El Diario de Gale 12/03 Final de Temporada

Tercera Temporada

Doceavo Episodio

16 de junio de 2009


Querida Trish:

Si te contara las cosas que me han pasado estos días no lo creerías, es como una maldita broma del destino que siempre me pone a prueba, pero ahora me la pone todavía más difícil ya que ahora presiento que todo acabará mal. Pues veras como ya sabes que este es mi segundo año como asesor escolar en este bendito pueblo y admito que me a tocado de todo pero jamás creí que en este pueblito de mierda me iba a topar con la persona menos pensada y bueno después de 5 años sin verlo creo que por fin puedo ver el tremendo daño que le cause a la familia de mi querida Amy. Su hermano Erick estuvo conversando conmigo hoy ¿puedes creerlo? Seguramente no pero de cualquier forma es la pura verdad. Casi me da un ataque cardíaco cuando lo vi frente a mi escritorio era como ver un fantasma, un espectro que vuelve para tomar venganza. Después me tranquilicé al recordar que él nunca me vio cuando secuestre a su hermana.

Charlamos cerca de 40 minutos, aunque al principio él se mostraba arrogante y pretencioso, después fue abriéndose un poco a cada minuto. Yo entendía la situación por la que atravesó, tener que lidiar con padres obsesivos que solo pensaban en recuperar a su hija perdida y lo dejaron a él de lado por muchos años. Así me lo confesó el cuándo reveló cómo su madre lo culpaba sólo a él por el secuestro reclamándole por su descuido. Erick siempre se sentía atormentado por eso y no dudo en decir que el único culpable es el secuestrador, tuve que apoyarlo en todo momento para que exista una brecha de confianza. Me contó también que su traslado al pueblo fue idea de su madre que quería un lugar alejado de las ciudades para que ni sean acosados por la prensa amarillista.

Le pregunté si todavía la andan buscando a lo que respondió que su madre ya no habla de ella desde hace ya tres meses y que él todavía la extraña.

Terminamos nuestra conversación con un buen apretón de manos y le prometí que le ayudaría en lo que necesitase y que cualquier problema que tenga siempre podía contar conmigo. Al parecer se fue contento.
¡Oh! Trish me siento extraño después la charla con Erick como si me pincharan con agujas en las nuca, no quisiera sentirme frustrado por todo lo ocurrido hasta ahora porque sé que al final no me arrepentiré de nada.

De ahora en adelante no se que mas irá a pasar, me pongo muy ansioso de solo pensarlo. Tengo que ser mucho más precavido con Amy y evitar que sea vista fuera de casa, para suerte mía ella es agorafobia pero me preocupa que en algún momento se entere que sus padres están en el pueblo. Cómo dije antes este ciclo siniestro está a punto de acabar. Un beso. Gale.

2 de febrero de 2008

¿Cómo un cálido beso puede despertar un pasión desenfrenada? No creí que la noche se fuese a poner tan salvaje y excitante. Mi niña estaba excitada, lo veía en sus ojos, como una chispa que pretende causar un incendio. Imagino que tanto abuso provocó en ella el deseo escondido del placer y que cada día que pasa sin tener sexo crece dentro de ella un ansiedad incontrolable que se expande desde sus genitales hasta su cabeza.

Un toque mío podría provocar un erupción en ella. Acostados en la cama nos miramos fijamente el uno al otro, ella puso su mano por debajo de sus pantaletas y empezó a friccionarse el clítoris apretando los labios con fuerza pero dejando escapar pequeños gemidos guturales. Yo solo la quería admirar pues era un espectáculo increíble pero ella me provocaba con su mirada mientras se retorcía de placer en la cama, hasta que de tanto manoseo suyo sus pataletas se le fueron cayendo dejando al descubierto sus prominentes y macizas nalgas. Dos surcos de carne que se elevaban ante mis ojos como los primeros rayos del Sol de la mañana. Ella ya estaba de espaldas a mí continuando con su show de autoplacer. Sus cabellos dorados tapaban su rostro como un velo de novia mientras sus gemidos se intensificaron cada vez más.

Yo no pude aguantar la tremenda erección que traía entre las piernas y saque al monstruo baboso y me coloque en posición para penetrarla directamente en el culo. Ella sintió mi entrepierna y agarró sus nalgas y las abrió lo más que pudo, su ano se abrió más de lo usual, demostrando que ya había sido abierto en anteriores oportunidades. No pude soportar más y se la metí de una sola vez, ella respingo y dio un leve grito pero después relajó los músculos y empezó a gemir de nuevo. Le agarré el costado de sus nalgas para metérselo una y otra vez, ensanchando el ano hasta más no poder. Veía como mi verga se perdía dentro suyo, como mi princesa de 10 años se había convertido en toda una experta en el sexo anal y lo mejor de todo era que lo disfrutaba plenamente.
Me volví un animal, un ser que pierde el control rápidamente, alguien que inventó un personalidad falsa para tapar sus verdaderos instintos. Inventé a Caín porque me hacía sentir menos culpable sobre mis acciones; que idiota, engañarme a mí mismo jamás fue la respuesta, en cambio mostrándome todo el tiempo ante ella provocó que se sienta más a gusto a mi lado y el resultado es justo lo que yo deseaba y poco a poco la balanza del placer fue inclinándose ya que ahora ambos disfrutábamos del sexo.

Puse mis manos en sus copiosas nalgas para disfrutar más de su culito abierto, metiéndole y sacándole mi verga con mayor soltura, incluso le escupía en las nalgas para facilitar la lubricación. Amy pronunciaba gritos y gemidos casi al mismo tiempo. Me excite aún más y me eché sobre ella apoyando mi pecho en toda su espalda, la penetración se hizo más profunda en esta posición. Me movía como un desaforado ser en busca de placer tratando de sentir cada milímetro de piel de mi víctima, friccionándome con sus nalgas mientras le besaba el cuello y la boca. La cama se agitaba con violencia ya que el clímax se acercaba y yo no podía dejar de moverme de esa manera y la penetraba tan fuerte como podía, su estrecho culito era demasiado delicioso como para dejarla ir y por último le saqué mi verga, la levanté buscando su rostro y eyaculé en su cara. Era la primera vez que hacía algo así, por lo general me descargo dentro suyo pero esta vez no puede aguantarme las ganas y que lo reciba de lleno. Amy cerró los ojos fuertemente mientras las descargas de leche la llenaban toda de blanco, al final la cara y parte de su pecho quedaron empapados mientras yo me sentía el hombre más feliz del mundo.

Nos duchamos juntos y yo no podía parar de acariciar su bello cuerpo, este me pertenecía por completo pues conocía cada uno de sus rincones al detalle, la vi crecer en este cautiverio suyo mientras veía cómo la luz de sus ojos se apagaba poco a poco, el encierro le afecta en sobremanera porque pierde el propósito y ya no sabe que más hacer. Sé que cada día va creciendo un poco más y me niego a pensar en que algún día ya pierda el encanto de ser un niña dulce y se convierta en una amargada adolescente.

La miró a los ojos y le doy un intenso beso en la boca, después le susurro al oído “no quiero que crezcas” una y otra vez mientras la abrazo con fuerza y volvemos a hacer el amor.

28 de marzo de 2009

Una gran brisa de viento subterráneo golpea mi rostro, el ruido del transporte invade mis oídos mientras escucho el resonar metálico de las vías del metro. Regresaba de la ciudad después de haber recibido mi último pago por la empresa quebrada de mis padres, el abogado se las arregló para sacar algún beneficio extra después de la pérdida, de cualquier forma este era el último pago y creo que jamás volveré a esa ciudad.

Mientras mis pensamientos se dispersan cuando de repente oigo un pequeño llanto en el fondo del vagón, doy un vistazo a mi alrededor y la encuentro; es una pequeña niña de no más de ocho años que está sentada sola al fondo, no me había percatado de su presencia por que el metro estaba lleno cuando me subí, el viaje era largo hasta la estación de trenes que me lleva a casa y faltaban dos paradas más para llegar. Me sorprendió que estuviese sola, así que decidí acercarme para ayudarla.

Llevaba puesto una chamarra rosada con lila, un pantalón oscuro, una bufanda rosa y una gorro de lana por el que salían sus largos cabellos rubios. A mí me encantan las niñas rubias y más si son delgadas como ella. Mi intención era ayudarla pues no creía en otra cosa ya que Amy me esperaba en casa. También traía una gran mochila cargada en la espalda junto con una bolsa negra que estaba apoyada en su costado.

Me senté a su lado y le pregunté que le había pasado y si se encontraba perdida o algo por el estilo. Me respondió que estaba buscando a alguien pero que no lo había encontrado aún, que su madre había muerto dos semanas atrás y que dicha persona era lo único que le quedaba pues también se había escapado del centro infantil en la que había estado hospedada.

Me conmovió lo que dijo estaba tan asusta porque lo perdió todo, tenía la misma mirada perdida que Amy. Le pregunté nuevamente que era lo que haría ahora pero solo se encogió de hombros. Después me miro y se quedó un tanto pasmada y confundida, después hurgo entre su mochila, saco un folder muy arrugado y dentro una foto que no pude ver claramente.

– ¿Eres Gale?

Toda la sangre de mi rostro desapareció, debía estar tan pálido como una hoja de papel; ¿qué demonios?

– Si- dije tan confundido por el hecho de que una niña que yo nunca jamás había visto me conociera.

-Yo- dijo tímidamente- te he estado buscando. Mi mamá me pidió que te buscara.

Estaba más confundido todavía.

– ¿Quién eres? – Dije fríamente.

– Soy Trish, mi mamá se llamaba Telma. ¿Te acuerdas de ella?

Fin de la tercera temporada

El Diario de Gale 11/03

Posted in El Diario de Gale Tercera Temporada Completa by Kruger on 27 noviembre 2014

Tercera Temporada

Onceavo Episodio

5 de octubre de 2007

Desesperanza, aquel sentimiento que precede a la tristeza, un sentimiento muy familiar que nos hace revivir viejos recuerdos del pasado, por unos segundos creíste estar de nuevo en aquel oscuro sótano como un niño asustado que extraña a su mamá pero que nada podía hacer para salir de aquel infierno.

