladrara por dentro. Miraba de reojo a Cristy que contemplaba la vejación de su hermano sin poder hacer nada, mientras este soportaba el dolor apretando todo su rostro en el colchón.

Yo no paré el ritmo ni por asomo, quería que sufriera el placer máximo de una cogida nivel adulto, como si fuésemos dos putos gays mayores cogiendo, como si fuese nuestro último encuentro. Sus nalgas rebotan en mi pelvis y me impulsan creando mayor fuerza en cada metida mia. No podía ver el rostro de mi amante pero estaba seguro que hacia muecas de dolor y apretaba los dientes y los ojos para no llorar delante de su hermana.

Me detuve en seco no sin antes darle un par de nalgadas al trasero de mi niño, luego le pedí que me enseñara cuan abierto estaba su ano abriéndoselo con ambas manos, el resultado espectacular un ano del tamaño de una pelota golf.

Mire a Cristy quien había estado atenta en todo momento, y espere ver una mirada preocupada e indecisa empero ella me dirigía una mirada curiosa y casi emocionada. Ella se levantó de la cama y vino hacia mí con una sonrisa de oreja a oreja. Al parecer desperté su curiosidad pues su mirada era muy sincera, me pedía a gritos lo mismo que a su hermano.

Parada enfrente mío y desnuda, con aquella expresión en el rostro no hizo más que volverme completamente loco. El rostro de mi niña me enloquecía pues era tan perfecto como la de una diosa mitológica. La abracé y acaricié su espalda bajando hasta palpar delicadamente sus glúteos firmes. La besé con pasión y éxtasis desenfrenado bebiendo de aquellos labios de princesa como si fuese agua del desierto. La manoseaba con desenfreno y lujuria, quería tenerla dentro mío a como dé lugar.

La puse de cuatro patas encima la cama con las nalgas abiertas y el ano esperando ser ultrajado por esta gruesa pija. Ensalive el anito virgen con mi lengua lubricando la estrecha puerta, le dije que se friccionara sus dedos con el clítoris en forma circular mientras yo le metía los dedos.

Después de introducirle el primero ella no dijo nada, estaba distraída con los dedos en su concha masturbándose sin cesar. Le introduje el otro y empezó a quejarse de la intrusión, no quise escucharla, estaba hipnotizado por el hoyo que había creado. Separé mis dedos y le pedí separar sus nalgas con sus manos, ella obedeció y vi emocionado el estupendo hoyito que había creado, después me pregunté qué tanto crecería si le ponía mi pene hinchado.

Le sujete por la cintura con ambas manos y mi verga se acomodó a la entrada del ano, el solo contacto me hizo acelerar el corazón tanto que sentía que en cualquier momento se me saldría del pecho.
Metí la punta apenas y lo deje ahí por unos minutos a pesar de las quejas constantes de mi princesa. Ella apoyo el pecho y la cara sobre las sábanas por el dolor sufrido mientras yo presionaba más la entrada del cabezón. Ya llevaba media verga dentro y Cristy lloraba, afortunadamente tenía a su hermano cerca para consolarla y de ahí sólo era realizar el mete-saca de forma lenta y paulatina. La sensación era indescriptible podía sentir su culito ensanchándose y mi verga ampliándose en el. Escuchaba los llantos agónicos de mi princesa que poco a poco se transformaban en gemidos lastimeros, sin embargo la penetración no era completa y yo deseaba estar dentro de ella por completo como sea, así que se me ocurrió cambiar de posición.

Me despegue de ella, me eché encima la cama con el pito apuntando al techo, le agarré de nuevo la cintura a Cristy quien se secaba las lágrimas de los ojos y la acerque poniéndola de espaldas hacia mí, apuntado mi verga a su culito. El impulso inicial fue certero porque ya tenía media verga dentro pero ella se resistía a que le entrara toda y yo no quería romperle el culo porque habría consecuencias.

Y en medio de toda esa malicia mía se ocurrió otra idea tan descabellada que jamás se me cruzo por la mente hasta ese instante. Sin embargo y a pesar de todo supe que era el momento idóneo para ponerlo en práctica.
Llamé a Ricky para que se uniera a la fiesta.

