Capitulo del Dolor (Demo)

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013


–       ¡¡¡CULPABLE!!! – Grité, después de que el bendito juez me pregunto como me declaraba.

La mirada de todo el juzgado se posaba sobre mí. Me mostraba airosa y   sumamente molesta no por mi declaración sino por la injusticia que se había cometido. Toda la sociedad conspiraba contra mí para que no fuera feliz y eso me ha estado carcomiendo el alma por años, pero ya era tiempo de equilibrar un poco las cosas. Pues si bien era cierto que había asesinado a un “policía”  para mi era un pequeño pago por todo el sufrimiento que causaron sus acciones para con mi existencia.

La audiencia duro poco menos de 2 horas antes del veredicto final. Los testimonios poco o nada sirvieron a mi favor, ya sabía cual sería mi sentencia, talvez lo único malo que sucedería de todo aquello a mi parecer sería no volver a verlo, no podría visitarlo nuevamente incluso aunque el ya no quisiese, la ultima vez que fui me había rogado con la mirada que ya no lo visitara mas, su sufrimiento talvez es peor que el mió y yo sufría con el su angustia y su dolor.

El jurado del tribunal llego con el veredicto, todo el juzgado se puso de pie incluyéndome. El juez se puso sus lentes antes de leer.

–       Emily Jean Parker, por el delito de homicidio en primer grado esta corte te declara culpable, y te sentencia a 30 años en el centro de reclusión femenina sin derecho a indulto.

Gran parte de los presentes se mostraban dichosos por la sentencia y algunos incluso aplaudieron.

Pero si ellos supieran la verdad, la verdad de porque hice lo que hice, se darían cuenta de que todo tiene consecuencias y que nuestros actos afectan a los demás creando un circulo de de venganza y desesperación en la cual yo estoy sumergida. Darnos cuenta de que a veces no todo es lo que parece y dejarnos llevar por esa cultura estereotipada no hace más que afectar a los demás. ¡Malditas personas! me quitaron lo único que me hacía  feliz.  LOS ODIO.

Como empezar esto, como empezar un viaje que ya no tiene destino y saber que terminaras en un lugar que no te hará feliz y no puedes escapar, es completamente desesperante y triste.

Mientras el autobús  penitenciario se dirigía a lo que podría ser el final de mi viaje comienzo a recordar, los recuerdos sean talvez sean mi ultimo escape de esta tonta realidad. Tengo miedo, pero talvez superar el miedo me haga reflexionar de porque hice lo que hice y no estar arrepentida.

Empezare desde donde puedo recordar mmmmm………………..dolor, mucho dolor y miedo, la verdad es uno de mis primeros recuerdos es el dolor, es un sentimiento que siempre estuve presente en gran parte de mi niñez y que tuve a aprender a convivir con el. A pesar de que provengo de una familia adinerada lo que más faltaba era amor, compresión, felicidad, cariño y todos los sentimientos positivos que se me pueden ocurrir. Quizás todo comience con mi “padre” o “padrastro” la verdad esa palabra no tiene ningún significado para mi. Yo no sabía lo que pasaba, supongo que desde mis 4 años que tengo recuerdos de el y quizá los sean los peores recuerdos de mi vida, el era prepotente, ambicioso, egoísta y sobre todo violento. Llegaba a casa borracho y rompía todo, mamá  trataba de tranquilizarlo, pero era inútil la golpeaba, mamá se defendía y seguramente también lo golpeaba a el; y en esos arranques de ira el iba a mi cuarto y me golpeaba, recuerdo que una vez entro con un puntapié en la puerta, me despertó con solo eso  y me dio tremendo golpe en mi pecho que me dejo con una costilla fisurada y dos semanas sin ir a clases. Lo peor de todo es que mamá era cómplice de mi sufrimiento, pues jamás fue capaz de denunciarlo,  creo que ella también le tenía miedo; mucho más miedo que yo.

Por más que trato no puedo recordar un solo momento feliz con aquel hombre (si se le puede llamar así), mis recuerdos de infancia se basan en eso en preocupación y desesperación. Por un lado tenía mucho miedo a que llegará él, pero por otro lado mi madre era despreocupada y me daba demasiado afecto para poder disfrutarlo. ¿Continuara?

Capitulo de la Fidelidad (Demo)

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013 1 comentario

La escena era inolvidable.

Sus talones apoyados sobre mis hombros, su vestido blanco que colgaba a ambos lados de su cama, sus jadeos eran apenas oíbles pero con un sonido tan dulce que podía sentir como mi miembro crecía dentro de ella. Mi princesa era perfecta, parecía que irradiaba un aroma a inocencia y perfección que simplemente la volvía irresistible. Tal vez era el color de su piel tan clara como las perlas, quizás el largo de su cabello al igual que su  color entre castaño y rojizo que de alguna manera se volvían brillantes a la luz del Sol, o sus ojos; Oh!! Dios mío que ojos tan preciosos tenia mi niña, un color azul cielo que era el complemento perfecto de su rostro.

El vaivén de nuestros movimientos hacia prácticamente rechinar su cama, con los mudos testigos que eran sus peluches y muñecas que observaban en silencio nuestra forma de expresar nuestro amor. Agarraba sus mulos con mis manos y los separaba levemente para apreciar la entrada del cabezón a la guarida del conejo que se veía tan rosado aquella mañana.

Mire el reloj, eran las 11:30 así que supuse que la ceremonia acabaría en media hora. Tal vez el tiempo pasa demasiado rápido al igual que los recuerdos, en ese momento de perfección retrocedí en mi memoria para rememorar el día que vi por primera vez.

Era verano, lunes para ser más exactos, lo recuerdo porque era el primer día de vacaciones y la mayoría de mis compañeros estarían de viaje, de alguna manera yo también lo estaría sino fuera porque estaba castigado, así es castigado por colocar una bomba de humo dentro la oficina del director, fue muy gracioso verlo correr de su oficina pero si no hubiera sido por el tonto de Patric que confeso todo, en este momento estaría alistando maletas, pero en fín buscaría la manera de distraerme por los siguientes 30 días.