Tal vez él no te iba decir nada a ti, pero a mí sí, pero uno se da cuenta de quién es el culpable con solo mirarlo a los ojos, seguramente él mató a su propio hijo al enterarse de que era un puto niño gay. Lo que me daba curiosidad era saber de que forma lo había matado y donde lo enterró. Como el maldito hombre estaba a mi disposición decidí sacarle la verdad a golpes y el bate de baseball me ayudaría en mi tarea.
Después de un par de minutos ya lo tenía comiendo de mi mano, confesó todo. A pesar de que le hice volar un par de dientes y de que tenga la cara toda hinchada, declaró su culpabilidad en medio de su gran llanto. Admitió haberlo matado poco después meses después de que él se enterara de todo. Pesco a su hijo tratando de escapar de casa y no aguantó la ira que traía por dentro y la descargó sobra él, sólo paró cuando se dio cuenta que ya era tarde y que había matado a su propio hijo sin misericordia. Sepultó su cuerpo debajo de la casucha y continúa en ese lugar.

Al parecer nadie en el mundo se había preocupado por él, excepto tú Gale, que cada día de tú encierro pensabas y que lo único que te mantenía cuerdo en aquel lugar de mierda era saber que algún día se volverían a encontrar; pero no fue así y lo único que te queda ahora es ver cómo me encargaba de este hijo de puta y lo golpeaba hasta morir.

El que a hierro mata a hierro muere.

Lo enterré junto al cadáver de su hijo sabiendo que nadie se preocuparía por ellos por un largo tiempo, porque ellos no eran importantes para el mundo, pero en tú corazón aún albergaba una ira tremenda contra otros culpables de la muerte de Tom; tus padres.

6 de octubre de 2007

No trates de revivir el pasado Demian, simplemente no puedes hacerlo. Muy en el fondo sé que yo maté al padre de Tom, la visión se me aparece como en una pesadilla, muy difícil de sacar de la cabeza, pues el desorden mental que tengo a veces me hace pensar del porque todavía no he perdido la cabeza, ¿será por ella?

Siento que mis sentimientos no son lo suficiente fuertes como para interpretar sus emociones, pero no pongo en duda mi gran amor por ella y no si ella será consciente de aquello.

Es difícil mirar atrás y darte cuenta de todo lo que a pasado, debería arrepentirme de muchas cosas pero soy muy terco hasta para eso. La veo dormir a mi lado y no puedo dejar de admirarla siento que es ella ya es parte fundamental dentro de mi estúpida vida y que ya no sé que haría sino estuviese a mi lado.

Estos últimos meses Amy se encendió como una luz brillante dentro del túnel, la convertí en algo que no creíacapaz de lograr; que le guste el sexo. Que gima, que se mueva, que me tiemble de placer, que grité, que brinque encima mío cuando la tengo ensartada. Tiene tan sólo diez y pide que le haga el amor con sólo mirarme a los ojos, pues veo las ganas que tiene con solo apuntarme con aquellos dardos azules. Incluso ambos no podemos satisfacernos mutuamente a veces el trabajo me lo impide y ella recurre a la masturbación, la he atrapado varias haciéndolo pero no la detengo sería muy desvergonzado de mi parte hacerlo. Sólo la observó oculto como lo hace, veo como desliza sus dedos en sus labios vaginales de una forma tan poética que pienso que voy a estallar en cualquier momento de la excitación. Recostada en la alfombra de nuestro cuarto con vista hacia la ventana y con los ojos cerrados y los labios apretados, masajea el clítoris en forma circular, sus dos manos hacen el trabajo mientras observó cómo poco a poco sus piernas se comienzan a mover inquietas por el estímulo manual. Minutos después acelera los movimientos y se anima a introducir uno de sus dedos en la abertura ya lubricada. Rato después mete el segundo dedo y se escuchan sus pequeños gemidos infantiles pues a pesar de ser muda uno de los sonidos que no ha olvidado pronunciar es el gemido.

De repente gira el cuerpo revolcándose en la alfombra en un éxtasis profundo, aprieta los ojos con fuerzamientras su mano continua estimulando su sexo. Sus gemidos son cada vez más fuertes mientras continúa revolcándose en la alfombra como una gata en celo. Hasta que finalmente se detiene y por unos segundos se convulsiona por el éxtasis alcanzado. Se relaja y se queda dormida en posición fetal. Me acerco sigilosamente y la tapo con una manta que estaba cerca, la levantó y la llevo a la cama para que descanse mientras me voy a preparar la cena.

Aquella noche no tuvimos sexo pero me quede pensando en lo afortunado que soy al tenerla a mi lado y lo que hubiese sido mi vida si mis padres todavía estuviesen vivos seguramente no habría vivido nada de esto y quizá Amy hubiese tenido una vida normal. Pero las cosas suceden por algo y la muerte de ellos provocó que yo sea libre y esa libertad es lo único que importa ahora.

7 de octubre de 2007

Muy lindas palabras Gale, aplaudo la forma en como describes tus “emocionantes” experiencias y resalto la última parte de lo que escribiste: “si mis padres estuviesen vivos”. Es cierto la verdadera libertad la conseguiste de esa manera mediante la muerte de otros, es así como funciona nuestras vidas y en ambas ocasiones yo tuve que intervenir para poder cumplir con nuestra venganza.

Mi objetivo en la vida siempre fue hacerte feliz y eso no quiere decir que sea gay, simplemente quiero que ambos no suframos por las decisiones de otras personas. Tus padres fueron crueles al haberte separado y mandado a un estúpido reformatorio pensando que allá podrían curarte.

Lo único que consiguieron fue cavar su propia tumba. Ellos no merecían tú perdón Gale, ellos no merecían ser padres tuyos y yo hice lo que tus más oscuros pensamientos gritaban: mátalos. Borrarlos del mapa y ser verdaderamente libres, ¿no te parecía genial la idea? Lo pensé mejor en aquel entonces y era mejor actuar de lo forma más sigilosa posible. Planeé una muerte accidental.

Mi plan fue meticuloso, sencillo y preciso. El resultado: mejor de lo que esperaba, pues no dejo cabos sueltos. Es hermosa la sensación del éxito, es embriagadora como el licor más fino que puedas probar; me excita.

Todo sucedió en una salida diplomática que tus padres realizarían por la noche. Días antes conseguí del mercado negro una poderosa droga en pastilla llamada “Muerte Blanca” está era famosa por sus efectos alucinógenos y la pérdida motriz para quién la consume, me dijeron que era como viajar por el tiempo, primero estas en un lugar y de repente apareces en otro completamente diferente. Esa noche pulverice la pastilla y la mezcle junto con las proteínas que tú padre tomaba antes de salir a cualquier parte. El efecto de la pastilla tarda unos 15 minutos pero es devastador. Se despidieron de ti prometiendo volver pronto, el último beso de tú madre fue en la mejilla y tú padre te dio una sonrisa compasiva. Yo me sentía demasiado excitado y nervioso que una vez que salieron de la casa comencé a reírme como un maldito loco.

La llamada llegó a las 10:45 pm deje que tú la contestaras porque era la mejor parte. Sentí como te invadía la tristeza y la confusión. Lloraste toda la noche como una maldita magdalena pero el dolor era necesario para conseguir un bien mayor. La policía te contó que fue un lamentable accidente de tráfico donde tú padre iba con exceso de velocidad y estrellándose con otro vehículo en la autopista principal provocó una cadena de accidentes con un resultado final de 25 muertos y 75 heridos.

El coche de tus padres se incineró por completo dejando las dudas a los forenses de que fue lo que realmente pasó y cerraron el caso tres meses después. Después del funeral y porque eras menor de edad estuviste en custodia del estado por unos meses, después se leyó el testamento y quedaste como único heredero de la familia.

No me odies por haberlo hecho, si no fuera por mi jamás habrías experimentado tantas emociones con tú bella niña, ambos sabemos que a veces la libertad tiene un precio muy alto pero que es necesario pagarlo para ser feliz ¿no crees? Un beso. Demian.

8 de octubre de 2007

¡¡¡Maldito, Maldito seas Demian!!! Cómo pudiste, yo los amaba en serio los amaba. Me sentía muy feliz a su lado, me dieron todo el amor que necesitaba para poder salir de mi trauma, ellos lo eran todo para mí y ahora solo puedo sentirme culpable. ¡Joder! ¡Que mierda soy! Si no fuera por Amy ahora mismo me estaría colgando en el ático.

A quién engaño soy demasiado cobarde hasta para eso, ya no puedo escribir más. Lo siento Trish las palabras de este diario están siendo escritas con demasiada sangre, sangre de mis recuerdos olvidados y las confesiones presentes. No sé cuánto tiempo más podré vivir con este demonio y con mi ángel llamado Amy. Ella no merece esto. ¿Será por fin el tiempo de decirle adiós? Siempre tuyo. Gale.

Fin del onceavo episodio

El Diario de Gale 10/03

Posted in El Diario de Gale Tercera Temporada Completa by Kruger on 27 noviembre 2014

Tercera Temporada

Décimo episodio

4 de octubre de 2007

Trish, lo sé, es cierto hubo alguien antes de Amy, un niño, y si, su nombre era Tom, no me culpes por no escribirlo antes pero yo quería borrar esa parte de mi pasado. Tom fue un niño hermoso, alegre, sonriente, juguetón, rubio de ojos verdes y piel aterciopelada, yo no sabía de mi pasión por los niños hasta que lo conocí a él.

Lo conocí dos días antes de cumplir mis 16 años, volví a casa de la escuela y lo vi caminando sólo por la autopista, le dije al chofer que detuviese el auto pues algo me llamó la atención de él; estaba descalzo.
Baje del auto y le pregunté su nombre, no me contestó y siguió caminando, parecía muy deprimido. Le pregunté su edad y me dijo ocho años. Le ofrecí llevarlo a su casa, pero no contestó, le ofrecí comprarle un par de zapatos se detuvo en seco. “¿En serio? Preguntó, lo que más me conmovió fue su mirada triste y desesperada, implorándome ser salvado de un destino que yo no conocía.

Lo llevé a un mall popular de la ciudad y después de comprarle los zapatos, le compré algo de ropa pues la suya estaba muy desgastada y descolorida. Se lo veía muy emocionado, seguro era su primera vez en un centro comercial, la tarde divertida para ambos.
Lo dejé cerca de su casa, vivía en uno de los barrios más pobres de la ciudad en una casa rodante muy deplorable, antes de irme me contó la razón de su tristeza; su madre había fallecido hace pocos días y su padre lo maltrataba constantemente. Le di un abrazo de consuelo y le prometí que nos volveríamos a ver.