Fin del Quinto Episodio

El Diario de Gale 04/04

Posted in El Diario de Gale Cuarta Temporada by Kruger on 9 enero 2015
El Diario de Gale
Cuarta Temporada
Episodio Cuatro
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Sin Límites parte 3[/size][/b]
[i][size=18]Me adentre en el cuarto de Cristy sólo en calzoncillos, el Sol invadía toda su habitación, una habitación muy colorida pintada de un rosa chillón y turquesa, las cortinas blancas con encajes muy elegantes y los diseños de mariposas y estrellas de color dorado que adornaban todo; era el cuarto de una verdadera princesa.
La encontré debajo de su cama con un montón de peluches, se la veía triste y acongojada, para ella su hermano lo era todo y verlo sodomizado de aquella manera seguramente la dejó perpleja y confundida, su héroe había caído en picada y yo me alzaba como el villano ante ella.
La miré cariñosamente con una sonrisa, ella me devolvió la sonrisa tímida, pues a pesar de todo ella estaba encariñada conmigo.
Yo siempre la he cuidado ya que el trabajo de sus padres era viajar alrededor del mundo por lo que el tiempo que le dedicaban a sus hijos era muy escaso, a veces se los llevaban con ellos pero estas ocasiones eran muy extrañas. De cualquier manera yo siempre estaba ahí, disponible para ellos y aprovecho siempre estos momentos para enseñarles algo nuevo. Y estos últimos meses me preparé para este día como el alba espera la mañana.
Jugamos por algunos minutos, divirtiéndonos como si fuésemos padre e hija, me encantaba su risa era tan inocente como todo niña de 8 años lo es, pero su cabello tenía un brillo especial que resaltaba todo su rostro al igual que aquellas singulares pecas que adornaban sus mejillas. Podía estar todo el día admirando aquél pequeño rostro perfecto.
Me dirigí a su closet y me puse a buscar entre su ropa, cuando encontré la  prenda que buscaba me fui hasta donde ella y se lo mostré, me miró algo confundida pero después accedió a ponérselo. Sentía como se me hervía la sangre por la excitación, deseaba verla de nuevo con su pequeño bikini puesto desde hace tiempo.
La primera vez que la vi puesta fue hace un año y seis meses cuando junto con sus padres fuimos a una alberca pública en las afueras de la ciudad, era un día soleado y caluroso, perfecto para irse a mojar. Una vez ahí los niños se apresuraron a colocarse los trajes de baño y los adultos nos fuimos a comer un rato, pero en cuanto vi a Cristy salir del vestidor se me puso la piel de gallina y una tremenda erección creció en mi entrepierna; fue un poco vergonzoso. El solo ver aquel bikini de una pieza de color amarillo enterizo que era sin duda perfecto para ella por el contraste que producía con el color de su cabello.
Verla nadar toda la tarde para después acabar con el traje de baño casi transparente por lo mojado que estaba fue sin duda emocionante, me juré ese día que se volvería a poner ese bikini sólo para mí.
Y allí estaba yo, disfrutando nuevamente del placer visual que ofrece tener a una niña de 8 años vestida con su bikini amarillo, era como admirar una obra de arte, una hermosa joya puesta en exhibición y que yo estaba a punto de robar, en ese mismo momento sentí una adrenalina tremenda que recorría mis venas, una emoción indescriptible tan poderosa que me temblaban las manos.
Me acomode a su lado y la acaricié de pies a cabeza mientras el aire veraniego entraba por una de las ventanas abiertas y la sensación de frescura nos invadía a ambos, era un viento cálido y reconfortante, una brisa que arrebata su cabello dulcemente por el aire. La dulzura de sus 8 años hacia que la deseé aún más. Le di un delicado beso en los labios, le había enseñado previamente años atrás y respondió a mi beso de manera igualmente dulce.
Descaradamente aparte con mis dedos la parte del bikini que protegía su sexo y  pase mis dedos sobre sus labios vaginales, friccionándolos una y otra vez en ese botón suyo que poco a poco se acrecentaba. Cristy se reía y cruzaba las piernas mientras mis dedos continuaban con el juego.
Le besé repetidas veces  sus labios en son de juego y ella seguía riendo y agitándose en la cama, seguidamente me levanté me puse entre sus piernas, aparte la tela que separaba sus labios vaginales de mis labios y comencé a lamerle con vehemencia.
Ella me miraba curiosa y divertida por lo que le hacía, pues no era la primera vez que hacíamos esto, era costumbre nuestra aprovechar los viajes de sus padres para aprender un poco mas del sexo. Yo la vengo entrenando desde sus 4 años. Pero esta mañana en particular era especial pues no me detendría ante nada para poder satisfacer este capricho mío con el que llevo soñando por décadas.
Lamia sus dos agujeros de forma continua con mi lengua, de arriba hacia abajo y viceversa, humedeciendo y preparando sus cavidades vírgenes para ser profanadas.
Continúe por varios minutos mi lengüeteo hasta dejarlos dilatados y semiabiertos, sin embargo ya era hora de que ella me prepare a mí.
Nos levantamos de la cama y ella quedó de pie frente a mí, su cabeza me llegaba hasta la altura de costillas. Le di una mirada pícara y ella sonrió reconociendo mi gesto, seguidamente me bajó la trusa dejando al descubierto el instrumento con el cual me había cogido a su hermano. Lo observo por unos segundos y sin decir más se lo puso de lleno en la boca, obviamente no le cabía todo pero hacia un esfuerzo considerable por henchir toda su boca con el. La práctica hace al maestro y mi niña se sentía cómoda con mi verga en su boca que incluso jugueteaba con ella haciendo muecas y juntando los ojos, mientras yo la dirigía con mis manos en su nuca para que entre y salga a placer.
Ya con una verga completamente erecta apuntando hacía el techo, era momento ideal para la hazaña, no sin antes pedirle a ella que relama con su lengua los contornos de mi pene, ella obedeció ajustándose el pelo antes hacerlo. Lamio los bordes una y otra vez, de arriba hacia abajo hasta llegar a mis testículos donde le enseñe a darle pequeños besos a estos antes de ascender al glande y de nuevo volver a chupar. Al cabo de pocos minutos mi verga estaba humedecida y brillante como nunca antes había estado. El momento glorioso estaba por comenzar.
El problema era saber con qué posición empezar. Esto era importante porque delimitaba la primera experiencia de Cristy a ser un éxito o un fracaso. Con su hermano la posición para el sexo me condujo a otras experiencias inolvidables; nuestra posición favorita fue tenerlo de espaldas hacia mí, con mi verga ensartada en su estrecho culito, de esa manera podría reconfortarlo o besar su cuello u oreja para animarlo mientras proseguía el acto sexual. Lo importante es siempre la confianza que se tiene el uno del otro.
Jamás penetré a una niña en mi vida, pero conocía por simple lógica que el trato con ella debería ser más cauteloso y pasivo, sin forzar las cosas o presionarla, cualquier desajuste podría ocasionar un trauma o repulsión hacia el acto en sí.
Sin embargo me arriesgué a utilizar una posición muy conocida  que a mi criterio podría servir.
Nos sentamos en la cama frente a frente y completamente desnudos, le pedí que se acercara y que pusiese sus piernas alrededor de mis caderas y que después me dé un largo beso en la boca. Seguidamente puse mis manos en sus dos nalguitas blancas, la levanté un poco y las guie hasta donde se encontraba mi verga erecta, busque a tientas la pequeña entrada vaginal como quien busca enchufar un inyector en el tomacorriente. Palpe con el glande la entrada de su cuevita virgen y encontré el orificio de entrada y se lo fui introduciendo poco a poco al mismo tiempo que sentía sus labios vaginales ensancharse ante la entrada del intruso.
Cristy casi me muerde los labios por el dolor que sentía, pero se limitó a gruñir y gritar levemente.
Los centímetros de mi pene se perdían en su cavidad genital, la mitad ya estaba dentro y de ahí me límite a agarrarla por las nalgas y subir y bajar todo su cuerpo con la ayuda de sus rodillas (pues tenía las plantas de los pies apoyadas en el colchón) para crear el vaivén y abrir aún más su conchita. Por más que se resistiera la gravedad hacia el trabajo, no importaba cuando se acomodara, la gruta de su cueva se iba abriendo de a poco con cada segundo que pasaba.
Cristy se quejaba verbalmente argumentando dolor y comezón, yo le cambiaba el tema de conversación para distraer su mente y no piense tanto en las molestias.
Minutos después de tanta insistencia, mi verga se había introducido casi por completo, mis manos que sujetaban a sus redondas nalgas infantiles que pasaron a su abrazar espalda, una por la parte baja de su vertebra y la otra por encima de sus omoplatos rodeándolo de extremo a extremo, ahora mi entrepierna se sacudía dentro de ella creando nuestro maravilloso acto sexual.
El movimiento era casi estancado por lo estrecho que era su agujerito y para la falta de lubricación. Espere otros instantes para que se ensanchara un poco más mientras le susurraba al oído cálidas palabras de consuelo y ánimo. Ella por su parte me abrazaba para no perder el equilibrio insano de esta posición sexual y su quijada apoyada sobre mi hombro izquierdo para poder escuchar mis susurros.
Cansado de la postura me relaje apoyando toda la espalda sobre el colchón, ella apoyo las rodillas también aún ensartada y ambos ahora podíamos ver nuestro acto en todo su esplendor; una vagina infantil abierta en “v” rellena y ampliada por mi grueso palo masculino. Sentía el peso de mi niña sobre el,  como quien siente el peso de un martillo sobre un clavo. En esos momentos ninguno de los dos dijo nada, por lo que pude sentir otra presencia más en la habitación, seguramente era Ricky que nos observaba atento. Cristy lo saludo con la mano y no vi si le respondió el saludo pues estaba atrás mío; que situación poco común los papeles se habían invertido.
Mi pene me pedía a gritos eyacular pues lo sentía casi a punto de estallar; era tiempo de cambiar de lugar, de defensa al ataque. La ventaja de esta posición sexual era el cambio de ritmo y lugar que podías tener sin dejar de penetrarla (aunque todo se puede hacer en esta vida con un poco de imaginación).
Levanté mi espalda del colchón y quedando en el posición previa, la sujete por la espalda para que caiga lentamente en la cama, la luz del sol irradiaba en la habitación pues ya era casi mediodía. Me acomode encima, separé sus piernas y agarré sus tiernos muslos para que la penetración no se pierda y empezamos nuevamente con el sexo pero ahora yo llevaba la batuta y no me detendría ante nada.
Admirado por la resistencia de mi niña que poco o nada se quejaba de mis embestidas, me límite a seguir hasta el éxtasis. La penetración no era completa  pero si  intensa y fuerte, yo comencé a gemir cada vez más fuerte y la cama rechinaba al unísono con mis quejidos que hacían temblar la habitación de tanto movimiento.
Me apreté tan fuerte en su conchita que la cabeza de mi niña chocó contra la madera de su cama de forma tan violenta que comenzó a llorar. Y entonces llegó el orgasmo entre sangre, sudor, lágrimas y semen. La sangre era de Cristy, su virginidad ya era historia y yo fui el autor intelectual del hecho; desvirgar a una niña de 8 años, la hija de mi mejor amigo.
Saqué mi verga lentamente de la conchita de la “no-virgen” y del agujero salió una rara mezcla de blanco lechoso y rojo intenso.
Le ordené a Ricky que trajese unas toallas para limpiar, mientras reconfortaba a su hermana que apenas podía respirar por el cansancio.
La limpié lo mejor que pude exprimiendo la mezcla lechosa de su interior, después la dejé reposando en su cama mientras me dirigía hacia Ricky que miraba molesto o mejor dicho celoso, pero no hay nada que un buen par de nalgadas y un beso no puedan arreglar.
Cualquiera diría que mi aventura pedófila terminó, pero era sábado y mi tercer y último acto estaba a punto de comenzar y los dos hermanos serían los principales protagonistas de mi obra maestra.[/size] [/i]
[b]Fin del cuarto episodio[/b]
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El Diario de Gale

Cuarta Temporada

Cuarto Episodio


Sin Límites parte 3

Me adentre en el cuarto de Cristy sólo en calzoncillos, el Sol invadía toda su habitación, una habitación muy colorida pintada de un rosa chillón y turquesa, las cortinas blancas con encajes muy elegantes y los diseños de mariposas y estrellas de color dorado que adornaban todo; era el cuarto de una verdadera princesa.


La encontré debajo de su cama con un montón de peluches, se la veía triste y acongojada, para ella su hermano lo era todo y verlo sodomizado de aquella manera seguramente la dejó perpleja y confundida, su héroe había caído en picada y yo me alzaba como el villano ante ella.

La miré cariñosamente con una sonrisa, ella me devolvió la sonrisa tímida, pues a pesar de todo ella estaba encariñada conmigo.


Yo siempre la he cuidado ya que el trabajo de sus padres era viajar alrededor del mundo por lo que el tiempo que le dedicaban a sus hijos era muy escaso, a veces se los llevaban con ellos pero estas ocasiones eran muy extrañas. De cualquier manera yo siempre estaba ahí, disponible para ellos y aprovecho siempre estos momentos para enseñarles algo nuevo. Y estos últimos meses me preparé para este día como el alba espera la mañana.


Jugamos por algunos minutos, divirtiéndonos como si fuésemos padre e hija, me encantaba su risa era tan inocente como todo niña de 8 años lo es, pero su cabello tenía un brillo especial que resaltaba todo su rostro al igual que aquellas singulares pecas que adornaban sus mejillas. Podía estar todo el día admirando aquél pequeño rostro perfecto.