Desde la ventana de mi cuarto podía observar casi a todo el vecindario, de horizonte a horizonte, observar todas las casas de diferentes tamaños pues éramos de la clase media, en cambio nuestros vecinos eran más adinerados. Pero siempre me la pasaba observando la casa de enfrente, una pequeña mini mansión  de 2 pisos con alberca y jardines desocupada hace 3 años y bueno como en mis clásicos días de ocio decidí que ese sería mi refugio secreto cuando preferiría estar solo. La mansión era más grande por dentro con escalera de mármol y todo, recuerdo que una vez mis amigos y yo decidimos hacer una pijamada ahí (claro que nuestros padres no lo sabían, pues teníamos la cubierta de que estaríamos en la casa de un amigo), nos refugiamos en el sótano porque ahí nadie vería la luz de nuestras linternas, fue una noche muy divertida, nos asustábamos con los cuentos de terror y algunas leyendas que inventamos de la casa y reímos a carcajadas con las payasadas que hacíamos. Cerca de las 2 de la madrugada nos pusimos sentimentales ya que era la edad de las hormonas (17 años) hablamos sobre chicas, la discusión se fue haciendo interesante, cada uno debatía sobre el aspecto de una chica frente a la otra, futuros amores, viejos amores, cosas así. Hasta que Jeremy tuvo una idea bastante buena. Propuso colocar los nombres de nuestros amores en un papel secretamente doblado y un objeto de valor sentimental personal, estos se colocaban  en una lata de dulces que Jeremy había improvisado. Así se hizo todos colocamos los papeles doblados y algún objeto que nos parecía de valor, hecho esto todos nos dormimos. Al día siguiente cuando los demás ya se había ido y yo que quede a limpiar un poco me sorprendió que la lata de dulces estaba vacía salvo mi objeto de valor y mi pedazo de papel que al parecer no había sido tocado. Me entristecí un poco, al parecer yo era el más maduro del grupo, de todas formas agarre la lata la selle y la oculte dentro de un ladrillo hueco que se había caído de la pared, me quedo bien el arreglo pues no se notaba el desprendimiento de aquel viejo ladrillo. Agarre mis cosas y me fui a casa.

Desde mi ventana observaba nuevamente mi guarida secreta esperando que alguien encontrara  mi secreto y supiera mi verdad. Es difícil ocultar mis sentimientos ante las personas y sobreactuar todos los días cuando tus propósitos son otros, simple y llanamente me gustan las niñas, siempre a sido así desde que tengo memoria y 13 años después las cosas no han cambiado y creo que cuando cumpla 18 despertare una mañana y legalmente seré un pedofilo sin que pueda hacer nada al respecto salvo ocultarme de lo que soy y aparentar ser normal. Estos pensamientos me invadían todas las mañanas y siempre me pregunte cual sería mi futuro o si realmente tendría un futuro si podré amar a alguien de verdad sin pensar en mi verdadera fijación.

De repente veía a lo lejos acercarse lo que parecía ser un camión de mudanzas, las dudas me invadieron un instante pero algo me decía que el destino de aquel camión era la mansión de enfrente. Me parecía muy extraño que  la mansión fuese vendida en ese estado y no se tomaran la molestia de darle al menos una pintada debieron estar un poco apurados los nuevos dueños y si mal no recuerdo no había gente de bienes raíces en semanas para mostrarla. Bueno de todas formas el dinero es dinero y me daba  curiosidad quienes serian los nuevos vecinos.

El camión se estaciono justo enfrente de la mansión y detrás de este un auto bastante lujoso de primera vista, un Mercedes Benz negro de cuatro puertas. Pude distinguir que había solo tres ocupantes en el auto, al parecer era una pareja, u hombre de a unos 30 años o más de semblante serio y piel relativamente clara descendió del auto rumbo a la mansión y la mujer bastante simpática de buen aspecto y figura, de cabello rubio rizado que resaltaba plenamente el rostro blanquecino. Sin embargo no pude distinguir muy bien al tercer ocupante, muertote curiosidad fui a traer rápidamente mis binoculotes para poder observar de cerca. La imagen me dejo impresionado, abrí mis ojos como platos y mi corazón comenzó a acelerar. Jamás había visto semejante belleza. El tercer ocupante resulto ser la hija de la pareja, una niña de aproximadamente 8 a 10 años de ojos azules cabellos pelirrojos y piel tan blanca como una perla, llevaba un vestido rosa crema con sin hombreras, tenia el pelo reojito que a diferencia de su madre era lizo y no rizado.

Debieron haber pasado solo unos minutos que parecieron horas de haber estado admirando a aquella pequeña, llevaba un paso liguero y saltarín como si bailara al caminar, no la perdí de vista hasta que entro en su nueva casa. Me había dado cuenta que estaba sin aliento, jamás me había  pasado algo parecido, tanto sentimientos en solo unos minutos era de locura estaba bastante ansioso, nervioso y sudoroso, pero de algo estaba seguro. Me había enamorado. ¿Continuara?

Capitulo de la Separacion (Demo)

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013

Las penumbras  invadían el callejón y no había gente cerca, la figura masculina se acercaba poco a poco a través de la oscuridad  recorrió lentamente las casas que mostraban poca luz y la figura se detuvo en el fondo del callejón. A primera vista la casa era grande sin embargo la fachada estaba desgastada y el color grisáceo le daba un toque taciturno y aburrido. La casa era 2 pisos con rejas alrededor y un pequeño jardín en la entrada, el pórtico adornado con piedras que llegaban hasta la puerta principal.