Pasaron los días y nuestros encuentros aumentaron, en mi cumpleaños 16 mis padres me regalaron mi propio auto y cómo yo contaba con licencia no había necesidad de seguir con el chofer. La pasábamos bien juntos, tardes divertidas en las que ambos éramos dueños del mundo. Tom se emocionaba con todo, cosas que jamás había visto o comido o escuchado, era un niño muy despierto y curioso, esos días despertaron en mí un sentimiento desconocido que posteriormente lo llamaría enamoramiento.
Sentir que una pequeña persona necesitaba de ti y que tú lo necesitabas a él, era simplemente magnífico, pero este sentimiento se transformó en deseo, el deseo de poseerlo y disfrutarlo.
Así que planee un fin de semana juntos, pediría permiso a mis padres de un campamento con amigos y él me dijo que no tendría problema pues su padre siempre desaparecía los fines de semana y volvía ebrio.
Nos fuimos a la casa de verano de mis padres, era chica pero muy acogedora. Yo estaba que ardía de deseos por él, deseaba que fuese mío como sea, tenía 48 horas para lograrlo.

Jugamos videojuegos por algunas horas y después yo puse un par de películas porno en la tele, Tom se divertía viéndolas, de cualquier forma el seguía siendo un niño. Sorpresivamente se sentó encima de mí y se desvistió, quedaron sólo sus calzoncillos, se mostraba confiado y desinhibido, frotando sus suaves nalgas en mi verga, riéndose de mi desconcierto y vergüenza. No pude aguantar más y lo bese en los labios, para mi sorpresa el continuo con el beso, moviendo su lengua dentro de mi boca y moviendo su cabeza de un lado al otro, al parecer no era su primera vez. Le pregunté si antes lo había hecho y me confesó que tenía un vecino mayor que todas las tardes iba a su casa jugar con él. El hombre le enseño a besar y también otras cosas.

Tom me sacó el buzo y el calzoncillo que traía puesto y puso mi verga en su boca y la saboreo como si fuese un helado, lamiendo el palo de arriba hacia abajo; me volvía loco. El pequeño sabía muy bien lo que hacía, conocía las partes del cuerpo que mas me daban placer, aquellos puntos donde uno pierde la respiración por varios segundos. Jamás había experimentado el sexo de aquella manera, lo había visto en películas pero uno nunca se imagina como será su primera vez, pero al parecer Tom ya lo experimentó más de una vez, sabía como besar, como seducir y practicar el sexo oral.
Mis impulsos me llevaron a besarlo nuevamente y recostarlo en el suelo, besarle el cuello, bajar por su pecho, el ombligo y finalmente disfrutar de su sexo mientras acariciaba sus muslos con mis manos. Estaba tan excitado que no dude ni por un segundo en levantarle las piernas y meterle mi verga, él al parecer esperaba eso pues con sus manos abrió sus nalgas y me mostró su ano que no parecía virgen. No me importó y se lo metí sin más, mi pene se amoldo a su culito y empecé a bombearlo mientras el profería alaridos de dolor.

Estaba enloquecido de placer, con un dolor punzante en la cabeza como si fuese una alarma, algún recuerdo que se extiende por mi mente diciéndome que lo que le hacía a él era un pecado imperdonable, pero mi deseo pudo mas que mi razón y comencé a penetrarlo en serio.

Sus gritos se fueron transformando en gemidos, y se fue relajando cada vez más. Tenía los ojos cerrados y una cara de placer que parecía imposible de creer. Mis testículos chocaba con sus nalgas y el arqueaba la espalda para soportar mis arremetidas. El éxtasis llegó a los pocos minutos y la leche se descargó en su pequeño ano rojizo, lo besé con desenfrenada pasión hasta que nuestros labios se secasen para después recostarnos y quedarnos dormidos en el gran sofá.

Pasamos el resto del fin de semana jugando y teniendo algo más de placer carnal. Me confesó que la primera vez que lo vi estaba llorando por la muerte del vecino anciano que siempre lo había cuidado y que le había enseñado muchas cosas sobre el sexo. La verdad eran que su madre murió cuando el apenas tenía 2 años y que su padre era un completo alcohólico idiota. El anciano lo había cuidado desde entonces y juntos tuvieron algunos encuentros eróticos. Tom quería mucho a ese hombre pero me aseguró que su amor por mi era mucho mayor.

Pasaron algunos meses desde aquel increíble fin de semana y nuestra relación florecía como la primavera. Nuestros encuentros eran siempre terminaban en sexo anal con descargas de leche facial como acto final, el decía que le gustaba el sabor de mi semen, no sabía si creerle o no, aunque pensaba que aquellos ojos verdes no podían mentir. Yo lo amaba intensamente, disfrutaba de sus cálidos besos, sus caricias, el dulce sonido de sus gemidos, su radiante sonrisa y olor de su piel. Era un paquete completo de dulzura y lujuria que no me cansaba de probar.

Ahora que me pongo a comparar, a veces pienso que los niños están más motivados en el sexo que las niñas, no necesitan muchas órdenes o aprendizaje pues si les gusta lo harán de nuevo, en cambio las niñas son un poco más acomplejadas y tímidas, piensan mas de una vez antes de volver a hacer algo contigo. Tom era muy entregado, no le importaba el dolor pues lo haría todo por mí. Realmente amé a ese niño, todavía lo extraño.

5 de octubre de 2007

No me gustan las verdades a medias Gale, tú bien sabes que ahí no terminó tú historia con él. A veces no entiendo porque escribes sólo las partes bonitas y no cuentas lo que verdaderamente importa. Pero ya es tarde y es hora de yo revele la mejor parte de tú desgracia.

Te descubrieron, mejor dicho tus padres descubrieron tú relación con Tom.
Es divertido recordar lo que sentías en esos momentos; miedo, odio, ira, incertidumbre, desesperación. La reacción de tus padres fue simplemente miedo, no sabían que hacer, alguien les había mandado un foto tuya en pleno acto sexual con el menor. Te presionaron para que les digas donde vivía el niño pero tú te negaste rotundamente. La solución para ellos fue llevarte a diversos psicólogos y terapeutas para que tratasen tú enfermedad. Pasaron los meses y estabas desesperado, querías verlo otra vez, te preguntabas en que estaría pensando ahora que habías desaparecido, seguramente estaba nuevamente solo y abandonado.

Escapaste de casa una noche y fuiste corriendo a la suya. Robaste el auto de tú padre y te llevaste dinero y ropa contigo, estabas decidido a escaparte con él para siempre. Tom se lanzó a tus brazos apenas llegaste y ambos se fundieron en un beso intenso y prolongado. Le contaste tú plan de escape y cuando terminaste de hablar él estaba más emocionado que tú. Puso en una mochila solo las cosas que tú le habías regalado y justo cuando estaban a punto de salir pitando de su casa el padre de Tom llegó.

Desconcertado y ebrio los miro por unos minutos, luego se abalanzó sobre ti y empezó a golpearte en la cara. Tom comenzó a gritar y golpear por la espalda a su padre y a cambio recibió un par de golpes en el estómago. En ese momento y lleno de ira agarraste una botella vacía y se la estrellaste en la cabeza. Se quedo adolorido. Aprovechaste el momento para escapar junto con Tom, pero cuando salías de la casucha tus padres aparecieron con dos patrullas de policía y oficiales armados, trataste de escapar pero estabas muy adolorido hasta para correr. Tú plan fallo por completo.

Esperaste dentro la patrulla mientras los policías, tus padres y el padre de Tom debatían dentro la casucha. Al final el hombre aceptó no enjuiciarte por meterte en su casa y secuestrar a su hijo (seguramente tus padres le dieron alguna suma de dinero). La policía no se enteró de tú relación con el menor por lo que los únicos cargos que te impusieron fueron el de intento de secuestro y te liberaron el mismo día porque pagaron tú fianza. Ni bien saliste de la cárcel tus padres se fueron contigo lejos de la ciudad y te internaron en un centro de rehabilitación mental y pasaste los siguientes dos años en ese lugar, sufriendo y lamentándote de tú destino, pero con la esperanza de que algún día lo volverías a ver.

Regresaste a casa fingiendo que el centro de rehabilitación te había cambiado por completo. Tus padres te creyeron, pero esa misma noche te escapaste de la casa y fuiste a la de Tom con un bate de baseball como única arma. Llegaste sigilosamente a su puerta y encontraste solo a su padre inconsciente de lo alcoholizado que estaba. Le ataste las manos y las piernas, lo despertaste con algunos golpes en la cabeza y le preguntaste a gritos sobre el paradero de Tom y el hombre comenzó a llorar amargamente maldiciéndote y culpándote por la muerte de su hijo.

Fin del décimo episodio

El Diario de Gale 09/03

Posted in El Diario de Gale Tercera Temporada Completa by Kruger on 27 noviembre 2014

Tercera Temporada

Noveno Episodio

24 de septiembre de 2007
Yo sé el porque, yo sé el cómo, pero lo que no se es hasta cuando, hasta cuando Amy volverá a hablar. Sucedió después del accidente, él doctor dijo que era estrés post traumático, por eso vendí la casa y nos fuimos a vivir a una hacienda, creí que podría recuperar su hermosa voz llevándola a un lugar lejano y que se olvide de los malos tratos que le di, pero nada de esto a funcionado pues ya van como dos años en los que ella no ha pronunciado ni una sola palabra y sumado a su agorafobia la vuelven una niña completamente dócil. Me preocupa que en algún descontrol mío le haga daño, trató de controlarme pero a veces me resulta imposible y esto la ha afectado pues la misma noche de su cumpleaños número nueve pasó lo que yo consideraba imposible.

Eran las diez de la noche y Amy se encontraba mirando caricaturas, parece una niña normal cuando esta frente a la televisión, la sigo viendo inocente y pura, pero todo eso es solo espejismo mental para no seguir atormentándome. Me acosté en la cama y la dejé viendo la tele, era su día podía terminarlo como ella quisiese.