Me dirigí a su closet y me puse a buscar entre su ropa, cuando encontré la  prenda que buscaba me fui hasta donde ella y se lo mostré, me miró algo confundida pero después accedió a ponérselo. Sentía como se me hervía la sangre por la excitación, deseaba verla de nuevo con su pequeño bikini puesto desde hace tiempo.


La primera vez que la vi puesta fue hace un año y seis meses cuando junto con sus padres fuimos a una alberca pública en las afueras de la ciudad, era un día soleado y caluroso, perfecto para irse a mojar. Una vez ahí los niños se apresuraron a colocarse los trajes de baño y los adultos nos fuimos a comer un rato, pero en cuanto vi a Cristy salir del vestidor se me puso la piel de gallina y una tremenda erección creció en mi entrepierna; fue un poco vergonzoso. El solo ver aquel bikini de una pieza de color amarillo enterizo que era sin duda perfecto para ella por el contraste que producía con el color de su cabello.


Verla nadar toda la tarde para después acabar con el traje de baño casi transparente por lo mojado que estaba fue sin duda emocionante, me juré ese día que se volvería a poner ese bikini sólo para mí.


Y allí estaba yo, disfrutando nuevamente del placer visual que ofrece tener a una niña de 8 años vestida con su bikini amarillo, era como admirar una obra de arte, una hermosa joya puesta en exhibición y que yo estaba a punto de robar, en ese mismo momento sentí una adrenalina tremenda que recorría mis venas, una emoción indescriptible tan poderosa que me temblaban las manos.


Me acomode a su lado y la acaricié de pies a cabeza mientras el aire veraniego entraba por una de las ventanas abiertas y la sensación de frescura nos invadía a ambos, era un viento cálido y reconfortante, una brisa que arrebata su cabello dulcemente por el aire. La dulzura de sus 8 años hacia que la deseé aún más. Le di un delicado beso en los labios, le había enseñado previamente años atrás y respondió a mi beso de manera igualmente dulce.


Descaradamente aparte con mis dedos la parte del bikini que protegía su sexo y  pase mis dedos sobre sus labios vaginales, friccionándolos una y otra vez en ese botón suyo que poco a poco se acrecentaba. Cristy se reía y cruzaba las piernas mientras mis dedos continuaban con el juego.


Le besé repetidas veces  sus labios en son de juego y ella seguía riendo y agitándose en la cama, seguidamente me levanté me puse entre sus piernas, aparte la tela que separaba sus labios vaginales de mis labios y comencé a lamerle con vehemencia.


Ella me miraba curiosa y divertida por lo que le hacía, pues no era la primera vez que hacíamos esto, era costumbre nuestra aprovechar los viajes de sus padres para aprender un poco mas del sexo. Yo la vengo entrenando desde sus 4 años. Pero esta mañana en particular era especial pues no me detendría ante nada para poder satisfacer este capricho mío con el que llevo soñando por décadas.

Lamia sus dos agujeros de forma continua con mi lengua, de arriba hacia abajo y viceversa, humedeciendo y preparando sus cavidades vírgenes para ser profanadas.


Continúe por varios minutos mi lengüeteo hasta dejarlos dilatados y semiabiertos, sin embargo ya era hora de que ella me prepare a mí.

Nos levantamos de la cama y ella quedó de pie frente a mí, su cabeza me llegaba hasta la altura de costillas. Le di una mirada pícara y ella sonrió reconociendo mi gesto, seguidamente me bajó la trusa dejando al descubierto el instrumento con el cual me había cogido a su hermano. Lo observo por unos segundos y sin decir más se lo puso de lleno en la boca, obviamente no le cabía todo pero hacia un esfuerzo considerable por henchir toda su boca con el. La práctica hace al maestro y mi niña se sentía cómoda con mi verga en su boca que incluso jugueteaba con ella haciendo muecas y juntando los ojos, mientras yo la dirigía con mis manos en su nuca para que entre y salga a placer.


Ya con una verga completamente erecta apuntando hacía el techo, era momento ideal para la hazaña, no sin antes pedirle a ella que relama con su lengua los contornos de mi pene, ella obedeció ajustándose el pelo antes hacerlo. Lamio los bordes una y otra vez, de arriba hacia abajo hasta llegar a mis testículos donde le enseñe a darle pequeños besos a estos antes de ascender al glande y de nuevo volver a chupar. Al cabo de pocos minutos mi verga estaba humedecida y brillante como nunca antes había estado. El momento glorioso estaba por comenzar.


El problema era saber con qué posición empezar. Esto era importante porque delimitaba la primera experiencia de Cristy a ser un éxito o un fracaso. Con su hermano la posición para el sexo me condujo a otras experiencias inolvidables; nuestra posición favorita fue tenerlo de espaldas hacia mí, con mi verga ensartada en su estrecho culito, de esa manera podría reconfortarlo o besar su cuello u oreja para animarlo mientras proseguía el acto sexual. Lo importante es siempre la confianza que se tiene el uno del otro.


Jamás penetré a una niña en mi vida, pero conocía por simple lógica que el trato con ella debería ser más cauteloso y pasivo, sin forzar las cosas o presionarla, cualquier desajuste podría ocasionar un trauma o repulsión hacia el acto en sí.


Sin embargo me arriesgué a utilizar una posición muy conocida  que a mi criterio podría servir.


Nos sentamos en la cama frente a frente y completamente desnudos, le pedí que se acercara y que pusiese sus piernas alrededor de mis caderas y que después me dé un largo beso en la boca. Seguidamente puse mis manos en sus dos nalguitas blancas, la levanté un poco y las guie hasta donde se encontraba mi verga erecta, busque a tientas la pequeña entrada vaginal como quien busca enchufar un inyector en el tomacorriente. Palpe con el glande la entrada de su cuevita virgen y encontré el orificio de entrada y se lo fui introduciendo poco a poco al mismo tiempo que sentía sus labios vaginales ensancharse ante la entrada del intruso.


Cristy casi me muerde los labios por el dolor que sentía, pero se limitó a gruñir y gritar levemente.


Los centímetros de mi pene se perdían en su cavidad genital, la mitad ya estaba dentro y de ahí me límite a agarrarla por las nalgas y subir y bajar todo su cuerpo con la ayuda de sus rodillas (pues tenía las plantas de los pies apoyadas en el colchón) para crear el vaivén y abrir aún más su conchita. Por más que se resistiera la gravedad hacia el trabajo, no importaba cuando se acomodara, la gruta de su cueva se iba abriendo de a poco con cada segundo que pasaba.


Cristy se quejaba verbalmente argumentando dolor y comezón, yo le cambiaba el tema de conversación para distraer su mente y no piense tanto en las molestias.


Minutos después de tanta insistencia, mi verga se había introducido casi por completo, mis manos que sujetaban a sus redondas nalgas infantiles que pasaron a su abrazar espalda, una por la parte baja de su vertebra y la otra por encima de sus omoplatos rodeándolo de extremo a extremo, ahora mi entrepierna se sacudía dentro de ella creando nuestro maravilloso acto sexual.


El movimiento era casi estancado por lo estrecho que era su agujerito y para la falta de lubricación. Espere otros instantes para que se ensanchara un poco más mientras le susurraba al oído cálidas palabras de consuelo y ánimo. Ella por su parte me abrazaba para no perder el equilibrio insano de esta posición sexual y su quijada apoyada sobre mi hombro izquierdo para poder escuchar mis susurros.


Cansado de la postura me relaje apoyando toda la espalda sobre el colchón, ella apoyo las rodillas también aún ensartada y ambos ahora podíamos ver nuestro acto en todo su esplendor; una vagina infantil abierta en “v” rellena y ampliada por mi grueso palo masculino. Sentía el peso de mi niña sobre el,  como quien siente el peso de un martillo sobre un clavo. En esos momentos ninguno de los dos dijo nada, por lo que pude sentir otra presencia más en la habitación, seguramente era Ricky que nos observaba atento. Cristy lo saludo con la mano y no vi si le respondió el saludo pues estaba atrás mío; que situación poco común los papeles se habían invertido.


Mi pene me pedía a gritos eyacular pues lo sentía casi a punto de estallar; era tiempo de cambiar de lugar, de defensa al ataque. La ventaja de esta posición sexual era el cambio de ritmo y lugar que podías tener sin dejar de penetrarla (aunque todo se puede hacer en esta vida con un poco de imaginación).


Levanté mi espalda del colchón y quedando en el posición previa, la sujete por la espalda para que caiga lentamente en la cama, la luz del sol irradiaba en la habitación pues ya era casi mediodía. Me acomode encima, separé sus piernas y agarré sus tiernos muslos para que la penetración no se pierda y empezamos nuevamente con el sexo pero ahora yo llevaba la batuta y no me detendría ante nada.