La figura abrió el enrejado, atravesó el pórtico y finalmente se perdió dentro de la casa. Por dentro el hogar era menos tétrico que por afuera incluso un podía observar una decoración bastante colorida, la sala, el pasillo que da hacia la cocina y las escaleras para los niveles superiores poseían colores diversos bastante alegres entre naranja, celeste, verde claro entre otros, diversos cuadros infantiles adornaban las paredes y había una buena cantidad de juguetes repartidos en el piso.

El hombre se quito el saco oscuro y lo colgó en el perchero, se dirigió a pasos lentos a la cocina, antes de llegar a la puerta algo lo detuvo, una pequeña mano se aferro a la suya, el hombre se giro y le sonrió a la pequeña niña, ella parecía tener por lo menos 5 años tenia cabellos dorados y ojos azules, de  piel clara y vestida simplemente con un camisón rosado largo.

–          Lili – dijo el hombre sosteniendo la sonrisa en su rostro-  mi pequeña Lily ¿como estas?

La niña simplemente se limito a sonreír y le abrazo una de sus piernas que era lo máximo que podía alcanzarle. El hombre la tomo por los hombros y la cargo gentilmente mientras entraban en la cocina.

El ambiente era bastante peculiar 5 niñas sentadas en una gran mesa redonda adornada con un mantel rojo, la mesa servida con diversas comidas, una figura femenina se destacaba entre ellas que llevaba unos cuantos platos mas a la mesa.

–          Mark- Dijo la mujer – bienvenido, espero hayas tenido un buen viaje.

Mark deposito a la pequeña en una de las sillas de la mesa y una por una empezó a saludar a las pequeñas, todas  ellas no pasaban de los 10 años de edad, y le devolvían un saludo con un beso en la mejilla. A Mark le extraño que faltaban dos personas en la mesa.

–          Donde esta Tom?

–          Donde crees – contesto la mujer – Seguramente esta con Angie.

Mark dejo escapar un suspiro. Tom era su mejor amigo y Angie era una pequeña de 8 años que según el era la más hermosa de todas y obviamente Tom se había enamorado de ella, el era muy posesivo y no se separaba de ella ni un solo instante desde que la encontró.

Mark salio de la cocina y subió al segundo piso de la casa, el cuarto de Tom se encontraba al fondo del pasillo del segundo piso y mientras mas se acercaba mas escuchaba lo que temía, mas allá de los rechinidos de la vieja cama, el claro sonido de los gemidos de Angie que eran claramente perceptibles. Abrió la puerta lentamente solo para crear un espacio para poder ver la escena. No alcanzo a ver completa la habitación pero pudo distinguir las piernas de Angie alzadas en el borde de la cama con la punta de los pies apuntando hacia arriba, no podía ver a  Tom pero ya se imagino la escena. Los gemidos de Angie se hacían cada vez más fuertes y frenéticos y junto con ellos también Tom empezó a gemir, el rechinido cada vez se hacia más fuerte y acelerado. Mark estaba de alguna manera excitado tenia tantas ganas de entrar a la habitación, pero sabía que Angie solo era de Tom porque así Angie lo había querido.

Angie había sufrido mucho quedo marcada con el sexo y el abuso  que hasta ahora no había podido dejar. Simplemente se volvía inestable, gritaba, se revolcaba y se introducía objetos a su vagina hasta causarse daño solo para obtener placer. Mark no se imaginaba a que clase de torturas fue sometida Angie para quedar con esa clase de traumas, solo recordaba que las personas detrás de todas esta organización eran demasiado poderosas, ni siquiera el siendo detective reconocido pudo detener de alguna manera a esta organización encabezada entre las sombras por alguien con influencias enormes manipulado fácilmente a la policía y personas del gobierno para su provecho, tanto es el poder que tiene esta persona  que tuvo que esconderse con algunas niñas a las que junto con Tom y María pudieron rescatar, entre ellas estaba Angie que es la mas perturbada de todas. ¿Continuara?

Conozcan a Jenny Parte 3 “Masturbate”

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013

TERCERA PARTE MASTURBATE

Mi corazón latía frenéticamente y mi respiración se me hacia mas entrecortada no podía creer que la madre de Jenny estuviese frente a mi puerta. Trate de controlar todos mis sentidos para poder pensar con calma, primeramente note que la expresión de la madre de Jenny era de preocupación eso indicaba que ella talvez no sabia que su hija estaba conmigo, debía calmarla y persuadirla hasta que Jenny vuelva a su casa.

Me aparte de la ventana, me fui al cuarto y me vestí  lo mas rápido que pude, contemple a Jenny otro momento mas, seguía durmiendo como un ángel, me puse los tenis y me lance como una bala hacia la puerta.

La expresión de la madre de Jenny era de pura preocupación, me miraba con ojos de suplica como si esperara que yo acabara con su sufrimiento,

–          Disculpe que lo moleste a estas horas pero es algo urgente – el tono de su voz era notablemente amable, un gran peso de encima se me quito ese momento, ella no sabia que Jenny estaba conmigo.

–          ¿En que le puedo ayudar?

–          Mire usted mi hija………no aparece, ¿usted no la ha visto?

Se me encendió un foco en la cabeza, diseñe un plan en unos segundos mientras la señora me miraba impaciente.

–          E visto a su hija, salir a la calle con su padre.

La expresión de su madre se transformo a una de enfado, estaba claro que creía en mi historia, sonreía en mis adentros había  funcionado mejor de lo que esperaba.

–          Ya veo, bueno gracias y disculpe las molestias- La vi volver a su casa y cerrar la puerta con furia.

Me fui rápidamente a mi cuarto a despertar a Jenny, ella se horrorizo al saber que su madre estaba en casa, la calme diciendo mi plan que consistía básicamente en volver a su casa y decir que había pasado todo el día con su padre, ella acepto el plan y seguidamente busque en mi armario algo de ropa que tenia guardada de Jenny (afortunadamente días antes me guarde un poco de su ropa para situaciones como esta) la vestí rápidamente si antes echarle una miradita a su rajita blanquita. Abrí la puerta de calle cuidadosamente le di un beso en los labios a Jenny y le prometí que si todo salía bien nos divertiríamos el fin de semana.