Se acuesta a mi lado como hace todas las noches, coloco uno de mis brazos alrededor de su pecho y le doy un cálido beso en la mejilla, ella se ríe un poco. De repente siento su pequeña mano invadir el buzo de mi pijama, la introduce en el calzón y agarra mi verga; ella esta de espaldas hacia mí, la agita torpemente y yo me estremezco, ella continúa con su afán unos minutos mas dejándome algo confundido y ansioso. Se detiene y se desliza debajo de la cama, no se que pretende hasta que siento sus pequeños labios invadir mi pene ¿Me estaba dando sexo oral voluntariamente?

Su boca succionaba mi tronco y escuchaba su débil respiración por debajo de las sábanas, si bien era cierto que antes tuvimos sexo oral, esta vez era ella la que llevaba la iniciativa. Mi verga se endureció por el dulce sabor de sus labios infantiles torpes y persistes, sus manos estaban alrededor de mis nalgas, quietas pero perceptibles, mientras las mías acariciaban sus hermosos cabellos teñidos, sentía que en cualquier momento iba a explotar; paró de repente sus lamidas dejándome tan ansioso como yo seguramente la había dejado a ella horas atrás; Amy aprendió rápido.

Emergió de las sábanas desnuda y con una mirada desafiante, se colocó encima mío con sus piernas abiertas y su conchita apretando mi verga, y empezó a hacer movimientos de arriba hacia abajo. Yo le había enseñado eso antes pero jamás lo hacía sola, ahora era distinto, ella era la dueña de mi cuerpo.

El vaivén provocó que ambos segregásemos nuestros jugos lubricantes, puso sus manos en mi pecho y continúo con el baile unos minutos más. Se detuvo y se dio la vuelta dándome la espalda, vi como levantaba la conchita y con una mano me agarraba el pene erecto y lo apunta a la entrada de su cuevita lubricada, lo introdujo poco a poco quejándose de cada centímetro que le entraba y de repente lo tenía todo adentro, puso sus manos en mis muslos y comenzó a moverse.

El paraíso entero se abrió ante mis ojos, si bien antes había experimentado muchas veces el sexo con ella todas las anteriores experiencias eran sexo forzado, la de ahora era muy diferente, el hecho de que yo no hiciese nada era un detalle importante, era una nueva forma de hacer el amor. Antes yo abría las puertas del cielo a la fuerza, ahora ella abría el paraíso para mí.

No hice nada por mi cuenta, ella era la dueña de la noche, de mi cuerpo, de mi vida. Ella continuaba con el mete saca que se volvió húmedo y caliente. Quería retener el éxtasis el mayor tiempo posible pero este se aproximaba cada vez más. Ella gemía y gemía como si fuese una película porno, aullando cada vez más fuerte con cada arremetida suya, con cada centímetro de verga incrustada en lo profundo de su ser. Sus cabellos saltaban y su espalda se encorvaba más y yo estaba a punto de disparar; se detuvo.

Nuevamente me dejó al borde del éxtasis, tan excitado que creía que si me movía iba a estallar. Se levantó se dio la vuelta una vez más y se paró derecha frente a mi.

Tenía los ojos llorosos pero con una mirada penetrante y fiera me hacía dudar por unos segundos si realmente ella era mi niña. Decidida se agachó nuevamente y apuntó mi verga a su segunda entrada, acomodó las nalgas y penetro su ano sin más. Yo me estremecí, el estrecho agujero suyo era una delicia, un viaje a los más recónditos placeres de la vida. Apenas escuche sus gritos cuando se lo introdujo todo, mi mente estaba en otro mundo, en otro tiempo que no puedo explicar. Ella empezó un vaivén furioso del mete saca, brincando sobre mi palo sin apoyo alguno en las manos, buscando placer en el dolor.
Explote con un grito salvaje que nunca antes había lanzado, me incorporé tan rápido y la abracé que ella casi pierde el equilibrio y cae de espaldas, los chorros de semen explotaban en su interior como fuegos artificiales, Amy gritaba en mi oreja y sus uñas arañaban mi espalda en que lo pareció ser un interminable frenesí.

No se cuanto tiempo estuvimos en esa posición, sentía el semen gotear de su ano hacia la sábana y entonces me asusté; Amy estaba inconsciente.

Me levanté de un salto y fui corriendo hacia el baño, abrí la ducha fría y nos metimos en ella. El agua caía sobre nuestras cabezas como dardos de hielo, mientras daba pequeñas palmadas a la carita de mi princesa para que reaccionara. Ella despertó mareada y empezó a llorar amargamente, cerré la ducha y puse la tina caliente; ambos nos recostamos en ella. Pasaron los minutos y Amy se quedó dormida en mis brazos, yo estaba apesadumbrado por todo lo ocurrido, aferrándome a su pequeño cuerpo desnudo en busca de consuelo, pues sabía que algo nuevo había pasado, algo que temía que pasara, y pasó, como si estuviese en el ojo del huracán, tal vez la peor parte llegue al final, pero presiento que el final estaba próximo.

1 de octubre de 2007

Mi buen Gale:
Tus historias me dan asco y lo digo en nombre de todas las personas de buenas costumbres o gente que odia a los pederastas como tú. Eres como Adam pero más patético, un loco desquiciado que tiene por rehén a una niña de diez años. Si no te conociera bien diría que eso fue solo el comienzo ¿cierto? Es decir que tú pequeña esclava sexual se dio un festín contigo, seguramente esa noche se repitió muchos meses después, mi pregunta es ¿Qué le hiciste en su cumpleaños número once? Algo me dice que la palabra ninfomanía la describiría muy bien.

Ella me recuerda a tú primer amante Tom, más por lo puta que por ser alguien especial para ti o ¿ya lo olvidaste? Quisiera creer que si, pero tienes muchos secretos que ocultar, no te gustaría que los divulgaras todos en este diario ¿o si? Piénsalo Gale. Un beso. Demian.

Fin del noveno episodio

El Diario de Gale 08/03

Tercera Temporada

Octavo Episodio

22 de septiembre de 2007

Querida Trish:

Que duro es escribirte de nuevo, después de haber leído todo lo escrito por…….. bueno ……….él, es como reabrir una herida ydescubrir que siempre estuvo sangrando, es un dolor y remordimiento tremendo, parte de mi mente se niega a recordarlo y otra piensa que sólo fue un mal sueño. Pero si todo lo dicho por él es verdad, entonces muchas cosas comienzan a tener sentido y otras abren a nuevas incógnitas en mi mente, pero no confió en él y a pesar de que sea parte de mí, su repentina reaparición es una mala señal.

Los doctores nunca se dieron cuenta de su presencia hasta años después de mi rehabilitación, me dijeron que él es muy narcisista y autodestructivo, empezaron un tratamiento largo al cual no resistí y fingí después estar curado. El volver a recordar me causa mas dolor, pero se que ahora puedo afrontarlo y más ahora que Amy está conmigo, ella me da fuerzas. Te escribiré más seguido lo prometo, Gale.

Querido Gale:

Menudo papel de niño bueno el que te gastas, pero no entiendo porque le das explicaciones a un pedazo de papel sabiendo que me tienes a mi, has cerrado tú mente por muchos años ignorando mi existencia pero tarde o temprano tenías que saber que yo aún sigo aquí, no lo tomes a mal pero no eres ni jamás serás nada sin mí, he tomado los episodios mas cruentos de tú vida y he hecho cosas que tú nunca te atreverías, te he protegido y te sigo protegiendo del mundo y he cumplido con algunos de los deseos ocultos de tú corazón aunque ni tú mismo lo sepas, eso es lo divertido de ser yo; simplemente deseo que seas feliz mi estimado Gale, no olvides escribirme y saluda a tú querida Amy de mi parte, un beso, Demian.

23 de septiembre de 2007

Querida Trish:

Estoy preocupado por lo que vaya a suceder estas semanas, presiento que él toma el control más que antes y tengo miedo de lo que pueda hacer, yo se que es capaz de cualquier cosa, temo que le haga daño a Amy, temo que haga alguna locura en este pueblo. ¿Dime que puedo hacer Trish? Cómo quisiera que mamá y papá estuviesen aquí, tal vez nada de esto hubiese pasado si ellos continuasen con vida, pero también estoy seguro que Amy no estaría aquí conmigo, ¡Imagínate! Ella viviendo una vida normal, creciendo a lado de sus padres y su hermano, siendo feliz. Me invade la melancolía, 3 años y siete meses a su lado todas las noches es algo magnífico para mí, pero no se si lo será para ella; soy un monstruo, las cosas que le hice, las cosas que haré, me tiemblan las manos de solo pensarlo, pero la amo y eso me mantiene cuerdo y centrado. Extraño a mis padres adoptivos sin duda ellos fueron lo mejor que me ha pasado en la vida (después de Amy, claro), ellos me amaban de verdad, velaban por mi seguridad y me dieron la mejor educación posible, a pesar de mi oscuro pasado ellos se esforzaban por hacerme feliz, pero el daño ya estaba hecho; jamás seré una persona normal.

Estoy deprimido Trish, debo dormir, te escribo después, un beso, Gale.

24 de septiembre de 2007

Era el cumpleaños número nueve de Amy, un día nublado con fuertes precipitaciones de lluvia y granizo. Amy se levantó temprano y se fue a la cocina a preparar su propio pastel de cumpleaños; le encanta cocinar, a veces me prepara el desayuno y el almuerzo que llevo al trabajo, creo que eso la distrae pues a pesar de su corta edad se las apaña bien sola.

Por mi parte estaba preocupado porque en la escuela no me dieron el anticipo que necesitaba para poder comprarle algún regalo, este sería el primer año en que no le regalaría algo a mi princesa.

Me levanté de cama, fui a la cocina, me hice unos huevos estrellados y desayune a su lado. Su pastel estaba en el horno y había un gran desorden de ingredientes tras mío, era su día no podía decirle nada. Estar sentado a su lado me hizo recordar aquel 30 de abril, cuando la desvirgue por primera vez, el lugar y los sentimientos eran diferentes, en ese entonces me corroía el deseo de poseerla y cumplir mis fantasías de una manera cruel y estúpida. Ahora me siento triste de no poder ofrecerle toda la felicidad que ella se merece.