Admirado por la resistencia de mi niña que poco o nada se quejaba de mis embestidas, me límite a seguir hasta el éxtasis. La penetración no era completa  pero si  intensa y fuerte, yo comencé a gemir cada vez más fuerte y la cama rechinaba al unísono con mis quejidos que hacían temblar la habitación de tanto movimiento.


Me apreté tan fuerte en su conchita que la cabeza de mi niña chocó contra la madera de su cama de forma tan violenta que comenzó a llorar. Y entonces llegó el orgasmo entre sangre, sudor, lágrimas y semen. La sangre era de Cristy, su virginidad ya era historia y yo fui el autor intelectual del hecho; desvirgar a una niña de 8 años, la hija de mi mejor amigo.


Saqué mi verga lentamente de la conchita de la “no-virgen” y del agujero salió una rara mezcla de blanco lechoso y rojo intenso.


Le ordené a Ricky que trajese unas toallas para limpiar, mientras reconfortaba a su hermana que apenas podía respirar por el cansancio.


La limpié lo mejor que pude exprimiendo la mezcla lechosa de su interior, después la dejé reposando en su cama mientras me dirigía hacia Ricky que miraba molesto o mejor dicho celoso, pero no hay nada que un buen par de nalgadas y un beso no puedan arreglar.


Cualquiera diría que mi aventura pedófila terminó, pero era sábado y mi tercer y último acto estaba a punto de comenzar y los dos hermanos serían los principales protagonistas de mi obra maestra.

Fin del cuarto episodio

El Diario de Gale 03/04

Posted in El Diario de Gale Cuarta Temporada by Kruger on 9 enero 2015
El Diario de Gale
Cuarta Temporada
Tercer Episodio
[/b]
[URL=http://pixs.ru/showimage/50488da4af_1098675_14761342.jpg][img]http://i9.pixs.ru/storage/3/4/2/50488da4af_1098675_14761342.jpg[/img][/URL]
[b]Sin Límites parte 2[/b]
En ese entonces me sentía muy emocionado por la historia de aquél hombre, era justamente lo que andaba buscando alguien que haya tenido éxito a la hora de coger con infantes pero esto sólo era el comienzo y la tarde apenas comenzaba.
[i]-Soy un bisexual pedófilo, lo que quiere decir que me gustan tanto las niñas como los niños no discrimino a ninguno porque ambos son criaturas perfectas cada uno me complace a su manera. Los niños son más apasionados y las niñas más delicadas y observadoras, ambos te pueden hacer un oral pero el que probablemente lo disfrutará más serán los nenes y la que disfrute más masturbándose seguramente será un niña.
Cada uno siente a su manera y percibe las cosas según les enseñemos, esto lo aprendí con los años pero nunca dejo de aprender, con cada niño con en el que he estado aprendo algo diferente.
[/i]
– Espera – interrumpí – ¿Quieres decir que hubo más que estos dos niños?
[i]- Por supuesto que si- respondió enfadado por la interrupción- pero eso vendrá más adelante por el momento sólo deseo enfocarme en ellos dos que significaron la mejor etapa de mi vida.[/i]
El hombre meditó otros minutos parecía un melancólico, sin duda lo que estaba a punto de contarme era muy importante.
[i]-Cristy – dijo profiriendo un largo suspiro- mi dulce Cristy, tan dulce e inocente, era una bebe cuando la conocí, tenía los ojos más grandes y azules que jamás haya visto, cuando me vio a mí, sonrió, y conmovió mi corazón. La vi crecer y traté de permanecer siempre a su lado aunque a veces no podía, pero eso no evitó que la quisiese cada día más, fue por ella que me mudé cerca de la casa de mi mejor amigo, por ella lo hice y lo haré todo.[/i]
– ¿Cómo amas a una niña?- pregunté – ¿No es algo malo amar a alguien que no sabe amar?
[i]- Te equivocas -respondió-  las niñas pueden amar de manera muy intensa, son criaturas que aprenden con rapidez y se estimulan fácilmente. La sociedad se equivoca al afirmar que la pedofilia es una enfermedad mental pues esta no actúa como enfermedad, la pedofilia es una preferencia como ser homosexual o lesbiana porque a veces uno no escoge de quien se va a enamorar solo sucede y ya. Uno no escoge al azar un niño o niña como un vil violador sino que ocurre como cualquier enamoramiento uno se fija en la niña más bonita o la con que se sienta más cómodo y generalmente este sentimiento no es correspondido y se entra en la depresión y ansiedad al no poder conquistar esa personita que te gusta. Los pedófilos tenemos conflictos internos muy grandes los cuales nos hacen cometer errores garrafales que incluyen violación o perversión, otros impotentes se dedican a asaltar a sus propios hijos porque no se sienten felices y desean el placer que sólo un infante les puede dar. Otros como yo manipulan a sus víctimas para alcanzar un fin mayor. [/i]
[i]-Me duele recordar que solo utilice a Ricky para llegar a su hermana, eso es algo completamente imperdonable, algo que me duele admitir y del cual estoy profundamente arrepentido. Jugar con los sentimientos de un niño es algo absurdo y estúpido, me di cuenta tarde porque pensaba más en conquistar a mi princesa de cabello rojo.
Me vienen a la mente un día muy particular, era un sábado por la mañana y los padres de Ricky estaban de viaje y me dejaron a cargo de la casa y los niños el fin de semana. Mi morbo creció bastante con la sola idea de hacerle por primera vez el amor a mi princesa, pero antes tenía que cumplir una fantasía mía con Ricky y usarlo como señuelo. Así que esa mañana después de despedir a los padres de los pequeños me adentre al cuarto de mi pequeño, aún dormía.
Me abalance sorpresivamente sobre él. Se asustó pero al verme sonrió, yo estaba muy caliente en ese momento mientras friccionaba mi entrepierna entre sus nalgas como un perro en celo, el reía a carcajadas como siempre. Le besé el cuello, después su boca para poder quitarle la pijama lentamente. Mi niño pelirrojo era una delicia, cada beso suyo era un caviar exquisito que debía ser acompañado por mis labios. Su piel brillaba aquella mañana como un tesoro caído del cielo, contemplé su desnudez encima de la cama y mi calentura creció más, le pedí que levantara las piernas a la altura de su cabeza para poder apreciar el anito desvirgado que tenía, él obedeció y me lo enseño con una gran sonrisa, claramente se veía que su culito ya fue penetrado múltiples veces por un servidor pues el hoyuelo estaba ensanchado y listo para más azote.
Me desvestí al instante dejando mi verga tan erecta como la de un caballo en celo, quería metérselo de una sola vez pero él se anticipó y acercó su boca a mi miembro y lo mamó sin mas. Yo estaba jodidamente antojado de su culito que no quería eyacular todavía, pero él lo hacía con tanta energía que sentía que mi verga se partiría en dos, me limité a agarrarle la cabeza y empujarlo para que la chupada continue mientras profería tremendos gemidos que casi eran gritos de placer.
Lo detuve en seco para darle otro tremendo beso en la boca y después le
di la vuelta para que me enseñara esas nalgas poderosas. Seguidamente me eché encima suyo mientras mi verga se introducía en pocos segundos dentro del culito de mi niño, él se quejó un poco pero nada podía hacer; mi pene ya estaba completamente ensartado y el bamboleo genital comenzó. Esta era mi posición favorita; yo arriba y el abajo de mí dándome la espalda, si bien la penetración no era muy profunda la sensación de superioridad sobre su cuerpo era suficiente, yo podía controlar el ritmo y la velocidad de las estocadas, mientras él sólo podía proferir alaridos de dolor. Agitaba la cama con violencia y ruidos rechinantes que hacían eco en toda la habitación. Apoyé todo mi cuerpo sobre el suyo no dejando que la velocidad de las metidas disminuya; su cama vibraba incesantemente, era el sexo más salvaje de mi vida y por el rabillo del ojo pude notar la puerta entreabierta y la cara de desasosiego de la hermana de Ricky que no perdía detalle del acto sexual.
Me detuve en seco para observar cómo había quedado el sexo de mi amante, le di vuelta y separé sus nalgas con mis manos. El hoyo era el doble de grande, me atrevería a decir el triple por la circunferencia oscura que tenía, mire su rostro pues mi niño chorreaba en sudor y algunas lágrimas caían de sus ojos azules; era hermoso.
Cristy nos miraba curiosa y atenta, su hermano no se dio cuenta de su presencia pues se encontraba agotado y adolorido, en cambio yo estaba listo para el segundo round y así sin mayor espera apunté de nuevo mi pene en su ya desflorado ano y de frente, cara a cara comencé de nuevo a bombearlo como pavo en navidad.
Ricky frunció las cejas y daba constantes aullidos de dolor por la vejación, pero poco o nada me importaba a mí, yo sólo quería disfrutar de aquél momento de placer total. Aceleré mis movimientos pélvicos para que escuchar el eco del sexo que teníamos ambos. El cuerpo robusto de Ricky era un delicia por las tremendas nalgas que tenía, su piel blanquecina y su cabello rojizo que brillaba a la luz del Sol aquella mañana, mientras más lo veía a los ojos mayor era mi libido. Podía saborear su sufrimiento y su placer al mismo tiempo, sentía el latir de su corazón de forma acelerada y la falta de aire en sus pulmones por el esfuerzo; en definitiva yo era dueño absoluto de su cuerpo.”
El hombre cambio de postura enderezándose un poco de la silla, dio otro largo sorbo a su bebida y se puso a contemplar la algarabía del centro comercial en el que estábamos, poco o nada les importaba a las personas alrededor nuestro la increíble historia contada por el señor sentado en frente mío.
“Exploté dentro suyo como una bomba – continuó diciendo – fue uno de los éxtasis más largos de mi vida, una rocambolesca sesión que acabo con el ano de mi niño  tan abierto que apenas lo podía creer. Ricky respiraba con dificultad como si hubiese corrido una maratón alrededor del mundo, se hurgaba su ano midiendo el agujero que yo le había creado mientras el semen se escurría fuera del mismo. Le di una toalla y le pedí que se limpiara, el obedeció sin chistar y después se tumbó en la cama exhausto.
Me puse los calzoncillos porque ya no tenía erección, me fijé en la puerta si aún estaba Cristy pero ya no se encontraba allí. Me di la vuelta y vi que Ricky se quedó dormido por el agotamiento, era el momento indicado para cumplir otra de mis fantasías.”
[/i]
[b]Fin del tercer episodio[/b]