Pase 3 días sin verla, simple cuestión de seguridad pues su madre se la llevo al trabajo, afortunadamente no le había regañado mucho a ella pero pasaba mas tiempo con su hija, por lo que esos 3 días fueron los mas largos que tuve.

Afortunadamente ese tiempo fue ideal para idear un plan, un plan en el que ella pueda exhibir su cuerpito, el fin de semana seria ideal sabía que su madre la dejaría sola en casa toda la tarde.

El fin de semana llego y con el nuestro reencuentro, Jenny me esperaba ansiosa en la puerta de mi casa habíamos quedados de vernos apenas se fuera su madre, abrí la puerta y ella salto a mi brazos, me dio un abrazo tan calido que de solo tenerla en mis brazos yo era completamente feliz, Jenny lucia unos jeans azul marino, con una polerita rosada de mangas cortas, lo que mas me gusto fue que se había cortado su larga cabellera rubia hasta la mitad además de adornarlo con un cintillo negro  dejando resaltar su hermosos cachetes rosados y sus ojos azules, como siempre no me pude contener y bese sus hermosos labios rosados.

La separación había funcionado mejor de lo que esperaba pues ella me había extrañado mas de que yo a ella, pues me contaba de tantas cosas tristes que le habían sucedido en esos 3 días (castigos, insultos y riñas por parte de su madre, obviamente ella había sentido la ausencia de cariño que yo le daba).

–          ¿Qué vamos a hacer hoy? – pregunto con ojos soñadores.

–          Tengo algo especial que mostrarte

Por fin Jenny completamente desnuda y posando para mí con las piernas semi-abiertas dejando al descubierto su infantil vagina completamente cerrada no dejando ver su clítoris o su himen.

–          ábretela con tus dedos – ordene

Ella se me miro y bajo lentamente su mano derecha, y separo sus labios vaginales dejando al descubierto su pequeño clítoris, ella levanto ligeramente la cabeza para poder ver mejor luego me mostró una sonrisa traviesa.

–          Anda, tócatelo como en la película

Ella dudo, pero alargo su dedo índice y comenzó a frotar su pequeño clítoris, apenas la había rosado un poco y comenzo a reír y luego puso una cara de incomodidad.

–          Para que sea mas fácil mójate el dedo – sugerí

Ella obediente puso su dedo índice a la boca lo lubrico un poco y nuevamente descendió, comenzo a frotarlo lentamente, mi miembro estaba completamente erecto ver a Jenny aprendiendo a masturbarse era lo mejor que había visto en mi vida la sensación era indescriptible, era como si la adrenalina corriera por todo mi cuerpo. Ella seguia con el ejercicio habia aumentado un poco la velocidad y comenzó a menear su dedo y de pronto un quejido salio de sus labios…. Su primer gemido.

–          Ahora introduce tu dedito en tu aberturita –  le dije señalando su himen.

Ella obedeció casi al instante, y comenzo a introducir su pequeño dedo indice en la abertura de su himen.

Conozcan a Jenny Parte 2 “Toques”

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013

Los días pasaban muy rápidamente en su compañía, los besos se habían hecho una costumbre para ella a la hora de encontrarnos, tanto así que hasta ella me besaba sin que yo se lo pida, siempre de la misma forma suave y deliciosamente húmeda; estaba lista para la siguiente lección.

Desafortunadamente los días en la vida de Jenny se volvían cada vez más penosos, las peleas entre sus padres llegaron a tal extremo que su padre opto por abandonar su casa y no volver, su madre no hacia más que llorar, lamentarse y gritar a Jenny culpándola ¿Qué culpa tenía ella? ¿A caso su madre era completamente débil para poder aceptar su responsabilidad en el pleito? La situación había dejado a Jenny profundamente triste y me sentía muy preocupado por ella, esto afectaría seriamente mis planes ¿o no? Su madre tomo turnos dobles en el trabajo por lo que llegaba muy tarde a casa y a ella la dejaba “sola” y “encerrada” en su casa, afortunadamente pude preveer esto y saque una copia de la llave de su casa, por lo que teníamos la tarde y parte de la noche solo para nosotros, sin embargo Jenny siempre se mostraba deprimida y no quería forzarla a algo que ella no quisiera, así que los días siguientes eran notablemente rutinarios y aburridos para los dos.

Salvo aquello me sentía extrañamente feliz al tenerla mas tiempo a mi lado prácticamente me había convertido en su “hermano mayor” porque la cuidaba, le hacia hacer sus tareas le reprendía un poco cuando me hacia enojar, en fin nuestros lazos se estrecharon un poco mas.

Una tarde de verano un día caluroso, el cielo se mostraba poco nuboso y con un Sol exageradamente caliente, a tal punto que el calor y la humedad del ambiente obligaba a andar con menos ropa; un día particularmente perfecto para mi.

Jenny llego a casa temprano, la veía siempre deprimida y su sonrisa no iluminaba su rostro hace días, me esperaba como todos los días en el borde de su puerta a la espera de mi llamado.

– Jenny – vocifere, ella salió de la casa como siempre desanimada simplemente se limito a darme media sonrisa malhumorada y aburrida, sin embargo yo tenia algo planeado.

– Bien Jenny creo que estos días han sido difíciles para ti ¿no? – dije, ella siguió con la cabeza en el suelo sin decir nada, seguramente estaba pensando en ello.

– Entonces no te importara, si hacemos algo diferente hoy ¿no? – continúe, levanto un poco la vista hacia mi con mirada incrédula, a lo que agregué – ¿Qué te parece si vamos al parque?- Sus labios casi se me muestran una sonrisa, pero sus ojos se crisparon lo cual me indicaba que estaba feliz con la idea.

– Si – dijo a secas.

El camino al parque era un poco lejos por lo que fue un momento ideal para poder reflexionar acerca de sus problemas.