Sacamos el pastel del horno, lo adornamos con crema y dulces de colores, le pongo una vela encima y le canto el tradicional “happy birthday”, le pido que cierre los ojos y pida un deseo, ella lo hace y sopla con fuerza, ¿qué deseo habrá pedido? No voy a preguntarle, nunca sabré la repuesta.

Partimos la torta y comemos en silencio, ella tiene la mirada perdida con ojos llorosos, presiento que extraña a su familia. Ya no veo la luz en sus ojos, aquella radiante luz que iluminaba su rostro del cual yo me enamoré, parte de su alma se ha perdido en este nefasto camino por el cuál ahora transita conmigo.

Me levanto de la silla, voy a su lado le agarro su mano y la acaricio, ella sorprendida me mira fijamente.

– Déjame que te enseñe algo maravilloso- susurro.

La sostengo de la mano y la llevó a nuestra habitación, una vez allí agarro suavemente su cintura con una mano, la otra la junto con la mía y empezamos a bailar un Vals. Un, dos, tres; un, dos, tres; un, dos, tres, recorremos el cuarto dando vueltas danzantes, ella ríe cuando se equivoca y me pisa los pies, yo solo le muestro mi mejor sonrisa.

Me detengo de repente, me arrodillo y le doy un cálido beso en los labios, su sabor sigue siendo dulce y excitante, le digo que cierre los ojos, ella lo hace y le doy otro beso esta vez sosteniendo su nuca con una mano y presionando sus labios contra los míos. Mi lengua se adentra lentamente en su boca y la masajeo con la suya, el sonido del beso húmedo es inconfundible como el choque de olas en el océano, el beso continúa tan prolongado que a veces no siento donde empieza mi lengua y termina la suya. La levantó del suelo y la deposito en la cama, ella inocente me mira y espera, pero yo no puedo moverme, el verla echada y disponible me ponía la piel de gallina, es decir mírala, hermosa, inocente, pura y entregada a mi. Ella sabe las cosas que le puedo hacer y aun así me espera, como si no hubiese más remedio, como si no conociera nada mas que esto, esto que yo llamo comportamiento adquirido. En ese momento me di cuenta que mi princesa ya no poseía voluntad ni mucho menos libertad, ella, sometida a mi, sin ninguna otra opción.

Me acerqué y acaricie su cabello, palpe sus mejillas y roce sus labios con mis dedos. Ella parece sorprendida y confundida, no dice nada y aprovechó para acariciar su cuerpo sin desvestirla, planeo darle el mayor placer de su vida. Acarició su conejito por encima del pijama que trae puesto, mi dedo fricciona su clítoris, ella muestra una sonrisa y en pocos minutos su expresión cambia de divertida a excitada, frunce las cejas, entorna los ojos, relaja el cuerpo y tensa los músculos de sus piernas. Sigo friccionando el clítoris por varios minutos mientras ella arruga las piernas y cierra los ojos con fuerza porque siente que llega el primer orgasmo, sus pantaletas están húmedas y veo que ya se está mordiendo el labio inferior con los dientes.

Me detengo en mi manoseo y la dejo intranquila, me mira algo enojada porque no culmine el trabajo. Le sonrió y la beso nuevamente, pero algo cambia, la fuerza del beso es más intensa, ella es la que lleva la iniciativa hundiendo su lengua en mi boca, acaricio su cabello y bajo mis manos hasta su pecho y juego con sus pezones aún inexistentes. Me separo de ella y le quito el pijama con lentitud dejándola sólo con su ropa interior, ella se recuesta en la cama y la admiro por unos minutos; es perfecta, las niñas son perfectas.

Había parado de llover y la luz del Sol entra débilmente por la ventana del cuarto, e ilumina el cuerpo de mi princesa como un faro, la luz hace resplandecer su pálida piel; la convierte en una estrella humana. Sus ojos azules, sus delgados brazos y piernas, y su cuerpo curvilíneo son sin duda espectaculares. Me acerco lentamente a ella, crece una gran tensión dentro mío pero puedo controlarla, me arrodillo, ella pone sus manos atrás de su nuca y abre las piernas para recibirme, mis manos acarician sus muslos y llegan a quitarle sus pantaletas hasta bajarlas a la altura de sus rodillas, mi boca se aproxima a su entrepierna, doy un vistazo a sus perfectos labios vaginales, la raya que separa a ambos labios es simplemente el detalle más rocambolesco de la creación, suspiro y me adentro en el dulce sabor de su inocencia.

Saboreo con locura aquella rajita sin vellos, mi lengua se adentra en la cuevita del que profane su tesoro virginal, siento su clítoris endurecer ante mis lamidas incansables, juego con ese botón presionándolo con mi lengua y me emociono cuando todo su cuerpo se estremece por tanta excitación. Mis manos acarician su pecho y sus costillas provocándole sonoras carcajadas que me provocan una sonrisa.

Su vaginita se humedece y estalla su orgasmo en mi boca con dulces sonidos que emanan de sus labios, coloca sus pequeñas manos detrás de mi nuca presionándolo contra su entrepierna deseando que el placer nunca se acabe; sus piernas tiemblan y cierra los ojos con fuerza, el clímax se evapora como un bloque de hielo en aguas tropicales y me separo de su rajita lentamente.

La miro recostada recobrando el aliento, la admiro como si fuese un ángel caído del cielo cuyas alas reposan en medio de las sábanas. Amy encoje las piernas, se pone en posición fetal apretando las rodillas contra su pecho y comienza a llorar. Me recuesto a su lado y la abrazo, ella es mi ángel, mi ángel de ojos azules que me robe del cielo el día que la vi por primera vez. Le doy un beso en la mejilla y le digo que la amo, se voltea y me mira con ojos llorosos esboza una débil sonrisa y me toca la mejilla con una mano. Su mirada me dice todo y aunque se que nunca podrá decirme alguna palabra yo se que ella me ama. ¿No te diste cuenta Trish? Amy es muda.

Fin del octavo episodio.

El Diario de Gale 07/03 Revelaciones Pt. 5

Tercera Temporada

Séptimo Episodio

Revelaciones Parte 5

La libertad es momentánea y el encierro es diferente. Ya no tienes nada a lo que aferrarte, te lo han quitado todo, es difícil vivir sabiendo que no tienes a nadie a quien aferrarte.

Despiertas en una cama de hospital en quien sabe donde, hay enfermeras que te cuidan las 24 horas, un suero inyectado al brazo y un alma vacía en tú cuerpo. No hablas con nadie durante 3 días por más que ellos te estén preguntando todo el tiempo, tienes la mirada pérdida y te sientes cansado, pero no puedes dormir mucho tiempo pues sueñas que estas de nuevo en aquel sótano húmedo y frio, te levantas dando gritos que despiertan a medio hospital, te ponen calmantes en el suero y duermes sin sueños. Al día siguiente lloras desconsoladamente todo el día; eres patético. Vienen psicólogos a ver tú estado mental y deciden llevarte a un centro especial para poder tratarte mejor, estas en custodia del estado así que prácticamente no puedes decir que no.

Eres una celebridad, tu encierro y supervivencia salieron a la luz pública, en pocos días la gente se entera del valiente niño que sobrevivió encerrado en el sótano de una cabaña en el bosque por casi dos años, a manos de un violador psicópata que había victimado a diez niñas y una mujer adulta en todo ese tiempo. Obviamente omitieron los detalles escabrosos de la muerte del susodicho pero no me sorprende, la gente solo prefiere los finales felices, también omiten tú nombre y algunos detalles más. Eso explica la gran cantidad de camarógrafos que te hostigan cuando estas saliendo del hospital rumbo al centro psiquiátrico.

El centro psiquiátrico infantil es como un segundo sótano con ventanas, doctor tras doctor te evalúa de pies a cabeza tratando de entender el porqué mataste a tú opresor con tanta crueldad. Los tratamientos son variados desde pastillas hasta hipnosis todo para que olvides lo recuerdos nefastos y empieces a comportarte como un niño normal. Poco tiempo después empiezas a olvidar y te adaptas a tú entorno como un chico ordinario, al parecer estas curado, pero hay dos cosas que ellos nunca vieron en ti; tú atracción por los niños y a mi, el verdadero asesino de Adam.

Poco después de cumplir lo nueve años recibes la grata noticia de que serás adoptado por una familia rica que al parecer estuvo pendiente de ti desde que supieron tú caso por las noticias.

Pareces melancólico en tú último día en el psiquiátrico infantil, las enfermeras y doctores te despiden orgullosos por que al parecer eres un logro para ellos el ayudarte a superar este trauma, pero yo no olvido Gale ni mucho menos perdono, todavía hay una persona que no merece vivir; la prostituta que iba a la casa de Adam y que se burló de nosotros cuando nos escucho en el sótano, ella es más conocida de lo que crees. El investigador me lo confirmó aquel día que le pedimos que descubriera el pasado, ella le dijo a Adam donde estaba tú madre, ella le dijo la mejor manera de poder vengarse, ella planeó el secuestro, ella engatusaba a las niñas para llevarlas a la cabaña con Adam, si Gale, ella; la eterna amante de Adam la tía Ana.

Fin del séptimo episodio

El Diario de Gale 06/03 Revelaciones Pt.4

Tercera Temporada

Sexto Episodio

Revelaciones Parte 4

Es imprescindible afirmar que no hubieses durado un año de cautiverio si no hubiese sido por mí. Solo basta mirar el pasado y contar las torturas tanto psicológicas como físicas que yo he sufrido. Empezando por soportar los golpes que nos propinaba Adam cuando llegaba a casa borracho, como si no le bastase el habernos quitado a nuestra madre con una disparo en la cabeza, ahora me tortura con insultándome y golpeándome hasta dejarme casi inconsciente, eso lo puedo soportar, el dolor lo vuelvo odio, esa es mi ventaja.

Debo destacar que una vez cada dos semanas escucho la voz de la joven prostituta de Adam que una vez te escuchó pero no hizo nada por ti, siempre tenía sexo ruidoso con Adam y se iba sin decir más.

También debo mencionar que en esos casi dos años de cautiverio el pendejo se cogió como a 10 niñas en total de diferentes edades que iban desde los 6 hasta los 12, de la mayoría no nunca supe sus nombres excepto de tres de ellas que eran Telma, Kelly y Amber. Telma fue amiga tuya hasta que Adam se la cogió sin tapujos.