El Diario de Gale

Cuarta Temporada

Tercer Episodio


Sin Límites parte 2

En ese entonces me sentía muy emocionado por la historia de aquél hombre, era justamente lo que andaba buscando alguien que haya tenido éxito a la hora de coger con infantes pero esto sólo era el comienzo y la tarde apenas comenzaba.

-Soy un bisexual pedófilo, lo que quiere decir que me gustan tanto las niñas como los niños no discrimino a ninguno porque ambos son criaturas perfectas cada uno me complace a su manera. Los niños son más apasionados y las niñas más delicadas y observadoras, ambos te pueden hacer un oral pero el que probablemente lo disfrutará más serán los nenes y la que disfrute más masturbándose seguramente será un niña.


Cada uno siente a su manera y percibe las cosas según les enseñemos, esto lo aprendí con los años pero nunca dejo de aprender, con cada niño con en el que he estado aprendo algo diferente.

– Espera – interrumpí – ¿Quieres decir que hubo más que estos dos niños?

– Por supuesto que si- respondió enfadado por la interrupción- pero eso vendrá más adelante por el momento sólo deseo enfocarme en ellos dos que significaron la mejor etapa de mi vida.

El hombre meditó otros minutos parecía un melancólico, sin duda lo que estaba a punto de contarme era muy importante.

Cristy – dijo profiriendo un largo suspiro- mi dulce Cristy, tan dulce e inocente, era una bebe cuando la conocí, tenía los ojos más grandes y azules que jamás haya visto, cuando me vio a mí, sonrió, y conmovió mi corazón. La vi crecer y traté de permanecer siempre a su lado aunque a veces no podía, pero eso no evitó que la quisiese cada día más, fue por ella que me mudé cerca de la casa de mi mejor amigo, por ella lo hice y lo haré todo.

– ¿Cómo amas a una niña?- pregunté – ¿No es algo malo amar a alguien que no sabe amar?

– Te equivocas -respondió-  las niñas pueden amar de manera muy intensa, son criaturas que aprenden con rapidez y se estimulan fácilmente. La sociedad se equivoca al afirmar que la pedofilia es una enfermedad mental pues esta no actúa como enfermedad, la pedofilia es una preferencia como ser homosexual o lesbiana porque a veces uno no escoge de quien se va a enamorar solo sucede y ya. Uno no escoge al azar un niño o niña como un vil violador sino que ocurre como cualquier enamoramiento uno se fija en la niña más bonita o la con que se sienta más cómodo y generalmente este sentimiento no es correspondido y se entra en la depresión y ansiedad al no poder conquistar esa personita que te gusta. Los pedófilos tenemos conflictos internos muy grandes los cuales nos hacen cometer errores garrafales que incluyen violación o perversión, otros impotentes se dedican a asaltar a sus propios hijos porque no se sienten felices y desean el placer que sólo un infante les puede dar. Otros como yo manipulan a sus víctimas para alcanzar un fin mayor.

-Me duele recordar que solo utilice a Ricky para llegar a su hermana, eso es algo completamente imperdonable, algo que me duele admitir y del cual estoy profundamente arrepentido. Jugar con los sentimientos de un niño es algo absurdo y estúpido, me di cuenta tarde porque pensaba más en conquistar a mi princesa de cabello rojo.


Me vienen a la mente un día muy particular, era un sábado por la mañana y los padres de Ricky estaban de viaje y me dejaron a cargo de la casa y los niños el fin de semana. Mi morbo creció bastante con la sola idea de hacerle por primera vez el amor a mi princesa, pero antes tenía que cumplir una fantasía mía con Ricky y usarlo como señuelo. Así que esa mañana después de despedir a los padres de los pequeños me adentre al cuarto de mi pequeño, aún dormía.


Me abalance sorpresivamente sobre él. Se asustó pero al verme sonrió, yo estaba muy caliente en ese momento mientras friccionaba mi entrepierna entre sus nalgas como un perro en celo, el reía a carcajadas como siempre. Le besé el cuello, después su boca para poder quitarle la pijama lentamente. Mi niño pelirrojo era una delicia, cada beso suyo era un caviar exquisito que debía ser acompañado por mis labios. Su piel brillaba aquella mañana como un tesoro caído del cielo, contemplé su desnudez encima de la cama y mi calentura creció más, le pedí que levantara las piernas a la altura de su cabeza para poder apreciar el anito desvirgado que tenía, él obedeció y me lo enseño con una gran sonrisa, claramente se veía que su culito ya fue penetrado múltiples veces por un servidor pues el hoyuelo estaba ensanchado y listo para más azote.


Me desvestí al instante dejando mi verga tan erecta como la de un caballo en celo, quería metérselo de una sola vez pero él se anticipó y acercó su boca a mi miembro y lo mamó sin mas. Yo estaba jodidamente antojado de su culito que no quería eyacular todavía, pero él lo hacía con tanta energía que sentía que mi verga se partiría en dos, me limité a agarrarle la cabeza y empujarlo para que la chupada continue mientras profería tremendos gemidos que casi eran gritos de placer.


Lo detuve en seco para darle otro tremendo beso en la boca y después le

di la vuelta para que me enseñara esas nalgas poderosas. Seguidamente me eché encima suyo mientras mi verga se introducía en pocos segundos dentro del culito de mi niño, él se quejó un poco pero nada podía hacer; mi pene ya estaba completamente ensartado y el bamboleo genital comenzó. Esta era mi posición favorita; yo arriba y el abajo de mí dándome la espalda, si bien la penetración no era muy profunda la sensación de superioridad sobre su cuerpo era suficiente, yo podía controlar el ritmo y la velocidad de las estocadas, mientras él sólo podía proferir alaridos de dolor. Agitaba la cama con violencia y ruidos rechinantes que hacían eco en toda la habitación. Apoyé todo mi cuerpo sobre el suyo no dejando que la velocidad de las metidas disminuya; su cama vibraba incesantemente, era el sexo más salvaje de mi vida y por el rabillo del ojo pude notar la puerta entreabierta y la cara de desasosiego de la hermana de Ricky que no perdía detalle del acto sexual.


Me detuve en seco para observar cómo había quedado el sexo de mi amante, le di vuelta y separé sus nalgas con mis manos. El hoyo era el doble de grande, me atrevería a decir el triple por la circunferencia oscura que tenía, mire su rostro pues mi niño chorreaba en sudor y algunas lágrimas caían de sus ojos azules; era hermoso.


Cristy nos miraba curiosa y atenta, su hermano no se dio cuenta de su presencia pues se encontraba agotado y adolorido, en cambio yo estaba listo para el segundo round y así sin mayor espera apunté de nuevo mi pene en su ya desflorado ano y de frente, cara a cara comencé de nuevo a bombearlo como pavo en navidad.


Ricky frunció las cejas y daba constantes aullidos de dolor por la vejación, pero poco o nada me importaba a mí, yo sólo quería disfrutar de aquél momento de placer total. Aceleré mis movimientos pélvicos para que escuchar el eco del sexo que teníamos ambos. El cuerpo robusto de Ricky era un delicia por las tremendas nalgas que tenía, su piel blanquecina y su cabello rojizo que brillaba a la luz del Sol aquella mañana, mientras más lo veía a los ojos mayor era mi libido. Podía saborear su sufrimiento y su placer al mismo tiempo, sentía el latir de su corazón de forma acelerada y la falta de aire en sus pulmones por el esfuerzo; en definitiva yo era dueño absoluto de su cuerpo.”