– ¿Y como esta tu mamá? – pregunte – Bien – su mirada seguía perdida en el suelo. – No ha podido superar su problema de separación ¿verdad? – la pregunta era dura pero tenia que sacar ese dolor pegado en su pecho para que se sienta mejor, era la única forma.

– No – respondió, su voz casi se quiebra pero podía notar mas la angustia a pesar de tener la mirada en el suelo.

– Y creo que tu tampoco, dejo de caminar, apretaba sus puños y comenzó a llorar, me partía el corazón verla así tenia miedo de haberla lastimado profundamente, pero ella tenia que afrontarlo y mientras mas pronto mejor se sentiría.

– Lo odio – dijo con resentimiento – odio a mi padre – se acurruco en el suelo y lloraba, me acurruque a su lado, coloque a mis manos alrededor de sus hombros y apegue su cabeza a mi pecho.

– Me tienes a mi – dije – siempre a mi – puso sus manos alrededor de mi pecho mientras lloraba, trate de no derramar lagrimas pero el momento era demasiado fuerte para poder evitarlo así que me deje llevar por mis emociones y llore a su lado. En profundo mar de sentimientos encontrados lo único que había en ese intenso momento éramos los dos aferrados el uno al otro para no caer en la depresión, nuestras lagrimas reflejaron el dolor acumulado pero al mismo tiempo se esparcían por todos lados para no volver jamás y dar paso al resentimiento, la comprensión y el perdón. Note que me estaba mirando y yo me sentía avergonzado, así que rápidamente seque mis lágrimas, mientras ella seguía mirándome haciéndome sentir mas avergonzado, sin embargo cuando la volví a mirar vi que sus ojos azules irradiaban una pequeña chispa de felicidad, mi plan había resultado y pude sacar el rencor de su corazón, acerque lentamente y puse mis labios en los suyos con delicadeza mientras ella abría la boca ligeramente, nuestras lenguas se cruzaron nuevamente pero esta vez en un beso apasionado como nunca antes lo habíamos hecho, al terminar nos miramos a los ojos y me abrazo. Lleguemos al parque casi a media tarde pero era como si se nos hubiera quitado un enorme peso de encima, podía notar que Jenny estaba feliz, jugaba sin parar, yo me reía y disfrutaba con ella, jugo tanto que traspiraba y estaba sucia. Comenzó a nublarse, daba signos de que en cualquier momento comenzaría a llover. Me apresure y la llame para que nos fuésemos a casa, ella parecía un poco malhumorada por la idea pero igualmente accedió. De amino a casa nos pesco la lluvia así que tuvimos que correr, fue muy divertido por los salpicones de agua que nos dábamos, nos salpicaba hasta la cara juntamente con el barro que se había formado por la tierra, llegamos finalmente a casa y pude notar como Jenny estaba sucia de pies a cabeza pero aun así estaba tan feliz que su sonrisa se notaba a pesar de que su cuerpo esta café claro debido al barro.

– Vaya, si que llegamos sucios – dije – ella se limito a asentir sin dejar de sonreír.

– Vamos a tener que bañarnos y cambiarnos, para que tu madre no sospeche – me miro un poco seria no sabia si era por el hecho de su madre o el de “bañarnos” – Vamos rápido, no quieres que tu madre te vea así – se miro a si misma y luego asintió, la dirigí al baño la veía incomoda.

– No te preocupes si te parece nos ducharemos primero con ropa ¿te parece?- se río, así que nos metimos a la regadera con ropa y toda, ella no paraba de reír y sonreír, el agua caliente caía sobre nuestros fríos y enlodados cuerpos, aproveche el momento para tocar su cuerpo con la escusa de limpiarle los lugares que ella no veía. Comencé a palpar su delicado y frágil cuerpo empezando por sus pantorrillas, sus piernas, acaricie sus muslo, llegar a la redondez de su nalguitas subiendo por su espalda hasta llegar a sus mejillas que habían tomando un color rosa chillón y mire sus penetrantes ojos azules que me contemplaban, me miraban con cariño, trate de devolverle la misma mirada aunque no sabia si lo conseguiría.

– Bueno ahora tendré que quitarte tu ropita para poder bañarte bien – trate de que mi voz sonara lo mas seria posible para que creyera que no jugaba. Me miro por unos momentos se veía indecisa pero no asustada.

– Esta bien

Perfecto¡¡¡¡ dije dentro de mí, la ansias se apoderaban de mi cuerpo, mi corazón retumbaba dentro de mi pecho estaba claro que comenzaba a excitarme.

Cálmate – pensé y comencé a analizar las circunstancias antes de tomar acciones.