Kelly debía tener por los menos 10 años era gordita de cabello negro y ojos claros. Era muy gritona y agresiva, fue muy gracioso escuchar las constantes quejas de Adam con respecto a ella incluso aparecía con rasguños en la cara. La primera semana me la dejó de compañía, ella comenzaba a llorar y a hablar mucho; era patética. Las siguientes dos semanas se la llevaba a su cama a sacudirla como trapo viejo, se la cogía toda la noche hasta el cansancio y la dejaba tirada a lado mío por las mañanas. La personalidad de Kelly cambio en ese tiempo de ser una niña extrovertida y escrupulosa a una sin alma; el tiempo y la crueldad cambian a las personas. En su último día de vida me dijo que extrañaba a su hámster y a sus padres y que si salía con vida de este lugar sería la niña más buena del mundo, en la noche Adam tomó una bolsa de plástico y la asfixió hasta matarla.

Con Amber las cosas fueron un tanto diferentes. Adam la trajo una tarde de domingo, no se aprovechó de ella sino hasta dos días después, ella era callada y sumisa, tenía ojos verdes, cabellos rubios y tenía 11 años, era delgada y de aspecto decadente. Las manera en que la secuestro aún no lo se, ni me importa, lo que me extraña es que a diferencia de otras niñas ella nunca decía nada, ni cuando estaba conmigo; era muy extraña. Como dije antes pasaron dos días antes de que Adam se volviese un salvaje con ella, gritos, rechinidos y gemidos fueron lo que se escuchaba todo el puto día, pero también fue inusual escuchar sus pasos descalzos un sábado por la mañana o un domingo por la noche, al parecer Amber se volvió su esclava sexual, si estas bajo el dominio de un instigador, corruptor y un déspota como Adam entonces pierdes tú propia voluntad.

Recuerdo que ella venía a traerme la comida con nada puesto debajo de la cintura, tenía la mirada vacía y pérdida, era una lástima verla en tales condiciones, incluso Adam bajaba al sótano por las noches y la violaba delante mío, besaba su rostro con vehemencia y vejaba el resto de su cuerpo sin compasión alguna, clavaba profundamente su verga en sus entrañas y se revolcaba en el suelo con su cuerpo, mientras ella apenas mostraba señales de dolor; estaba sodomizada. Podía presentir que muy en el fondo Amber disfrutaba del maltrato, quien sabe de donde Adam se trajo a ese fenómeno que disfruta del dolor como si fuese un regalo divino.

Hasta que una noche Adam mostró su lado más cruel al golpear salvajemente a Amber, lo escuchaba todo por el altavoz del sótano; ” Por tú culpa se fue, por tú culpa se fue” repetía una y otra vez mientras profería gritos, insultos y golpes sin parar y Amber apenas podía gritar. Tres de la mañana la bajo a arrastras y la dejo ante mis pies casi irreconocible, tenía la cara toda hinchada y ensangrentada, apenas podía respirar. La miraba y me comparecía de su estado, simplemente no podía hacer nada por ella o tal vez ¿si?

Me coloque encima suyo tratando de evitar el contacto con su cuerpo dolorido, puse mis manos alrededor de su delgado cuello y apreté con fuerza. Presione y presione mientras ella me observaba fijamente, tardó unos minutos en morir, fue una muerte silenciosa y triste, no lo hice por compasión o venganza lo hice simplemente por impulso, no me gustó hacerlo pero era necesario. Me quedé a su lado toda la noche pensando en lo podrido que esta el mundo dejando que almas inocentes como ella sean las víctimas de enfermos como Adam, nada más tengo 7 años y he presenciado horrores impensables peores que cualquier película Hollywoodense, no he mirado directamente al Sol desde hace 503 días y aún me pregunto si habrá cambiado de color suena estúpido pero ya no se en que más pensar, si no mantengo mi mente distraída puedo volverme loco.

Adam baja temprano por la mañana como nunca antes lo había hecho, observa el cuerpo sin vida de Amber y queda paralizado, pareciese que no podía respirar por unos segundos, luego sus ojos apuntan hacia mí y veo su mirada asesina antes de que se me abalance para golpearme, su primer puño se estrella en mi rostro con tal fuerza que quedo inconsciente por breves instantes; fue la peor golpiza de mi vida. Unos minutos después no tengo noción del dolor o si la muerte esta tan cerca que seria una vergüenza no recibirla. Pierdo la noción del tiempo y me doy cuenta que el dejó de golpearme, no puedo abrir los ojos y mi boca esta tan hinchada que no puedo pronunciar ni una sola palabra, debí haber perdido varios dientes de leche también, pero milagrosamente sigo vivo.

Pasé los siguientes tres meses rehabilitándome de aquella terrible golpiza, comía la poca comida que me daba Adam remojando los panes en agua porque no podía masticarlos, mis ojos se desinflamaron en tres semanas pero no los necesitaba había vivido en la oscuridad tanto tiempo que la luz me resultaba molesta, pero lo único que almacene aquellos tres meses fue un odio intenso, me prometí que ese hijo de puta de Adam jamás me volvería a tocar.

Desde el día que murió Amber, Adam no volvió a secuestrar a ninguna otra niña y se redujeron los encuentros con su prostituta barata, al parecer le afecto la muerte de su última ramera, jamás lo había visto tan decaído en aquellos meses de mi recuperación, se la pasaba tomando todo el día maldiciéndome en voz alta por su pérdida. Hasta que un día sucedió algo imposible, recuerdo levantarme por una luz excesiva en mis ojos, me despierto aún somnoliento y veo que la luz provenía de la puerta; estaba abierta. Me levanto y me dirijo a ella sigilosamente, la luz lastima mis ojos pero estos se acostumbran rápido. Jamás había visto la casa todo este tiempo por lo que resulta extraña al principio, es bastante maltrecha y descuidada con botellas vacías de vidrio por varios rincones, una decoración deplorable y el olor a sucio alrededor de todo, las paredes eran de madera por lo que indicaba que me encontraba en una vieja cabaña. Camino hasta la cocina y lo encuentro a él completamente ebrio tirado sobre la mesa de madera, me acerco y lo observo con lastima, ahora el hijo de puta estaba a mi entera disposición. Agarró un cuchillo de cocina que se encontraba cerca al lavaplatos, le levantó el cuello al pendejo y lo degüello de un solo tajo. Todo mi odio contenido se liberó en aquél corte en su cuello que resultó tan profundo que su sangre salía a borbotones de el. Desesperado por respirar se levantó torpemente de la silla y quiso correr pero no pudo, apenas dos pasos y cayó al suelo convulsionado por la falta de oxígeno, me dirigió una mirada que jamás había visto; miedo. Me miraba asustado como si fuese el mismísimo demonio y tal vez en esa ocasión lo era.

Adam tenía razón, Gale jamás hubiese estado listo para salir de aquel sótano pero yo si, resistir todo este tiempo para acabar con esta tortura y por fin ser libre, quinientos noventa y cinco días encerrado, era hora de salir de aquí.

Me dirijo al teléfono de la casa y marco el único número de emergencias que recuerdo haber aprendido en el jardín de niños; 911. No hablo mucho, sólo le doy la dirección que encontré en la billetera de Adam y cuelgo, camino hasta la puerta y la abro para contemplar la luz del Sol; es hermosa. Miro a mí alrededor y solo veo frondosos árboles, este lugar es muy alejado de la ciudad pero me encanta respirar el aire puro que esta emana, empiezo a escuchar sirenas a lo lejos, me siento en el suelo fuera de la cabaña y pienso en mamá.

Fin del sexto episodio

El Diario de Gale 05/03 Revelaciones Pt.3

Tercera Temporada

Quinto Episodio

Revelaciones parte 3

Una semana de encierro y parece un eternidad, a tú lado el cadáver de otra niña violada por Adam, lleva dos días contigo en el sótano. Adam la dejó ahí ya muerta, la rutina fue la misma que la anterior: una niña inocente llega a casa, suben al cuarto, se escuchan gritos, forcejeo y rechinidos, pero ella duró solo unas horas pues al parecer él la había asfixiado con una almohada o al menos eso te dijo cuando la puso delante tuyo, no parecía feliz de haberlo hecho.

Las observas pero no distingues su tamaño, su color de pelo, ni menos el color de sus ojos. Adam volverá y sacará el cuerpo a arrastras como lo hizo con la anterior, no sabes donde las llevará pero eso no importa, ella ya está muerta.

Segunda semana y escuchas las risas de una joven, te parece extraño pero confías en que tal vez ella te pueda sacar de aquí, gritas con todas tus fuerzas y al parecer ella te escucha porque detiene sus pasos, luego la escuchas reír aún pronunciado unas que no logras captar claramente: “¿él está aquí?, eres un completo loco mi amor. Se dirigen a la habitación de arriba y escuchas rechinidos y gemidos de ambos, pasan muchas horas de sexo y tú estás tan desconcertado que por el momento sólo se te ocurre taparte los oídos, algunas horas después ella se va.

Tercera semana de cautiverio, ya no sabes que es real y que no lo es, imaginas gritos y súplicas que provienen de arriba pero no estás seguro de haberlas oído, te estremeces al imaginar el cuerpo de otra niña a lado tuyo pero no hay nada. Empiezas a hablar solo: hablas con tú madre, con tú maestra, con tus amigos de la guardería, con alguien a quien acabas de inventar; hablas conmigo, la soledad es horrible.

Cuarta semana y algo diferente pasa. Adam trae otra niña pero esta vez no la sube directo a arriba sino que la lleva junto a ti, y se va dejándolos solos en el frio y oscuro sótano. Confundido la observas, es un poco más alta que tú debe tener por los menos 9 años, tratas de sonreír pero no puedes estas muy cansado como para hacerlo. Ella lleva una cara triste y aterrada, te preguntas si esa es la misma cara que pusiste cuando llegaste. Pasan las horas y se rompe el silencio incómodo con algunas preguntas básicas que ella te hace: ¿quién eres? ¿Cuánto tiempo llevas atrapado? ¿Quién es el hombre que los ha secuestrado? Etc.