El hombre cambio de postura enderezándose un poco de la silla, dio otro largo sorbo a su bebida y se puso a contemplar la algarabía del centro comercial en el que estábamos, poco o nada les importaba a las personas alrededor nuestro la increíble historia contada por el señor sentado en frente mío.


“Exploté dentro suyo como una bomba – continuó diciendo – fue uno de los éxtasis más largos de mi vida, una rocambolesca sesión que acabo con el ano de mi niño  tan abierto que apenas lo podía creer. Ricky respiraba con dificultad como si hubiese corrido una maratón alrededor del mundo, se hurgaba su ano midiendo el agujero que yo le había creado mientras el semen se escurría fuera del mismo. Le di una toalla y le pedí que se limpiara, el obedeció sin chistar y después se tumbó en la cama exhausto.


Me puse los calzoncillos porque ya no tenía erección, me fijé en la puerta si aún estaba Cristy pero ya no se encontraba allí. Me di la vuelta y vi que Ricky se quedó dormido por el agotamiento, era el momento indicado para cumplir otra de mis fantasías.”

Fin del tercer episodio

El Diario de Gale 02/04

Posted in El Diario de Gale Cuarta Temporada by Kruger on 9 enero 2015
El Diario de Gale
Cuarta Temporada
Segundo Episodio
[/b]
[b]2 de Diciembre de 2009[/b]
Querido Diario:
No te lo dije antes pero Hablé con Demian el otro día, bueno hablar es un decir porque prácticamente me escribió una nota que encontré a lado de mi cama, en la cual me dice que lo primero que debería hacer es deshacerme de Trish porque ella acabaría con la armonía de la casa pero como sabe que no lo voy a hacer entonces sugirió escribir en mi diario cosas que haya hecho antes con Amy y si eso nos es suficiente debería contarte algo que sucedió antes del secuestro de Amy, el escribir sobre una persona a la que admiro mucho y  fue el que me recomendó que  secuestrara a Amy, bueno no lo mencioné antes porque no lo veía necesario pero creo que mereces saber esta parte de la historia, el día en que conocí a un hombre que no tenía límites.
[b]Sin Límites Parte 1[/b]
[URL=http://pixs.ru/showimage/ninasonado_2413930_14659953.jpg][img]http://i.pixs.ru/storage/9/5/3/ninasonado_2413930_14659953.jpg[/img][/URL]
Bueno por donde empezar, fue dos semanas después de la muerte de mis padres, me encontraba sólo en la mansión del que ya era dueño, mis padres me lo dejaron todo en su testamento. Sin embargo la soledad estaba presente en mi vida, la casa era demasiado grande para mi y a pesar de que siempre traté de hacer fiestas en casa no me sentía muy a gusto con las personas a mi alrededor; no confiaba en nadie. Sentía que no podía ser sincero con ninguna persona a mi alrededor y aquello siempre es un problema. Así que decidí invadir el Internet y ver si podía encontrar personas con los mismos gustos por los niños que yo. Evidentemente esto fue bastante complicado pues no había muchas páginas al respecto pero poco a poco me adentre al mundo infame de la pedofilia.
Encontré algunos chats privados que hablan sobre como conseguir a una niña o una vecina cercana, algunos contaban sus experiencias que la mayoría me parecio poco creíble debido a la inverosímilidad del relato y sus incongruencias con sus palabras, la mayoría solo quería llamar la atención y demostrar que eran mejores solo usando el anonimato que internet ofrece. Yo me canse de leer falsedades y puse un pequeño mensaje en el chat dando mi dirección de correo alterna y preguntando si alguien estaba interesado en contarme una historia verdadera sobre su vida furtiva.
Pasaron algunos días recibí una respuesta con la dirección de centro comercial cercano, el nombre del restaurante, el número de mesa y la hora de encuentro con un par de palabras más que decía: “Si quieres que te cuente mi historia, te veré allí”. Lo medité unos minutos y decidí ir a ese encuentro, al final no tenía nada que perder.
Estuve en el día, la fecha y la hora indicada, y me puse un poco impaciente. La verdad esperaba que su historia fuese lo suficientemente interesante como para dejarme esperando por un par de horas.
Finalmente apareció y lucía como no me lo esperaba, vestía un larga gabardina negra, junto con una gorra y lentes de sol igual de oscuros, yo le calculaba más de 50 años de edad por la barba abundante y su aspecto demacrado.  No me daba confianza su aspecto parecia un tipo fugitivo o encubierto. Se sentó a mi lado sin siquiera preguntarme mi nombre,  completamente confiado, pedimos un par de jugos y el empezó a hablar.
[i]- Disculpa mi aspecto, pero creeme cuando te digo que tengo todo bajo control – dijo algo cabizbajo mientras miraba por encima de su hombro cada 5 minutos – jamás había hecho esto antes; el contarle mi vida a alguien más pero creo que es el momento ideal para hacerlo. Te he rastreado durante varias semanas y creo que tus intenciones son verdaderas, de cualquier manera espero que lo que yo diga ahora no repercuta en tú futuro inmediato.[/i]
Tenía una forma peculiar de hablar, como si cada palabra fuese de suma importancia. Me intrigaba su aspecto y su forma de expresarse, tenía un acento muy particular como si las palabras tropezaran con su lengua, pocas veces me miraba directamente a los ojos y evitaba el contacto con la gente.
[i]¿Por dónde empezar? – Dijo con la mirada pérdida.[/i]
[i]”Mejor es recordarlo a través de su olor……..mmmmm………era un olor dulce el que emanaba aquel niño, era delicioso. Le gustaba llevar el cabello corto, me decía que lo prefería asi porque de grande el quería ser militar, a pesar de que los militares llevan el pelo rapado, él lo quería estilo hongo que estaba de moda en esas épocas.
Los dos estábamos acostados en medio patio trasero de la casa, era el único lugar donde nunca habíamos hecho el amor. Echados y desnudos nos acariciabamos mutuamente, su delicada y brillante piel me producía un morbo tremendo, un deseo insaciable que se convertia poco a poco en lujuria. Era un deleite sentir su cuerpo desnudo y admirar su belleza infantil. Mi dulcineo era pelirrojo, un cabello de fuego que encendía una pasión dentro mio como la chispa que quiere provocar un gran incendio.
La robustez de su cuerpo también me enloquecia, su cuerpo bien formado era digno de ser esculpido por un artista, cada trazo de aquel inocente destello de piel que traían puesta era preciso y ni que decir de sus nalgas tan firmes, redondas y grandes que podías juguetear con ellas días enteros. En fín todo en él era perfecto y yo sin duda era el dueño de aquel templo sagrado.
El me amaba demasiado dar detalles del porque es perder el tiempo, solo te diré que me introduje en su mente como una aguja en un telar. Más que amarme, él esta obsesionado conmigo él siente que soy parte importante de su vida y que si mi no podría vivir; o al menos eso me dijo.
Siempre lo recuerdo con cariño, a pesar de que era un niño muy serio siempre estaba dispuesto para mi, dispuesto a lo que sea. Pero no fue fácil llegar a ese nivel de dominación mío, es más podría decir que tarde muchos años, con decir que su padre es mi mejor amigo, ya te harás una idea de lo compleja que fue la hazaña, pero sin duda muy util. No te voy dar detalles porque es como si te diera la clave de mis secretos y yo soy muy celoso con respecto eso, sólo te diré que penetrar la mente de un niño es más difícil que penetrar su cuerpo, pero una vez que lo consigues lo demás llega por si mismo. Labrar en la mente de un infante es un arte inexplorado que da resultados tremendos y emocionantes.
Aún siento el frio del mármol del patio sobre mi costado y la suavidad de las nalgas de mi pequeño reposar sobre mi parada verga, la tenía tan profundamente incertada que mi retoño gemia débilmente por la intrusión. La posición cucharita era nuestra preferida porque el contacto y la posición era más íntimo y cercano.
Hacerle el amor a un niño es un arte, una delicadeza de movimientos que acaban en éxtasis profundo y prolongado, lo importante es no dejarse llevar por las emociones porque estas afectan e invaden tú mente con fines meramente carnales y terminaras haciendole daño al niño antes que hacerlo disfrutar, esta franja delgada entre la razón y la pasión hace que nos desviemos de nuestro objetivo principal y nos convirtamos en animales. Es una pena porque he visto hermanos míos caer por esta razón teniendo tantas oportunidades de conquiste, no digo que sea fácil, es solo se necesita mucho autocontrol ya que uno dispara su libido sin pensar en que la confidencialidad es clave para tener sexo seguro con un infante”.
[/i]
Las palabras de aquél hombre eran verdad pura, las decía con una convicción y claridad que era difícil no creerle. Él le dio otro sorbo a su bebida antes de continuara con su historia:
[i]”¿En que me quedé?- dijo dejando el vaso en medio de la mesa – ah si,  en que me cogía al hijo de mi mejor amigo.
Pues bien, el niño era un deleite, me encantaba friccionar mi entrepierna en sus nalgas, aquellas almohadas de carne tierna que producían tanto deleite como placer. Terminé echando todos mis recuerdos dentro de su estrecho culito, el olor a semen y sudor significaba que ambos habíamos cumplido con nuestro papel.
Nos incorporamos del suelo, agarré una manguera y comenzamos a bañarnos en pleno patio trasero de su casa. Era un verano caluroso y sofocante por lo que una ducha con agua helada era una idea excelente. Mi niño Ricky aún estaba deseoso por algo más de placer, me miraba de manera divertida como si esperara un segundo round, yo deseaba que me chupara la verga pero el tiempo estaba en mi contra y su padre llegaría en cualquier momento. Nos vestimos y yo me aliste para salir, me detuve en su puerta preguntándole la hora de llegada de su hermana menor, Ricky me respondió qué por la noche junto con su madre, me despedí con un beso en sus labios, él suspiró como un joven enamorado ¡imagínate! Un nene de 11 años encandilado por un adulto, yo mismo me sentía incómodo pero aún así lo amaba”.
[/i]
El hombre dejó de hablar, estaba pensante por los recuerdos recobrados, se quedó mirando a la nada por varios minutos.
[b]Fín del segundo episodio
[/b]