Primeramente le saque su chompita con mucho barro encima, lo que dejaba al descubierto una polerita rosada un poco manchada, luego le quite sus tenis azul con rayas blancas en los costados, le quite también sus medias blancas con bordes rosados que se habían vuelto casi negros debido al barro, después el buzo azul oscuro con cuidado y no fue hasta que se lo quite por completo que alcé la vista, y contemple unos segundos su calzoncito blanco un poco manchado de barro en los bordes y el agua dejaba transparencia y se podía ver su pequeña rajita, la contemple otro momento solo con su polerita y su braguita, mi corazón seguía palpitando fuertemente, me calme un poco y comencé por quitarle su polerita. Dejo al descubierto su pechito, sus pezoncitos estaban al descubierto eran apenas visibles pero aun así abultaditos, deslice mi mano derecha sigilosamente y comencé a frotarlos en forma circular muy tiernamente, ella solo miraba, mis manos bajaron lentamente por su cadera hasta toparme con el borde de su calzoncito, la mire a los ojos, ella me devolvió la mirada, y comencé a bajárselo lentamente sin dejar de verla, se la quite por completo y la arroje lo mas lejos que pude, mi vista bajo al instante, y pude apreciar esa hermosa vagina rosada, tan suculenta, tan limpia, tan infantil, sabia que me estaba excitando demasiado, así que tuve que me apresure a bañarle desde el principio para que no se diera cuenta. Le lave su hermoso cabello rubio, enjabone su espalda y sus brazos, manosee su pechito y sus pequeñas tetitas varias veces friccionándolas con fuerza y mis pulgares hacían círculos alrededor de ellas, me pase directamente a sus piernas, subiendo lentamente hasta llegar a sus muslos los cuales acaricie y pellizque inocentemente y lo mejor al final, deslice mis manos por atrás hasta agarrar sus pequeñas nalguitas bien formadas, las apreté un poco y deslice mis dedos índices hasta llegar a la abertura de su pequeño anito, unte un poco de jabón en la punta de mi dedo y comencé a introducirlo en su anito poco a poco, ella no se perturbo ante mi acción aunque me miraba fijamente, lo introduci un poco mas, la punta de mi uña estaba dentro. Estaba extasiado cuando deseaba metérselo, pero eso seria doloroso para ella, introduje un poco mas la punta de mi dedo; estaba dentro. Ella rápidamente torció el gesto cerrando los ojos y levantando la mirada hacia arriba en señal de dolor, sus dos nalguitas se apretaron dejando a mi dedo atrapado (me excite mas), tuve que sacarlo con cuidado, le sonreí inmediatamente para que no sintiera miedo o dolor, me devolvió la sonrisa débilmente pero no dijo nada (esa era buena señal), le hice sentar en mis piernas con su espalda en mi pecho, puse su nalgas en la punta de mis rodilla con su espalda apoyada en mi pecho para que su inclinación dejara mas abierta mi vista a su vagina, mis manos comenzaron a frotar su clítoris y la abertura de sus labios vaginales, mi pervertido dedo índice froto su clítoris delicadamente, ella se reía a carcajadas la sensación que sentía era igual a un cosquilleo y mientras mas se reía mas le frotaba.

– Basta, basta, para ya – suplico. Pare enseguida, me miro enojada si decir nada, supe que era suficiente la termine de bañar la y la envolví en una toalla.

– Bueno ahora es mi turno – dije Comencé a desvestirme, rápidamente ella se tapo los ojos con las manos y se dio la vuelta rápidamente, me reí ante su inocencia, pero no la obligaría a que me mirara ya habría tiempo para ello. Termine de bañarme rápidamente me envolví en una toalla y la subí a ella cargada en mis manos hasta mi cuarto, la deposite en mi cama y me eche a su lado. Prendí la televisión, me relaje un poco y no me había dado cuenta lo cansado que estaba debido a tantas mezclas de emociones en una tarde, mis parpados los sentía pesados y me vencía el sueño, gire la cabeza para ver a Jenny, estaba profundamente dormida, mi mente perversa me hizo perder el sueño, estaba a solas con Jenny que sola tenia una toalla de prenda, al igual que yo, mis pensamientos se bloquearon dejando lugar al deseo, un deseo que invadía cada parte de mi cuerpo. Me levante apresuradamente cerré la puerta y coloque la calefacción porque afuera hacia frio y no quería que ella se despertara por eso, le quite cuidadosamente su toalla dejando nuevamente al descubierto su cuerpecito desnudo pero esta vez lo admiraba plenamente, me quite la toalla también, coloque mi pecho junto al suyo casi rosándolo, palpe con mis manos cada parte de su cuerpo suavemente, bese su pequeños pechitos lamiendo las puntas, baja besando su barriga, su ombligo hasta llegar a su vaginita tan rosadita, bese delicadamente su rajita, mi pene estaba erecto lo deposite encima de su conchita era una sensación sin igual el contacto entre nuestros dos órganos reproductores pero quería mas, en ese momento no pude contenerme la abrí con mis manos su vagina e introduje mi lengua en medio de ellos, saboree su clítoris masajeándola con la punta de mi lengua una y otra vez. Cada vez mas frenéticamente, lamia y relamía su conchita extasiado, su sabor para mi era dulce tenia un olor a orín que apenas se notaba debido a que la duche pero a mi no me importaba; no podía parar.

– Basta o lo arruinaras – grito una voz dentro de mi. Me detuve en seco recupere la compostura y levante la mirada, ella aun seguía dormida aunque sus ojos estaban cerrados con fuerza como si tuviera un mal sueño. Le puse una frazada encima, me vestí un poco y me acosté a lado de ella admirando como dormía (como un ángel), el sueño me volvió a invadir y esta vez no había nada que pudiera evitarlo así que me deje llevar.

Mis sueños fueron aun mas dulces Jenny se encontraba frente a mi desnudita pero con una sonrisa radiante, su manos se extendían hacia mí y yo las entrelazaba con las mías, choque tiernamente mi frente con la suya y bese sus dulces labios mientras deslizaba mis manos por su espalda, para mi sorpresa ella acariciaba la mía también, agarre su cabeza e hice que bajara su cabeza. PUM, PUM, PUM resonó en mi cabeza volviéndome lentamente a la realidad, PUM, PUM, PUM mis ojos los sentía demasiado pesados para abrirlos, mis parpados se abrieron poco a poco.

Bostece, me incorpore y nuevamente sonó la puerta, me dirigí pesadamente fui a la ventana para ver quien era, me hacia frio y estaba enojado porque desperté de unos de los sueños mas geniales que tuve.

No había sufrido todas las emociones que había creído hasta ver quien estaba en la puerta de pronto el sueño al igual que el frio se me paso, las ideas se me aclararon y el enojo se convirtió en miedo que comenzó a invadir cada célula de mi cuerpo, pues la madre de Jenny estaba allí frente a mi puerta con la cara de preocupacion; me daba miedo verla.