Se rompe la tensión y la preocupación se disipa poco a poco, extrañamente te sientes feliz, añorabas la compañía de otra persona, el cálido contacto que puedes tener con otra persona es un bien poco apreciado. Su nombre es Telma tiene la piel clara como un rayo de Sol, ojos azules y cabellos rubios. Te cuenta que la trajo con engaños pues su perrito Tim estaba desaparecido y lo andaba buscando, el apareció y le dijo que sabía dónde estaba su can perdido, ella lo siguió y evidentemente lo encontraron en las cercanías del bosque atado un árbol; muerto. Era una trampa de Adam quien aprovechó el momento de pánico de Telma para dormirla con un trapo empapado.

Tres días más pasaron en su compañía, hablando, jugando en silencio e incluso cantando pequeñas canciones que Telma había aprendido en su escuela, incluso Adam parecía impasible cuando les llevaba la comida, no decía ni una sola palabra. Incluso inventaron un juego donde ambos tenían una sola madre. Una madre imaginaria que los cuidaba mientras estaban cautivos, le hablaban con ternura y al final decidieron ponerle un nombre y Telma sugirió llamarla “Trish” porque fue lo primero que se le vino a la mente, a ti te gusto.

Era agradable su compañía; te daba esperanza. Por las noches soñabas que Trish abría la puerta del sótano liberándolos a los dos de su cautiverio, la policía tras de ella arrestaba a Adam y lo llevaba a su patrulla con las manos esposadas tal como se veía en las películas y volvías a casa en compañía de Telma y ambos disfrutaban una sopa de pollo casera que era su favorita.

Al día siguiente despiertas pero estas sólo, buscas alrededor pero no hay señales de ella hasta que escuchas lo que más temías; sus gritos que provenientes del parlante del sótano.

– Grita, grita todo lo que quieras putita que sólo Gale te va a escuchar- decía emocionado Adam- y que tal si te la meto hasta el fondo ¿te gustaría?

Telma gritaba más fuerte a cada minuto y su llanto lastimero se extendía por todos los rincones de tú oscuro cuarto. Te arrodillas y empiezas a llorar, te tapas los oídos pero aún así la escuchas, sus gritos penetran tú cabeza, tú alma y tú corazón; es una tortura.

-Ahora el culito preciosa niña, ahí si vas a disfrutarlo. Sabes que ¿yo lo estoy gozando más gracias a tú amiguito de abajo? Es cierto, pues mientras más inocentes son, mejor es el sufrimiento.

Pasan las horas de aquel interminable día y el llanto de Telma es menos fuerte, como si la vida la abandonara poco a poco.

– Vamos pequeña – decía excitado – si se lo dices te dejaré descansar un rato ¿vale?

– Ga……..le, por fa…….vor ayuda…..da…..me

– ¡Dilo más fuerte!

– Gale, Po……r fav……or ayúdame.

-Más fuerte.

– Ga…….le, Ayúdame Po……..r favor.

– DILO MÁS FUERTE PUTA

-Ahhhhhhh, GALE AYÚDAMEEEEEE.

Te despiertas de tú letargo, subes las escaleras corriendo y golpeas la puerta del sótano gritando que la deje en paz. Escuchas la risa del hombre, sus carcajadas diabólicas estremecen cada célula de tú cuerpo y ya no puedes soportar tanto dolor y pena, caes de las escaleras inconsciente esperando morir por la caída pero sólo ganas un enorme chichón en la cabeza y unas horas de inconsciencia. Nunca más vuelves a ver a Telma.

Pasa un mes desde lo de Telma y nada ha cambiado. Adam sólo aparece para las comidas pero no trajo ninguna niña a la casa, se lo veía molesto y preocupado, tal vez lo que le hizo a Telma le fastidió un poco.

Tú sigues en tu rutina melancólica y tratas de recordar a tú madre, presientes que se está borrando su rostro de la memoria y eso te deprime. Cada día que pasa la oscuridad se apodera de tú ser, ves que ya no existe el mundo en el que solías vivir no recuerdas los rastros de él y solo te aferras a la idea de un milagro.

Y en una mañana todo cambia.

La luz se muestra tenue entrando por la rendija de la puerta del sótano y de repente escuchas:

– Gale, hijo ¿Estás ahí?

Piensas que tú mente te está jugando una mala pasada pero de nuevo la escuchas:

– Gale, por favor responde. Mierda Adam ¿Que le has hecho a mi hijo? – Su voz suena angustiada y enojada.

Te levantas y te diriges a la puerta tan rápido como puedes y gritas para responderle:

– Mamá, mamá, estoy aquí, por favor sácame de aquí, te la ruego- te oyes tan desesperado que ni tú mismo te reconoces.

– Tranquilo pequeño, mamá está aquí, te he estado buscando todo este tiempo y me alegra que estés vivo, te prometo que nos iremos a casa juntos ¿de acuerdo?- oyes sus sollozos al otro lado de la puerta- Adam por favor abre la puerta, déjalos ir a los dos.

– Primero debemos hablar, “hija” – dijo en un tono sarcástico.

– ¡No me digas así pederasta de mierda¡ Tú y yo no tenemos nada de qué hablar- la voz de April es de un tono furioso, jamás la habías escuchado tan enojada y menos usando esas palabras.

– Siete años me la pase escondiéndome de la policía, por tú maldita culpa y ahora crees que te dejaré ir tan fácil. Me costó mucho trabajo encontrarte querida April, debemos ajustar cuentas.

– Tú arruinaste a mi familia, arruinaste mi vida y ahora ¿sólo quieres hablar?, yo no tengo nada de qué hablar contigo. Así que suelta a mi hijo o llamo a la policía cómo aquella vez ¡Ahora!

Se oyen unos pasos y la puerta delante de ti se abre. La luz del día te deslumbra y junto con ello el rostro de tú madre se ilumina como si de una divinidad se tratase, ella te observa con preocupación y ternura, tal como lo habías soñado ella está dispuesta a todo por liberarte y llevarte a casa, vuelves a sentir la esperanza que hacía solo un par de días había desaparecido, por ahora lo que más deseas en este mundo es un abrazo suyo, estiras los brazos.

¡BAM! Un estruendo ensordecedor estremece todo tú cuerpo, jamás habías escuchado algo similar; el sonido de la muerte. El cuerpo de April se precipita sobre ti, pierdes el equilibrio y ambos caen por las escaleras, ambos aterrizan en el suelo con fuerza pero todo el peso de tú madre cae sobre ti y quedas inconsciente.

Pasan un par de horas y despiertas aturdido, sientes un lado de tu cara húmeda y caliente, abres los ojos pero todo está oscuro no recuerdas nada por el corto lapso de cinco segundos y después todo te cae como un balde de agua fría. Sientes el cuerpo de April encima tuyo y tratas de levantarte pero estas muy dolorido, giras tú cuerpo para verla y lo primero que vez es el tremendo agujero que tiene en medio de la frente; está muerta, muerta como Telma y las otras dos niñas que murieron frente a ti y tú como siempre no hiciste nada para impedirlo.

Su mirada está vacía y sin vida, su alma dejó su cuerpo hace algunos horas atrás en el momento exacto del disparo traicionero que Adam le dio, después te das cuenta que el lado izquierdo de tú cara llena de su sangre pues un charco de ella se había forma desde su frente. Te quedas paralizado y tiemblas de miedo y dolor, acercas una mano a su rostro que esta frio y lágrimas silenciosas bajan por tus mejillas.

Escuchas un click en tú interior como si se quebrara algo muy dentro tuyo. Tú alma se parte por el dolor que ya no puedes soportar y dejas que te quiebre como un espejo. En ese momento tomó las riendas de este dolor y lo transformo en odio, tomo el control de todo para que juntos podamos seguir vivos, en ese momento de muerte y dolor nazco yo, nace un demonio, nace Demian.

Fin del Quinto Episodio

El Diario de Gale 04/03 Revelaciones Pt. 2

Tercera Temporada

Segundo Episodio

Revelaciones Parte 2

Que horrible es soñar que caes en un abismo infinito ¿No Gale? La desesperación te invade y sientes que morirás en cualquier momento, pero sigues cayendo cada vez más rápido y eso te asusta más. Deseas escapar pero no sabes cómo, deseas morir pero no puedes, pues si hay algo peor que la muerte es la soledad.

Despiertas jadeando y asustado, pero todo es oscuro, no puedes mover ni las manos ni los pies. Tú respiración agitada hace eco en el lugar, al parecer es un lugar bastante grande algo así como un sótano, un voz retumba y te estremece.

– Hola pequeño, ¿ya despertaste? – Sólo escuchas su voz pero no puedes verlo- me presento, mi nombre es Adam y soy tú admirador. Té he estado vigilando hace algunos meses y siempre quise hablar contigo y ahora míranos los dos juntos como siempre debió ser.

Estas confundido y asustado, no entiendes, ni una sola palabra, sólo piensas en salir en ahí, la oscuridad nunca te ha gustado. Incluso en las noches dormías con una lámpara encendida.

– Quiero a mi mamá.

– Lamento decirte pequeño que no saldrás de aquí hasta que estés listo. – Dijo secamente- lástima que seas niño, no me gustan los niños. Si fueses una niña no estarías vestido y yo no estaría tan lejos de ti como lo estoy ahora.

Empiezas a llorar y escuchas sus pasos acercándose hacia ti y un golpe te da en la boca del estómago; te quedas sin aire unos segundos y luego tueses.

– ¡No llores en mi presencia pequeño estúpido! – gritó – te daré más motivos para llorar pero créeme cuando te digo que este es el principio de tú infierno. Espero disfrutes tú estadía aquí tengo muchas sorpresas preparadas.

Sale del sótano dando un portazo. No sabes que hacer, nuevos sentimientos desconocidos te invaden: miedo, desesperanza, pánico y soledad. Extrañas a tú madre y deseas estar de nuevo a su lado pero muy dentro de ti sabes que esto no será posible.

Pasan dos días, los más largos de tú vida. Apenas duermes por el frío y el miedo. El te desasta sólo para comer y para ir al baño que está en el mismo sótano. A veces en las noches no te escucha y terminas cagándote y orinándote en los pantalones, él se enfurece y te golpea en la cara y después te mete a la ducha fría. Te trae ropa nueva y te advierte que si la vuelves a ensuciar te hará dormir con aquella ropa sucia hediendo a mierda; Realmente es el peor lugar del mundo.