El Diario de Gale

Cuarta Temporada

Segundo Episodio

2 de Diciembre de 2009

Querido Diario:


No te lo dije antes pero Hablé con Demian el otro día, bueno hablar es un decir porque prácticamente me escribió una nota que encontré a lado de mi cama, en la cual me dice que lo primero que debería hacer es deshacerme de Trish porque ella acabaría con la armonía de la casa pero

como sabe que no lo voy a hacer entonces sugirió escribir en mi diario cosas que haya hecho antes con Amy y si eso nos es suficiente debería contarte algo que sucedió antes del secuestro de Amy, el escribir sobre una persona a la que admiro mucho y  fue el que me recomendó que  secuestrara a A

my, bueno no lo mencioné antes porque no lo veía necesario pero creo que mereces saber esta parte de la historia, el día en que conocí a un hombre que no tenía límites.

Sin Límites Parte 1

Bueno por donde empezar, fue dos semanas después de la muerte de mis padres, me encontraba sólo en la mansión del que ya era dueño, mis padres me lo dejaron todo en su testamento. Sin embargo la soledad estaba presente en mi vida, la casa era demasiado grande para mi y a pesar de que siempre traté de hacer fiestas en casa no me sentía muy a gusto con las personas a mi alrededor; no confiaba en nadie. Sentía que no podía ser sincero con ninguna persona a mi alrededor y aquello siempre es un problema. Así que decidí invadir el Internet y ver si podía encontrar personas con los mismos gustos por los niños que yo. Evidentemente esto fue bastante complicado pues no había muchas páginas al respecto pero poco a poco me adentre al mundo infame de la pedofilia.

Encontré algunos chats privados que hablan sobre como conseguir a una niña o una vecina cercana, algunos contaban sus experiencias que la mayoría me parecio poco creíble debido a la inverosímilidad del relato y sus incongruencias con sus palabras, la mayoría solo quería llamar la atención y demostrar que eran mejores solo usando el anonimato que internet ofrece. Yo me canse de leer falsedades y puse un pequeño mensaje en el chat dando mi dirección de correo alterna y preguntando si alguien estaba interesado en contarme una historia verdadera sobre su vida furtiva.

Pasaron algunos días recibí una respuesta con la dirección de centro comercial cercano, el nombre del restaurante, el número de mesa y la hora de encuentro con un par de palabras más que decía: “Si quieres que te cuente mi historia, te veré allí”. Lo medité unos minutos y decidí ir a ese encuentro, al final no tenía nada que perder.

Estuve en el día, la fecha y la hora indicada, y me puse un poco impaciente. La verdad esperaba que su historia fuese lo suficientemente interesante como para dejarme esperando por un par de horas.

Finalmente apareció y lucía como no me lo esperaba, vestía un larga gabardina negra, junto con una gorra y lentes de sol igual de oscuros, yo le calculaba más de 50 años de edad por la barba abundante y su aspecto demacrado.  No me daba confianza su aspecto parecia un tipo fugitivo o encubierto. Se sentó a mi lado sin siquiera preguntarme mi nombre,  completamente confiado, pedimos un par de jugos y el empezó a hablar.

– Disculpa mi aspecto, pero creeme cuando te digo que tengo todo bajo control – dijo algo cabizbajo mientras miraba por encima de su hombro cada 5 minutos – jamás había hecho esto antes; el contarle mi vida a alguien más pero creo que es el momento ideal para hacerlo. Te he rastreado durante varias semanas y creo que tus intenciones son verdaderas, de cualquier manera espero que lo que yo diga ahora no repercuta en tú futuro inmediato.

Tenía una forma peculiar de hablar, como si cada palabra fuese de suma importancia. Me intrigaba su aspecto y su forma de expresarse, tenía un acento muy particular como si las palabras tropezaran con su lengua, pocas veces me miraba directamente a los ojos y evitaba el contacto con la gente.

¿Por dónde empezar? – Dijo con la mirada pérdida.

“Mejor es recordarlo a través de su olor……..mmmmm………era un olor dulce el que emanaba aquel niño, era delicioso. Le gustaba llevar el cabello corto, me decía que lo prefería asi porque de grande el quería ser militar, a pesar de que los militares llevan el pelo rapado, él lo quería estilo hongo que estaba de moda en esas épocas.

Los dos estábamos acostados en medio patio trasero de la casa, era el único lugar donde nunca habíamos hecho el amor. Echados y desnudos nos acariciabamos mutuamente, su delicada y brillante piel me producía un morbo tremendo, un deseo insaciable que se convertia poco a poco en lujuria. Era un deleite sentir su cuerpo desnudo y admirar su belleza infantil. Mi dulcineo era pelirrojo, un cabello de fuego que encendía una pasión dentro mio como la chispa que quiere provocar un gran incendio.

La robustez de su cuerpo también me enloquecia, su cuerpo bien formado era digno de ser esculpido por un artista, cada trazo de aquel inocente destello de piel que traían puesta era preciso y ni que decir de sus nalgas tan firmes, redondas y grandes que podías juguetear con ellas días enteros. En fín todo en él era perfecto y yo sin duda era el dueño de aquel templo sagrado.

El me amaba demasiado dar detalles del porque es perder el tiempo, solo te diré que me introduje en su mente como una aguja en un telar. Más que amarme, él esta obsesionado conmigo él siente que soy parte importante de su vida y que si mi no podría vivir; o al menos eso me dijo.

Siempre lo recuerdo con cariño, a pesar de que era un niño muy serio siempre estaba dispuesto para mi, dispuesto a lo que sea. Pero no fue fácil llegar a ese nivel de dominación mío, es más podría decir que tarde muchos años, con decir que su padre es mi mejor amigo, ya te harás una idea de lo compleja que fue la hazaña, pero sin duda muy util. No te voy dar detalles porque es como si te diera la clave de mis secretos y yo soy muy celoso con respecto eso, sólo te diré que penetrar la mente de un niño es más difícil que penetrar su cuerpo, pero una vez que lo consigues lo demás llega por si mismo. Labrar en la mente de un infante es un arte inexplorado que da resultados tremendos y emocionantes.

Aún siento el frio del mármol del patio sobre mi costado y la suavidad de las nalgas de mi pequeño reposar sobre mi parada verga, la tenía tan profundamente incertada que mi retoño gemia débilmente por la intrusión. La posición cucharita era nuestra preferida porque el contacto y la posición era más íntimo y cercano.

Hacerle el amor a un niño es un arte, una delicadeza de movimientos que acaban en éxtasis profundo y prolongado, lo importante es no dejarse llevar por las emociones porque estas afectan e invaden tú mente con fines meramente carnales y terminaras haciendole daño al niño antes que hacerlo disfrutar, esta franja delgada entre la razón y la pasión hace que nos desviemos de nuestro objetivo principal y nos convirtamos en animales. Es una pena porque he visto hermanos míos caer por esta razón teniendo tantas oportunidades de conquiste, no digo que sea fácil, es solo se necesita mucho autocontrol ya que uno dispara su libido sin pensar en que la confidencialidad es clave para tener sexo seguro con un infante”.