En ese momento mis pensamientos se volvieron tan fugaces que apenas podía hallarle sentido a todo. Primeramente me había quedado profundamente dormido, la hora indica las 23:30 la madre de Jenny llegaba a las 22:00, Jenny seguía dormida en mi cuarto desnuda y toda su ropa se encontraba mojada y tirada en el piso del baño, al poder analizarlo todo el miedo se convirtió en pánico ¿Qué iba a hacer ahora?, la puerta sonó nuevamente haciendo temblar las ventanas al igual que mi cuerpo.

FIN DE LA SEGUNDA PARTE

Conozcan a Jenny Parte 1 “Encuentro”

Posted in Demos by Kruger on 26 noviembre 2013

Bueno mi historia comienza en uno de los barrios mas alejados de la ciudad, el estilo de vida era acogedor y sencillo casas simples, barrios un tanto peligrosos por la noche, en fin una vida sin mucho lujo. Yo vivía al final de una de las calles y en la de a lado vivía Jenny una niña de 10 años  hermosa de ojos azules, cabello rubio y liso que le llegaba hasta la espalda, piel blanca, mejillas rosadas, labios pequeños y una sonrisa cautivadora. Nunca me había fijado en ella con tanto interés como cuando un día la vi salir con su madre con un precioso vestido blanco de encaje  con una falda que le llegaba hasta los pies y un moño rosado alrededor de la cintura, quede hipnotizado ante tal belleza, pero me parecía imposible llegar a ella porque sus padres siempre estaban pendientes de ella. Cada día me fija cada vez mas, en momentos la  veía por la ventana jugando sola, saltando y cantando, la veía desde que  entraba al baño hasta que cerraba  su puerta en la noche. Cuanto fantaseaba con que ella me de tiernos besos y carisias, pero solo eran fantasías. Una tarde cuando regresaba de la ciudad la encontré en la esquina de la calle sentada y triste, me partía el corazón verla así, pero también era una oportunidad perfecta para conocerla de cerca.

–Hola – le dije,

-Hola-  me respondió un poco sollozante

-¿Que haces aquí sola?

-Nada

-Cuéntame,  puedes confiar en mí.

-Bueno es que mis papas están peleando y no quería escucharlos.

-Ya veo – me senté a su lado mientras ella continuaba con su mirada perdida.

Y comencé a hablarle de otros temas y ella parecía disfrutarlo porque poco a poco comenzó a sonreír, hice unas muecas y gestos y ella comenzó a reírse lo cual me hacia sentir mas feliz a mi. Conversamos hasta que comenzó a anochecer y me entere de varias cosas acerca de ella su mama era artesana y vendía en un puesto en la calle cerca de la plaza principal de la ciudad, su padre era mecánico y trabajaba en un taller cerca de ahí, y me confeso que siempre se sentía sola porque sus amigas vivían en la ciudad, yo le dije que no debería sentirse sola ahora que me conoce y que busque las veces que ella quiera, a ella le pareció buena la idea. La lleve hasta la puerta de su casa y nos despedimos.

Pasaron los días y la vida de Jenny era más triste, las peleas de sus padres eran cada vez mas constantes y Jenny siempre salía de su casa y yo tras de ella para animarla, cada día que pasaba le agradaba mas mi compañía, a tal punto que le  dijo a su mamá que se quedaría en casa y esa misma tarde conversamos mas a gusto en su casa. Los días pasaba y la confianza crecía más y más al igual que mis fantasías, así que pensé toda la noche un plan para que ella se enamore de mi ¿resultaría? Valía la pena intentar.

Al día siguiente nos quedamos solo en su casa y entre risas y bromas  le pregunte:

–           ¿Qué te gusta de mi?- lo pensó un momento y respondió

–          Me gusta como eres – dijo tímidamente

–          Sabes tu eres muy especial para mi, eres como la hermano que nunca tuve.- le dije.

–          Tú eres mi mejor amigo- y me abrazo de improvisto.

Esa respuesta me impacto no creí llegar a ese grado de cariño, al final le propuse ir a mi casa a ver  unas películas, ella acepto, ahora el momento de pasar al siguiente nivel.

Noche antes del encuentro no pude dormir de la emoción, con un sinfín de pensamientos en mi cabeza de si resultaría o no el plan que me había trazado, sin embargo debería estar tranquilo y relajado para darle confianza y seguridad a Jenny para que confié en mi, y así cumplir con mi primera fantasía.

La sesión de películas comenzó en la tarde, comenzado por películas infantiles que a ella le agradaron mucho, después le sugerí una película romántica la cual ella acepto ansiosa, curiosamente al llegar a la parte de los besos ella se tapaba los ojos y yo le pregunte porque y me respondió que su mamá no le dejaba ver ese tipo de escenas porque no eran para una niña de su edad, yo le conteste que era una pena porque esa es la parte mas hermosa de una película porque demuestra cuando dos personas se quieren mucho como tu y yo. ¿Cómo tu a mi?- me pregunto. Mi estomago dio un vuelco, sentía que la ansiedad crecía dentro de mi, pero debía controlarme hasta el momento indicado sino la asustaría. –Si-respondí tranquilamente. En ese instante se dejo tapar los ojos y comenzó a mirar toda la película, al término de la misma le pregunte si le había gustado – Si – respondió en especial la parte de los besos. No solo mi estomago se volvió a revolver sino que mi corazón comenzaba a retumbar dentro de mi pecho – ¿En serio?-  le pregunte fingiendo incredulidad, ella asintió. Y la pregunta del millón – ¿quieres saber cuanto te quiero yo a ti?-ella solo se limito a mirarme y busque  en sus ojos  una mirada de aceptación y después dijo que si. Mi corazón comenzaba a latir con desesperación, mi rostro se encontraba junto al suyo y me acercaba más sin perder la mirada de su ojos y casi en un susurro le dije- cierra los ojos. Obedientemente lo hizo y sentía que temblaba un poco y delicadamente mis labios se apoyaron en los suyos, sentir la delicadeza y dulzura de sus pequeños labios era indescriptible, abrase ese momento con todas mis fuerzas y deseaba que jamás terminara. Me separe de ella lentamente y de nuevo contemple sus maravillosos ojos azules, su mirada era seria lo cual no me daba confianza así que le pregunte -¿Qué te pareció?, espere unos segundos que parecían interminables, -Bien- respondió y después se dibujo una cálida sonrisa en sus labios. Sonreí junto con ella, mi mente comenzó a divagar acerca de la siguiente fase pues el principio era mejor de lo que esperaba, así que rápidamente me dirigí a uno de los cajones y saque un par de dulces que sabia que a ella le fascinaban y las metí rápidamente en mi bolsillo, me dirigí hacia ella.