Transcurre el tercer día escuchas ruidos de arriba, al parecer Adam llegó a casa pero no está sólo al parecer una niña está con él, se escucha claramente su voz chillona, alegre y despreocupada. Suben las escaleras y se encierran en uno de los cuartos de la casa. De repente, se escuchan gritos y golpes secos. El eco retumba en tus oídos pues al parecer existe algún tipo de altavoz en el sótano y un micrófono en la habitación de arriba porque se escucha todo muy claramente.

Forcejeos, gritos y muchos golpes se escuchan en la habitación. Adam esta iracundo, golpea a la pobre niña sin clemencia. El ruido cesa unos segundos para después terminar con el llanto de la niña, el llanto más triste que has escuchado en tú vida. El sonido se intensifica, los rechinidos de una cama se oyen y la respiración entrecortada de la pequeña como si le faltará el aire; Adam empieza a gemir. Tratas de comprender lo que sucede pero no te das cuenta por tú tierna edad, no sabes distinguir los sonidos de una violación.

Y así pasó el día, te mueres de hambre pero Adam está más ocupado con la niña, una y otra vez cogiéndosela como una puta. Primero eran los gritos de ella que poco a poco se apagan, en cambio los gemidos de él aumentan al igual que los rechinidos de la cama.

No sabes en qué momento te quedas dormido y sueñas que estas en los brazos de tú madre, ella te arrulla y te canta suavemente; estas en paz, su suave voz te consuela y te da fuerzas y deseas estar así para siempre, pero un balde de agua fría te devuelve a tú realidad.

– Despierta Gale, la hora del recreo pasó, es hora de que comas.

Tiritando de frío despiertas, el te desata las manos y te da una charola con un pedazo de pan y un poco de té. Adam te observa esperando alguna reacción tuya.

– Espero que te estés congelando porque quiero que estés despierto toda la noche. Creo que ahora ya es innecesario que estés atado, podrás calentarte mejor si ni lo estás.

Te desata los pies también y se va con la charola vacía. Pasan unas horas y los gritos de la pequeña se intensifican y la voz atronadora de Adam se oye:

– Por el culo te gusta, ¿no putita?

Pasan las horas y el frio no te deja dormir, los gritos de la niña calan en lo más profundo de tú ser y sientes que tú cabeza va a explotar. Ahora sólo escuchas los gemidos de Adam y sientes ansiedad te tiemblan las manos y sudas frio; al parecer tienes fiebre. Los delirios de la fiebre te invaden, tus sentidos se agudizan mientras continúas escuchando los gemidos del hombre.

De repente la puerta del sótano se abre y Adam arroja a la niña de una patada por las escaleras, la niña cae frente a ti, la contemplas horrorizado pues su cara esta toda deforme por los golpes que le dio el infeliz.

– Espero que la próxima vez ni se te ocurra morderme la polla pendeja – dijo antes de cerrar la puerta.

Buscas a tientas el cuerpo de la pequeña, hay un poco de luz que sale de la rendija de la puerta al parecer la luz del pasillo de la casa está encendida. Te acercas a su silueta en el suelo, ella es un poco más alta que tú posiblemente tenga ocho años, su ropa esta mojada incluso con manchas de sangre; no lleva nada debajo de la cintura.

– Por favor ya no me lastimes – suplica, las palabras apenas salen de su boca.

Te quedas paralizado, el pánico te invade y no sabes que decirle.

– Tú también eres un niño ¿verdad? – dice, tiene uno de los ojos muy hinchado y no lo puede abrir, simplemente te mira con el otro, es de color azul.

– Puedes decirle a Susu que la extrañare- sale una lágrima de su ojo sano, su mirada es penetrante sabe que no pasará de esa noche; Comienzas a llorar. Ella esta fría y tú ardes en fiebre, la abrazas para darle calor, ella acepta tú abrazo a pesar de que esta muy lastimada, apoyas su espalda contra tus piernas y rezas como tu mamá te enseño. Ruegas a Dios que no se muera pero pasan unos minutos y ella deja de respirar, las lágrimas fluyen por tus mejillas y sientes como el alma de la pequeña se escapa de tus manos, ahora ella es libre y tú sigues atrapado.

La luz del pasillo se apaga y de nuevo estas a oscuras, la fiebre es el infierno y el cuerpo inerte de la niña está a solo centímetros tuyo. Los recuerdos felices ahora parecen lejanos y pensar que antes te asustabas por la oscuridad, por el monstruo de tú armario, por las arañas y las abejas,  y que corrías con tú madre para que te proteja; ahora una niña muere en tus brazos y descubres que las personas son peores que los monstruos de los cuentos y este se llama Adam.

Fín Del Cuarto Episodio

El Diario de Gale 03/03 Revelaciones Pt.1

Tercera Temporada

Tercer Episodio

5 de agosto de 2007

Querida Trish:

¡Estoy cansado de Caín!

Cada día que pasa me incomoda más su presencia en ésta casa, me tiene muy preocupado su actitud y su narcisismo, por sobre todo cuando esta cerca de Amy temo que otra vez le haga daño, es cierto que ella ha crecido bastante en relación a las primeras veces que convivimos pero igual es vulnerable a la barbarie de este tipo. He pensado muy seriamente en decirle que se vaya, espero no tome represalias contra mí o Amy sino me veré en serios problemas.

Te contaré si tengo éxito. Gale.

6 de agosto de 2007

Querido Gale:

¿Sorprendido? Es extraño que alguien aparte de ti escriba en este diario ¿no es cierto? Pero no pude resistirme a la idea de hacerlo sobre todo cuando tratas de deshacerte de alguien que no existe. Me he informado de tus nuevas locuras a través de este diario. ¿Caín? Tú bien sabes que esa persona no existe, es sólo un invento tuyo para justificar tus acciones contra Amy, ella también lo sabe muy bien porque a la única persona que conoce desde el secuestro es solo a ti y no ha ningún Caín como tratas de aparentar en este diario.

Me da cierta risa todo este asunto pero creo que ya no debes esconderlo, engañarte a ti mismo no es una de tus mejores cualidades, ¿por qué lo harías? ¿Para justificarte?, ¿Auto-compadecerte? Por una lado admiro tú decisión de secuestrar a una infante y que hallas llegado tan lejos, pero por otro lado me siento decepcionado por tú forma de sobrellevar las cosas al intentar escribir este remedo de diario y justificar tus malas acciones a través de un personaje ficticio, empero si tanto deseas conocer la realidad en la que vives yo te la describiré de la mejor forma posible. Espera mi respuesta.

Siempre tuyo. Demian

9 de agosto de 2007

Querido Gale:

Veo que aún no has escrito nada desde hace 3 días, presiento que estas asustado ante mi presentación, pero tranquilo no pienso exagerar nada solo seré sincero y directo. Voy a desvelar el pasado que no quisiste contar a “Trish” la historia que tú redactaste es conmovedora pero esta incompleta, no diste detalles de los sucesos que ocurrieron después de tú nacimiento, el detective que contrataste te lo contó todo pero no quisiste escribirlo; es mejor que lo haga yo:

Revelaciones Parte 1

Naciste un 24 de julio de 1982, un bebé saludable de 3 kilos 200 gramos, tú madre te dio el nombre de Gale Reeds, y lloró la primera vez que te tuvo en sus brazos, dijo que eras el bebé más hermoso del mundo (que trillado) y que te protegería con su vida pasara lo que pasara.

Ella te tuvo a los 19 años y empezó a trabajar apenas salió del hospital, el Estado le ayudaba con una pequeña subvención pero no era suficiente. Empezó de mesera en un restaurante popular, el sueldo era bajo pero las condiciones eran buenas y las propinas servían de mucho.

Tú madre extrañaba a su hermana Emily que aún continuaba en rehabilitación psiquiátrica. Las huellas del pasado eran difíciles de borrar, ella esperaba verla pronto. Por otro lado la abuela Marie continuaba cumpliendo su condena en cárcel; tú madre jamás la fue a visitar, siempre la culpo de todo lo ocurrido con Adam, y este último no daba señales de vida, la policía jamás pudo encontrarlo desde aquella fatídica noche.

Cumpliste un año, April estaba angustiada, el dinero apenas alcanzaba para la comida y los pañales. Tú madre la paso muy mal aquellas épocas, tuvo que pedir dobles turnos en el trabajo y dejarte al cuidado de alguna amiga con tiempo libre. Emily salió de rehabilitación pero nunca llamó a su hermana mayor y no sabía qué rumbo había tomado su vida; se preocupaba por ello.

Dos años más pasaron; las cosas comenzaron a estabilizarse, April tenía un mejor empleo, rento un departamento más grande y ya podía disfrutar de más tiempo con su hijo, pero Emily no aparecía, ni una sola llamada, ni carta que indicara que seguía viva.

Tres años más pasaron y April disfrutaba la vida. La única angustia que tenía era desaparición de su hermana, muchos años estuvo buscándola pero sin ningún resultado, era como si la tierra se la hubiese tragado. Pero en fin, la vida continúa y ahora tú eres lo más importante para ella. Pasaste el preescolar y tú madre ya pensaba en ponerte en una escuela pública; todo marchaba sobre ruedas y los dos eran muy felices por ello. Pero la vida es cruel y siempre busca la manera de hundirte hasta el fondo.

Era una martes cualquiera, soleado y sofocante. Te dispones a salir del aula ya que el timbre había sonado, ves a tus compañeros subirse a la góndola y te apresuras a ir tras ellos pero algo te distrae, ves uno de tus peluches favoritos tirado sobre el pasto en una esquina opuesta al autobús te dispones a recogerlo, pero el muñeco es tirado por un hilo que no puedes ver y lo persigues con una sonrisa en el rostro, por alguna extraña razón el autobús parte y te deja, tú ni le das importancia solo te enfocas en el peluche que es arrastrado hasta perderse en un pequeño bosque que está ubicado cerca a tú escuela.

Te adentras un poco y lo encuentras cerca de un árbol de pino, lo levantas del suelo y sonríes ahora si puedes volver a casa. Y en menos de un parpadeo una mano te sujeta la boca, llevaba un pañuelo encima con un olor que desconoces, forcejeas pero él es mucho más fuerte, se te nubla la visión y caes en un profundo sueño. Antes de caer inconsciente escuchas la vos de un hombre que al parecer está emocionado: “Por fin nos conocemos, Gale”

Fin del Tercer Episodio

Página siguiente »