Las palabras de aquél hombre eran verdad pura, las decía con una convicción y claridad que era difícil no creerle. Él le dio otro sorbo a su bebida antes de continuara con su historia:

“¿En que me quedé?- dijo dejando el vaso en medio de la mesa – ah si,  en que me cogía al hijo de mi mejor amigo.

Pues bien, el niño era un deleite, me encantaba friccionar mi entrepierna en sus nalgas, aquellas almohadas de carne tierna que producían tanto deleite como placer. Terminé echando todos mis recuerdos dentro de su estrecho culito, el olor a semen y sudor significaba que ambos habíamos cumplido con nuestro papel.


Nos incorporamos del suelo, agarré una manguera y comenzamos a bañarnos en pleno patio trasero de su casa. Era un verano caluroso y sofocante por lo que una ducha con agua helada era una idea excelente. Mi niño Ricky aún estaba deseoso por algo más de placer, me miraba de manera divertida como si esperara un segundo round, yo deseaba que me chupara la verga pero el tiempo estaba en mi contra y su padre llegaría en cualquier momento. Nos vestimos y yo me aliste para salir, me detuve en su puerta preguntándole la hora de llegada de su hermana menor, Ricky me respondió qué por la noche junto con su madre, me despedí con un beso en sus labios, él suspiró como un joven enamorado ¡imagínate! Un nene de 11 años encandilado por un adulto, yo mismo me sentía incómodo pero aún así lo amaba”.

El hombre dejó de hablar, estaba pensante por los recuerdos recobrados, se quedó mirando a la nada por varios minutos.

Fín del segundo episodio

El Diario de Gale Cuarta Temporada 01/04

Posted in El Diario de Gale Cuarta Temporada by Kruger on 9 enero 2015

El Diario de Gale

Cuarta Temporada

Primer Episodio

Prólogo

Este es su noticiero central. Interrumpimos nuestra programación para brindarles información de último minuto.

Nuestro corresponsal nos acaba de confirmar que el caso de Amy Banes la niña desaparecida hace más de 8 años, aparececió tocando la puerta de la casa de sus padres. Este hecho conmocionó a toda la localidad y al país pues la propia Amy fué la que logro escapar de su secuestrador. Ahora mismo estamos en contacto con Rubén Fiora nuestro corresponsal que se encuentra al frente de la casa Banes. Rubén cuentanos el panorama por allá:

– Que tal estudios, evidentemente estamos frente a la casa Banes donde se han congregado muchas personas, periodistas y la policia, quienes nos informaron brevemente que Amy esta dentro la casa junto a sus padres, su hermano mayor y un detective encargado del caso.

Estaremos atentos a lo que vaya a suceder en la próximas horas, esperando las declaraciones de los protagonistas que seguramente dará mucho de que hablar en esta semana. Volvemos con ustedes estudios.

Surgen muchas preguntas con respecto al caso de Amy Banes, esta ahora adolescente de 15 años que desapareció cuando apenas tenía siete en las cercanías de un parque cerca de su casa y que hasta ahora nadie sabe como ni porqué. La televisión Nacional y la comunidad internacional siguió de cerca este caso, pero ni la policía local, ni la fuerza especial pudo dar con el paradero de la menor, se encontraron algunos rastros y huellas que no fueron identificadas hasta ahora en el mismo parque donde Amy fue vista por última vez.

Tenemos nuevamente contacto con Rubén que nos tiene novedades desde la casa Banes:

– Hace unos segundos la misma madre de Amy salió a brindar declaraciones a la prensa diciendo la dirección de la casa del secuestrador y una multitud enfurecida se dirige allá en este preciso momento. Los ánimos de las personas están caldeados por que al parecer el supuesto secuestrador es muy conocido por varios miembros de la comunidad, en este momento estamos en camino a la casa del sospechoso. Los mantendremos informados en todo momento.

Gracias Rubén en cualquier momento mantenemos contacto. Ampliamos el caso con algunos datos que nos han mandado desde central. La víctima fue secuestrada en la capital y ahora apareció en uno de la pueblos menos conocidos de todo el país donde casualmente también rescindian sus padres. Esta información también la tomará en cuenta la policía y los investigadores encargados del caso. Tenemos nuevo reporte de nuestro corresponsal, adelante.

– Estamos en cercanías de la casa del sospechoso identificado por los residentes como Gale Tromper que era el asesor escolar dentro de la escuela pública del pueblo. La ira de la gente es más que evidente pues para ellos él era una persona respetada y conocida, muchos no salen de su asombro y desconfían de………

¡Wow! se acaba de escuchar una fuerte explosión proveniente de la casa del sospechoso y sale bastante humo. Se está quemando y la policía acaba de llamar a los bomberos locales para que vengan de inmediato, todo es una confusión, en éstos momentos la policía se ha movilizado para revisar los alrededores para evitar que el sospechoso escape. Estaremos muy pendientes de todo lo que vaya a ocurrir la noche de hoy, volvemos con ustedes estudios.

16 de noviembre de 2009

Querida………….

Bueno la verdad ya no se como llamarte ahora, los últimos semanas han sido confusas y ahora que me entero que Telma tuvo una hija que se llama Trish y que vive ahora conmigo pues te darás cuenta del porque ahora estoy conmocionado. No quiero confundir nombres así que tendré que cambiarte el tuyo a sólo “Querido Diario” suena mucho más formal pero espero entiendas mi posición.

Como decía la hija de Telma vive conmigo, es una larga historia todo sucedió en uno de mis viajes a la ciudad, recogía el último pago de mis dividendos cuando en el metro la encontré sola y triste sentada en el fondo del vagón. Me dijo que su madre había muerto por Sida hacía pocas semanas y que ya no tenía a nadie mas en la vida pero antes de morir su madre le dio una foto mia y le pidió que me buscara. Incluso le dijo donde sería el lugar donde podría buscarme, al parecer Telma me había estado espiandome por algún tiempo, pero no se porque nunca se acercó a mi. Lo mismo le pregunté a Trish a lo que respondió que era porque su madre se sentía culpable por no contarle a la policía el paradero de la cabaña en la que estábamos secuestrados. Yo ni sabía que estaba viva, ¿Cómo hiba a suponer que Telma había escapó de las manos de Adam? Eso también explica el porque a Adam se lo veía tan melancólico aquellos últimos meses de cautiverio. Gritando y golpeando a las niñas diciendo “por tú culpa se fue, por tú culpa se fué”. Mierda que dolor de cabeza, jamás sabré porque Telma me estuvo espiando ni el porque deja que me encarge de su hija, ¿no sabrá que clase de mounstruo soy?, tampoco se como va reaccionar Demian a todo esto pues Amy ya se siente bastante incómoda con su presencia. Ya te contaré mas al respecto. Un beso Gale.

18 de noviembre de 2009

Querido Diario:

Ya pasó una semana desde que traje a casa a Trish y todo tiene su lado bueno y su lado malo. Por una parte me siento feliz de que ella esté aquí, Trish es preciosa y no lo digo solo por sus cabellos dorados o su cuerpo un poco rechoncho o sus piernas carnudas y tiernas o la palidez de su piel aterciopelada o incluso por sus brillantes ojos azules que hacen que parezca un ángel caido del cielo, sino también por su personalidad traviesa, sincera y llena de gran inocencia; le ha dado más vida a esta casa, ya con una Amy retraída y un Demian al acecho no había algún momento de diversión o al menos si lo hay por las noches pero esa es otra historia.

La rutina estaba terminando con mi paciencia, todos la días era casi lo mismo: Levantarse con el cielo oscuro, preparar el desayuno, ir al trabajo, volver del trabajo, almorzar, asesorar estudiantes, cenar, ver las noticias y dormir. Sin embargo algunas noches suelo refugiarme en el cuerpo de mi amante de 13 años que se la pasa tan perdida en sus pensamientos que parece que ya no siente placer alguno, solo mira al vacío esperando que yo acabe con mi coito sexual y le llene de leche su cara.

Ahora que Trish vive con nosotros realice algunos cambios, en primer lugar compre una nueva cama y arreglamos uno de los cuartos para que se convierta en la nueva habitación de Amy, ella ya es una adolescente y creo que se merece algo de privacidad pero siempre tengo un ojo puesto en ella.

Trish ahora duerme conmigo y me pone en un gran dilema; ¿Comenzar de nuevo o no? Tú sabes a lo que me refiero. Tengo la tentación pero mi conciencia aparece para detenerme. Telma no se lo merece, no puedo cargar con el peso de que yo le haga lo mismo que Adam le hizo a ella, pero tengo miedo de caer en por mis propios instintos y dejarla como Amy. ¿Qué harías en mi lugar? Presiento que mi bestia interna saldrá en cualquier momento y se apoderara del cuerpo virgen de mi nueva huésped, no creí que algún día diría esto pero necesitaré la ayuda de Demian.

Un beso. Gale

Fín del Primer Episodio