-Tengo una sorpresa para ti- enfatice cada palabra para que crezca su curiosidad.

Su rostro se crispo en otra muy brillante sonrisa, podía notar que estaba ansiosa pues brincaba del sofá como un perrito juguetón. – que es, que es- la curiosidad la cubría de pies a cabeza, era justo la reacción que yo esperaba. Saque de mi mano los dulces y casi me los quita de un tajo, afortunadamente fui mas rápido y los deje fuera de su alcance a lo que pude agregar- te los daré pero primero quiero que juguemos algo.

Su rostro sus labios se curvaron hasta que se volvieron una línea demostrando así su curiosidad pasiva a lo que rápidamente agregué – te los daré uno por uno –en ese momento puse uno de los dulces en mi boca- si es que puedes sacarme de la boca sin usar las manos, sólo con tu lengua –  cambio su expresión seria a una de repugnancia a lo que le anime – Vamos será divertido.

Aun insegura su boca se acercaba poco a poco, saque la lengua para que viera el dulce y luego me lo volvía a meter rápidamente, vi como afloraba su rosada lengua  y mis impulsos crecieron pero tenia que ser paciente para no asustarla, apenas llegue a tocar la punta de mi lengua con la suya se alejo de mi asqueada y limpiándose la boca con la manga una y otra vez, no había fracasado tenia que persuadirla – Uhm Uhm esta rico- trate de que mi expresión fuera de completo deleite para que ella volviera a intentarlo, sabia que ella era persistente. Vi como ella se acercaba un poco mas segura pero esta vez se acerco muy lentamente, puse el dulce en la punta de mi lengua para que ella lo tocara, apenas la toco y trate de meterla un poco mas de modo que ella se adentre en mi muy ansiada boca que la esperaba. De ahí todo se puso muy divertido su pequeña lengua trataba de alcanzar el dulce el cual yo hacia andar de un lado para otro dentro de mi boca, el juego se volvió cada vez mas frenético, notaba como ella estaba tan concentrada en atraparlo que se le había olvidado el asco que sentía y yo disfrutaba todo ello, bueno era momento de ceder y deje que al fin atrapara el dulce con su lengua y rápidamente se separo de mi con el rostro cansado pero con una sonrisa en los labios, había ganado y se sentía orgullosa de ello. Terminaba de masticar su dulce cuando le tente – ¿quieres otro?

Su afirmación era otro punto a mi favor y otra vez me metí el dulce a la boca mientras ella preparaba la lengua.

Los juegos con dulces continuaron hasta que yo estaba seguro de que ella estaba lista para el siguiente paso.

Simule meter otro dulce a mi boca y ella la busco frenéticamente y al fin aproveche el momento para acercarla a mi en suave abrazo, le sujete la cabeza de mis manos para que no se fuera  mientras ella buscaba y rebuscaba en mi boca el inexistente dulce, se separo de mi al notar que había sido engañada – Mentiroso no había ningún dulce-gruño. -¿Pero de todas formas te gusto? –dije tratando de calmarla- eso es un beso de novios- las palabras hicieron eco en ella pues era como si hubiera descubierto algo que no sabia. Su rostro se tenso y sus ojos se agrandaron.-Tranquila, para que no la sientas cierra los ojos- me miro desconfiada pero accedió, trate de acercarme lo mas sigilosamente posible y podía notar como se tensaba su rostro a mi acercamiento esta muy nerviosa al igual que yo. Deposite mis labios en los suyos de manera que ella abriera instintivamente su pequeña boca, al conseguirlo mi lengua buscaba la suya, podía ver de reojo como se mostraba incomoda, sáqueme mi lengua y separe mis labios unos centímetros. – Trata de imaginar que buscas el dulce- susurre. Y nuevamente volví al ataque, pero esta vez su lengua me esperaba y al contacto con la mía se imagino los ejercicios anteriores porque podía sentir como su lengua se entrelazaba con la mía con desesperación, la mantuve así hasta que se acostumbrara, por mi parte yo disfrutaba al máximo la caricia de sus labios su respiración agitada y su lengua juguetona. Y lo que mas deleite me daba era que le había enseñado a besar y me había fascinado continuar pero notaba que se sentía confusa y asustada debía dejarla por hoy. –Te gusto lo que hicimos hoy- pregunte ansioso. Me miro inexpresiva con la vista clavada al piso seriamente avergonzada, tuve que darle un abrazo fraternal. – Por favor que este sea nuestro secreto- le susurre al oído, asintió aun con la mirada en el suelo. Le lleve hasta la puerta de su casa, tenia mucho miedo de haberla asustado y pensé que tal vez que ella no quisiera estar cerca de mi, me di la vuelta para irme cuando ella hablo.  – ¿Te veré mañana?, le mire sonriente – Por supuesto que si.  Otro punto a mi favor aun confiaba en mi solo tenia que hacerla practicar un poco más hasta que se acostumbre.

Todo había salido bien hasta ahora, el siguiente paso seria pensar la manera de ella fuera mía por completo enseñarle a masturbarse, a masturbarme a que le pierda la timidez a nuestro cuerpos desnudos hasta que llegue a su propio orgasmo eran parte de mi plan, sonaba difícil pero tenia un para de ideas en la cabeza.

FIN DE LA PRIMERA PARTE